6 anécdotas sobre el ‘Maracanazo’

En agosto, por la pantalla de Señal Colombia, te invitamos a ver el documental ‘Maracaná’, una pieza audiovisual que narra la historia de la final del Campeonato Mundial de fútbol de 1950, en la cual Uruguay derrotó 2-1 a Brasil en el Estadio Maracaná en Río de Janeiro. Jorge Savia, periodista uruguayo nos contó algunas anécdotas alrededor de este suceso histórico.

  1. Uruguay llegó temprano al Maracaná para no tener problemas para llegar al estadio. Schubert ‘Mono’ Gambetta tomó una siesta y tuvieron que despertarlo para el encuentro. ¡Ni el ruido del Maracaná evitó que el lateral izquierdo se quedara dormido!

  1. Uno de los dirigentes uruguayos le habló a los jugadores antes del encuentro y les pidió a los jugadores que no hicieran líos. “Si no nos golean, estamos cumplidos”; luego de lo cual Obdulio Varela –el capitán- reunió a sus compañeros para advertirles que “¡cumplidos, nada!”, instándolos a salir a ganar con una frase que quedó para la historia, pues aludió en forma implícita a lo que había planteado el dirigente y a la multitud que iba a alentar ruidosamente al local: “¡Los de afuera son de palo!”, relató Jorge Savia, columnista de la Oral de Uruguay.

  1. Cuatro dirigentes y dos periodistas volvieron a Uruguay antes de la final. Pensaron que Brasil iba a golear al equipo de su país.

  1. “Una circunstancia que define la manera de ser de aquellos cracks, cuyo orgullo personal podría estar incluso por sobre la conquista de un Campeonato Mundial: Edgardo Alcides Ghiggia y Óscar Omar Míguez eran amigos, porque se formaron juntos en las divisiones juveniles de Sud América, y luego pasaron a Peñarol, donde integraron una espectacular delantera que aún hoy se le recuerda como “La Máquina del 49”. En la jugada del gol del triunfo, Ghiggia entró por la punta derecha y remató contra el primer palo mientras Barbosa –el arquero de Brasil- inclinó su cuerpo hacia el lado opuesto pues esperaba el pase al corazón del área; y cuando Ghiggia salió corriendo para gritar el gol, al abrazarlo, en vez de felicitarlo, Míguez le recriminó: “¿Por qué no me la diste?, ¿No viste que venía solo por el medio?” Ni lerdo ni perezoso, Ghiggia le espetó: “Mejor dejala (a la pelota) donde está…adentro”. Recuerda Jorge Savia de una de las anécdotas, las cuales también se han convertido en leyendas.

  1. Jules Rimet, presidente de la FIFA en 1950, había escrito un discurso en portugués para la entrega de la copa. Sin embargo, cuando el francés se dirigía al campo Uruguay marcó el gol del triunfo y al final quedó en medio de la celebración del equipo visitante. Entregó el trofeo sin decir ninguna palabra, las que había preparado estaban dirigidas para los brasileños.

  2. La Asociación Uruguaya de Fútbol premió a los jugadores con medallas de plata. Las de oro se las entregaron a los dirigentes que hicieron parte de la delegación uruguaya.