5 razones por las que ‘Los pecados de Inés de Hinojosa’ rompió esquemas

Desde el próximo 20 de marzo, Señal Colombia te trae ‘Los pecados de Inés de Hinojosa’ una producción icónica en la historia de la televisión nacional. Te contamos por qué no pierde relevancia. 

Pocas series de la televisión colombiana han sido tan determinantes como ‘los pecados de Inés de Hinojosa’. Dirigida por Jorge Alí Triana y estrenada en 1988, sacudió a los colombianos con su mezcla de relato histórico y erotismo, una apuesta sumamente controvertida para su época.

Los Pecados de Inés de Hinojosa

Lunes a viernes - 9:30 p.m. 

Esta adaptación de la novela de Próspero Morales Pradilla causó polémica entre los sectores más conservadores que no estaban listos para ver en televisión temas como el lesbianismo o el sadomasoquismo.

¿Por qué fue tan importante? Te contamos:

1. Nos dio una escena emblemática

De “degeneradas” acusaron en su momento a Amparo Grisales (Inés de Hinojosa) y Margarita Rosa de Francisco (Juanita de Hinojosa), por protagonizar una escena lésbica (cabe recordar que eran además tía y sobrina). Este momento no es solo el más recordado de la serie, sino uno de los más memorables de la historia de la televisión colombiana.

Amparo Grisales fue excomulgada y vetada por varios representantes del Santo Sepulcro de Manizales tras la escena.  Se dice que el Ministro de Comunicaciones de la época intentó vetar la serie.

Margarita Rosa De Francisco confesó alguna vez que le parecía que su trabajo actoral fue “terrible”. Pero más allá de su interpretación, lo cierto es que hizo historia con una escena que fue una verdadera declaración contra la mojigatería y el pudor.

2. Marcó la pauta en producción  

En su momento, ‘Los pecados de Inés de Hinojosa’ fue la miniserie más cara de la televisión.  A diferencia de las producciones que normalmente se hacían  en la pantalla chica de aquel entonces (en las que se grababa con varias cámaras), aquí se usó solo una, como en el cine.

¿La razón? Su director, Jorge Alí Triana, quería que la serie fuera vista en otros países del mundo, por eso se cuidó hasta el más minucioso detalle en su producción.

La serie se arriesgó a grabar en varias regiones de Colombia, como Tunja, Barichara y Villa de Leyva. El riesgo dio sus frutos, pues la serie contribuyó a mejorar la forma de narrar en televisión.

3. Nos mostró el poder femenino

Con Inés de Hinojosa, esta serie innovó al mostrar un personaje femenino fuerte y poderoso.  En la televisión colombiana nunca antes habíamos visto a una mujer asumir su sexualidad con tal potencia y aplomo.

El personaje de Amparo Grisales rompió con el prototipo sumiso que estábamos acostumbrados a ver, para mostrar a una mujer dueña de una sexualidad capaz de doblegar tanto a la sociedad tunjana del siglo XVI, como a millones de colombianos frente a sus televisores a finales de los 80.

4. Criticó la hipocresía  

‘Los pecados de Inés de Hinojosa’ se sitúa  en el siglo XVI y refleja los conflictos sociales y culturales de la ocupación española.  Sin embargo, no lo hace mostrando los hechos grandilocuentes de la historia, sino con las intrigas y los momentos que pocas veces salen a la luz. 

Una sociedad timorata, de apariencias, en la que prima la doble moral es la que nos pinta ‘Los pecados de Inés de Hinojosa’. Una mirada certera que no pierde vigencia.

5. Abordó temas tabú

Los pecados de Inés de Hinojosa puso a hablar a los colombianos de temas como incesto y sadomasoquismo, que nunca antes habían estado en la televisión (y menos en las conversaciones cotidianas).  

Aunque incluso fue vetada en algunos países, Los pecados de Inés de Hinojosa logró demostrar a un país conservador que el sexo y el placer no son temas que deban esconderse, sino que forman parte de todo lo que somos como colombianos y seres humanos.