Amaneció de golpe

Madrugada del cuatro de febrero de 1992. El más estable de los sistemas democráticos de Latinoamérica se resquebrajó bajo el fuego y el combate. Una noche difícil de olvidar que dejó profundas huellas y marcó el camino que Venezuela vive hoy en día. Una parte del ejército, al mando de un militar golpista, asedió la residencia presidencial con la intención de tomar el poder por la fuerza. La insurrección fue sofocada a tiempo y la intentona golpista fracasó. Pero aquella noche “amaneció de golpe” y para nuestros personajes marcó un antes y un después en sus vidas.

La nave de los sueños

Seis polizones coinciden en la bodega de un barco con el sueño de irse a vivir a Nueva York. Durante el recorrido surgen los más encarnizados enfrentamientos, hasta el punto de que uno de ellos sufre un grave accidente. El dilema entonces es renunciar al sueño y presentarse a la tripulación para auxiliar al compañero herido o abandonarlo a su suerte.