'Nombre de guerra': un testimonio de supervivencia

Bajo la dirección de Daniela Castro Valencia y Nicolás Ordóñez, en coproducción con Señal Colombia y Rhayuela Films, llega a nuestra pantalla 'Nombre de guerra', un documental que nos narra la historia de vida de Yineth, una niña campesina que a sus 12 años fue reclutada por la guerrilla colombiana. El día de hoy, Yineth ya no está armada, no hace parte del conflicto y trabaja en programas para desmovilizados de la guerra. Una historia de reintegración que le da una luz de esperanza a aquellos colombianos que han decidido comenzar de nuevo después de la guerra.

 

Jueves 21 de septiembre

8:00 p. m. → 'Nombre de guerra'

Ella recuerda nacer en Remolino Alto Porte Orteguaza, Caquetá, un pueblo que ni siquiera aparece en el mapa, un lugar escondido como su voz que hasta ahora sale a la luz a través de este relato íntimo y conmovedor que nos presenta sus miedos, sus dolores, sus alegrías y sus recuerdos que recorren las imágenes desde que era una niña combatiente hasta convertirse en la mujer desmovilizada que es hoy en día.

 

Después de quince años ella sobrevivió a la guerra en la selva y a la lucha en la ciudad, ahora sabe que quiere caminar con tacones, sonríe con su trabajo para el Gobierno en programas para la desmovilización y reinserción de combatientes de la guerra, estudia contaduría pública e inglés, sueña con conocer la nieve y desea ver a sus hijas crecer por fuera de la guerra.

 

Un documental de resiliencia y de profunda reflexión pertinente en este tiempo de transición y posconflicto que vive el país. Es así como los directores del documental han querido hablarle al mundo y a nosotros en una entrevista. Daniela Castro nos contó las minucias de una producción de esta proporción:

 

Señal Colombia: ¿Cómo llega a Yineth, cómo comienza esta historia?

Daniela Castro: Este proyecto inicia en el marco de la preproducción de una película llamada "Alias María" donde yo era la asistente de dirección. De esta manera entrevisté a muchas mujeres que hicieron parte de distintos grupos armados y en la última entrevista de este proceso me encontré con Yineth, una mujer que, además de conmoverme con su testimonio, me regaló una dosis de realidad infinita, me enamoró y me confrontó a través de su indudable carisma y de la todas las caras de su transformación.

A partir de este encuentro no pude sacármela de la cabeza, a pesar de que habían otros personajes maravillosos que también me tentaban. Busque a Nicolás y decidimos darle vida a este proyecto.

 

SC: De la investigación que se realizó para realizar el documental ¿cuál fue la parte más difícil?

DC: La parte más difícil fue para Yineth reconstruir su propia historia y ahondar en una reconstrucción detallada de un destino doloroso y profundamente injusto.

Pero como equipo, sin duda, la parte más difícil fue el momento en el cual la figura de la heroína se desdibujó en la una y en la otra, tanto para mí como para Yineth, incluso para Nicolás. Nos estrellamos con la expresión más humana de cada uno.

Fue muy duro porque se filtró de manera contundente y definitiva el conflicto del cual hablábamos en el cual cada uno tenía posiciones distintas. A pesar de esto debíamos convivir y sobre todo construir un denominador común y poner en práctica el discurso que queríamos contar entendiendo que, a pesar de las profundas diferencias, debíamos y podíamos tener puntos en común.

 

SC: ¿Y cuál fue el mayor logro?

DC: El mayor logro sin duda es haber terminado la película y que ella contenga la síntesis de una historia singular que a su vez es colectiva, pues contiene la memoria reciente de un país que intenta trasformar su propio destino, al igual que la valiente Yineth.

 

SC: La paz, la reconciliación y la reintegración componen algunos de los enfoques del documental "Nombre de guerra", ¿Cuál es el mensaje final que ustedes quieren dar en esta producción?

DC: Detrás de una vida llena de malentendidos, impotencia, injusticia y violencia vemos que hay una constante sonrisa luminosa y que a través de ella podemos contar los pasajes más dolorosos, entender que para poder tener la posibilidad de otro futuro debemos reinventarnos y encontrar la empatía para entender que el dolor de todos es válido desde cualquier perspectiva.

Nuestra motivación: dar a conocer la historia de Yineth y luego entender que la sonrisa no se pierde, esa es la esperanza que nos regala esta película.

 

SC: Si le dijeran que definiera en una sola palabra "Nombre de guerra", ¿cuál sería?

DC: ¡Transformación!