Cuando el deporte dejó el miedo


Julián David Bernal Pulido
06 / 07 / 2018
Mohamed Ali, excampeón mundial de boxeo / Tomada de boxingandhealth.com
Mohamed Ali, excampeón mundial de boxeo / Tomada de boxingandhealth.com

El deporte ha sido un lugar en el que la política y la economía no tienen cabida. Esto se dio debido al fundador de los Juegos Olímpicos modernos, Pierre de Coubertin, que buscaba una neutralidad política. Sin embargo, durante la historia se han presentado casos de deportistas que no tuvieron miedo de hablar.

Mohamed Ali fue uno de los primeros en hacerlo. El boxeador estadounidense luchó abiertamente por los derechos civiles de la minoría negra y se opuso a la guerra en Vietnam.

El campeón mundial de los pesos pesados y semipesados se negó a enlistarse al ejército. En consecuencia, el púgil fue despojado del título, tratado como traidor y le suspendieron su licencia de boxeador por 3 años.

Ali dijo: "¿Por qué me piden ponerme un uniforme e ir a 10000 millas de casa, arrojar bombas y tirar balas a gente de piel oscura mientras los negros de Louisville son tratados como perros y se les niegan los derechos humanos más simples? No voy a ir a 10000 millas de aquí y dar la cara para ayudar a asesinar y quemar a otra pobre nación simplemente para continuar la dominación de los esclavistas blancos".

Otro caso relevante es el de los atletas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos. Durante la premiación de los 200 metros de los Juegos Olímpicos de 1969, ambos atletas alzaron su puño envuelto en un guante negro.

El presidente del Comité Olímpico Internacional, Avery Brundage, consideró el gesto como inadecuado y ordenó la suspensión de Smith y Carlos de la delegación olímpica de Estados Unidos.

Además, ambos fueron expulsados. El Comité Olímpico Mexicano, sin embargo, se negó a esta orden debido a que tenían la visa de deportistas y eran invitados de honor.

En 2017, varios jugadores de la Liga de fútbol americano de Estados Unidos protestaron en contra de la violencia y la intolerancia por motivos racistas. Los deportistas se arrodillaron y estuvieron en silencia durante el himno nacional.

Un año antes, el mariscal de los San Francisco 49ers, Colin Kaepernick, realizó la misma protesta en contra de la violencia policial contra personas afroamericanas.

En Europa, han existido casos como los de Matthias Sindelar. El futbolista austríaco criticó de forma abierta la adhesión de su país a la Alemania nazi. Tanto así, que en un partido de “bienvenida” a Austria, Sindelar celebró con un baile frente al palco de Hitler.

El inglés Robbie Fowler tampoco tuvo miedo de mostrar una camiseta en apoyo a los descargadores de muelles en Liverpool, que en 1995 se encontraban en huelga tras ser despedidos de forma injusta. El delantero tuvo que pagar una multa que le puso la FIFA.

Jesse Owens puede ser uno de los deportistas más recordados en la historia. Todo a costa de que en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, el atleta afroamericano ganó 4 medallas de oro en presencia del dictador alemán.

En el fútbol español, el defensa central de Barcelona, ha estado abiertamente en contra de los actos de violencia policial que se desarrollaron durante el referendo independentista en Cataluña. El futbolista, además, habló abiertamente de la independencia catalana.

En Sudamérica se recuerda el gesto del futbolista chileno Carlos Caszely. El exdelantero de Colo-Colo se negó a estrechar la mano de Augusto Pinochet en la despedida de la selección austral antes del Mundial de Alemania 1974.

En Brasil dos futbolistas han dejado la indiferencia. Pelé realizó varias giras por África para buscar la paz usando el deporte como herramienta. Además, ‘O Rei’ renunció a la selección brasileña de fútbol como muestra de la inconformidad por los atropellos que realizaba la dictadura militar en su país.

Socrates, también futbolista brasileño, buscó acabar la dictadura militar en su país y hasta hizo parte del movimiento “Democracia Corintiana”.

Durante la historia del deporte, han sido los deportistas que pudieron vivir sin miedo y dejaron a un lado la indiferencia. Desde Señal Colombia creemos que #PodemosVivirSinMiedo.