El camino de Jonathan Gómez para convertirse en nadador

Cuando era niño Jonathan sufría de asma, una enfermedad que provoca inflamación y estrechamiento de las vías que conducen el aire a los pulmones, por lo que los médicos le recomendaron a sus padres que lo llevaran a clases de natación.  

Este deporte le ayudaría a combatir el asma y a fortalecer su sistema respiratorio, así que a los siete años Jonathan empezó a practicar natación en Cali, Colombia. Alternaba las lecciones de este deporte con el tenis, el judo, la equitación y el patinaje. Pero a los 12 años se decidió por la natación porque empezó a ver que sobresalía en las competencias.

“Empecé a entrenar estilo libre y estilo espalda, y poco a poco pasé al estilo mariposa, fue un estilo natural y me ha salido todo bien hasta ahora”, asegura Jonathan, quien nació el 19 de abril de 1996.

Cuando tenía 10 años, en una prueba de 800 metros libre, venció a varios integrantes de la Selección Valle y la Selección Colombia. Sus padres empezaron a ver su evolución en el deporte y decidieron mudarse a Estados Unidos para que pudiera potenciar su carrera. Cuando Jonathan tenía 13 años se instalaron en New Jersey.

“Fue una decisión de familia porque mis padres sabían que en Estados Unidos podía ser mejor, yo fui un deportista en el que nadie creía que iba a llegar a alcanzar grandes cosas”, afirma Jonathan, quien además de ser nadador estudia Medicina y Negocios Internacionales en la Universidad Metodista del Sur (SMU) en Dallas, Texas.

“Por ahora estoy en la natación porque tengo el resto de mi vida para trabajar. Me estoy preparando para tener un futuro más allá de la piscina”, expresa Jonathan, quien escogió estas profesiones para poder ayudar a las personas y crear oportunidades para los individuos que lo necesitan.

Gracias a su dedicación con el estudio y su entrenamiento pudo estar en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Nankín, China en 2014. En ese entonces tenía una marca de 2 minutos y 3 segundos en la prueba de los 200 metros mariposa. Su próxima meta serían los Juegos Olímpicos Río 2016: para poder clasificar a las justas debía tener un registro de 1 minuto y 56 segundos.

Trabajó durante dos años para alcanzar dicha marca. En julio de 2016, en el torneo ‘Caribbean Island Swimming’, que se disputó en Bahamas, consiguió su clasificación a Río con un tiempo de 1:54,72. En el certamen más importante del deporte mundial llegó a las semifinales de la prueba de 200 metros mariposa. En 2017, Jonathan consiguió el récord nacional absoluto en los 200 metros mariposa con un registro de 1:56,60.

Jonathan ha tenido la facilidad para acostumbrarse a los cambios en su vida. Pasó por diferentes deportes, se desplazó a otro país con una cultura y un idioma diferente y se fue a otra ciudad a estudiar. Estos aspectos lo han fortalecido, lo han convertido en un deportista íntegro que se repite cada día a sí mismo que trabaja para ser el mejor.

 Foto: Página de Facebook Jonathan Gómez.