Sofía Gómez Uribe, más allá de la profundidad

En abril de 2016, la apneista Sofía Gómez Uribe hizo un récord suramericano en CWT y consiguió la tercera inmersión más profunda en la historia de AIDA (Asociación Internacional para el desarrollo de la Apnea), en la competencia Vertical Blue en las Bahamas. Pero sus marcas no solo se miden en lo profundo que pueda llegar a bajar en el mar, sino todo lo que ha realizado para poder conseguir los mismos. Aprendió a nadar a los cuatro años y gracias al amor por el deporte que le inculcaron sus padres, empezó a practicar nado sincronizado y después natación con aletas.

En una de sus prácticas, hizo 100 metros después de que Nelson Zapata, su entrenador, le enseñara una serie de técnicas de respiración. A partir de ese momento empezó a asistir a competencias de apnea en piscina. No obstante, Sofía no dejaba de cosechar triunfos en la natación con aletas; en los Juegos Nacionales del 2012 ganó medalla de oro en el relevo 4x3000 y en los Juegos de Mar y Playa en 2013 obtuvo el primer lugar 4x3000 y el tercer puesto en 3000 metros bialetas.

Después vino el acercamiento con el buceo libre por medio de un amigo suyo. En Taganga, en el departamento del Magdalena,  hizo su primera inmersión en el océano y desde ese día no ha dejado de sumergirse en lo profundo y oscuro del mar sin ninguna ayuda extra. Dos meses después de estar en Taganga se dirigió a Roatán una isla ubicada en Honduras, en la cual compitió por primera vez en esta disciplina, la que más le gusta y por la que se inclinó.

Sus triunfos en el agua han sido un premio a su esfuerzo, porque entrenar en piscina es muy distinto a entrenar en el mar. Los deportistas necesitan tiempo para adaptarse a la profundidad,  puesto que  el cuerpo experimenta varios cambios con la presión del agua, todas las vías aéreas se comprimen y  la práctica es fundamental para no exponerse a lesiones.

De igual manera, su rendimiento en el freediving también se traduce en el campo académico ya es Ingeniería Civil de la Universidad de Medellín. Además de sus entrenamientos en el gimnasio, práctica crossfit y sigue las rutinas que le envía por medio de correos electrónicos su entrenador y novio Jonathan Sunnex, quien es uno de los mejores representantes e instructores del freediving en el mundo.

La pareja se conoció en unas vacaciones en las que el neozelandés visitó Colombia, Sofía fue su guía turística en Pereira y allí lejos del mar,  el mundo del freediving los unió. Junto a él realizó el entrenamiento previo a su participación en el Vertical Blue en Bahamas, tener a su novio como maestro no ha sido difícil. De hecho, afirma que no hay mejor manera de entrenar que tener alguien al lado que hace lo que uno ama hacer. “Ha sido él el que ha hecho posible que baje más, me ha enseñado muchas cosas que no sabía y que he aplicado para mejorar”, aseguró la deportista que representa a Antioquia desde hace cinco años.

Foto: Cortesía Sofía Gómez