5 claves para entender el fútbol americano


Sebastián Cortés
25 / 01 / 2021
Foto: Wikimedia Commons
Fútbol americano
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La final del la Liga Nacional de Fútbol de Estados Unidos (NFL), mejor conocida como Superbowl, es uno de los eventos deportivos más importantes del mundo por su impacto cultural y comercial.

Sin embargo, y a pesar de ser visto en directo por más de 100 millones de espectadores cada febrero, fuera de su país de origen muchas personas no tienen del todo claro en qué consiste el deporte en cuestión, cómo se anota, por qué hay tantos jugadores en el terreno, cuáles son las faltas, qué es un quarterback o cuánto mide una cancha.

Por eso, acá te contamos cinco claves para que empieces a conectarte con el apasionante mundo del fútbol americano. Te podemos adelantar que gana el equipo que más puntos anote, que cada anotación se llama touchdown y equivale a seis puntos.

1. Número de jugadores y dimensiones del terreno?

Un equipo completo de fútbol americano puede tener hasta 53 jugadores, pero en el campo solo entran 11. Sin embargo, este deporte consta de dos líneas: una cuando atacas y tienes el balón (ovoide) y otra cuando defiendes. La cancha mide 120 yardas de largo y 53 de ancho. O sea, cerca de 110 m de largo y 49 m de ancho. Todos los jugadores deben tener casco y protecciones en su cuerpo.

2. El inicio del juego

El kickoff o la patada de inicio la da un equipo desde su propia yarda 30, y consiste en patear el ovoide para ver dónde lo atrapa su rival y desde allí deberá empezar su serie ofensiva. Dicha escuadra tiene cuatro oportunidades para avanzar diez yardas y mantenerse vivo en esa serie.

Si un equipo no avanzó las yardas en sus primeras tres posesiones, utiliza la cuarta para dar una patada de despeje al balón. Aunque pierde la posesión, se asegura que el rival comience la suya lo más lejos posible de su zona de anotación.

3. ¿Cómo se anotan los puntos?

El campo cuenta con dos zonas de anotación. La idea es que el equipo ofensivo llegue a la zona de anotación del contrario. Puede ser con pases largos que los hace el quarteback o mariscal de campo, o a través de la vía terrestre, es decir, corriendo con el ovoide.

Cuando el equipo lo logra se llama touchdown y puede patear una vez para intentar que el balón pase entre los postes rivales y sumar un punto extra. También puede, en vez patear, puede volver a intentar entrar a la zona de anotación contraria; si lo consigue suma dos puntos.

Otra forma de anotar es cuando el equipo que ataca ve que se le acaban las oportunidades para conseguir sus diez yardas, en su último intento decide poner el balón en el piso y patear para meterlo en los postes. Si lo consigue de esa manera, serán tres puntos.

4. ¿Cómo se cambia la posesión?

Cuando el rival llega a cuatro oportunidades sin conseguir avanzar las diez yardas, automáticamente debe entregar la posesión a su rival. Sin embargo, hay otras dos formas de que el contrario recupere el ovoide.

Una, cuando hay una intercepción, es decir, cuando el mariscal de campo lanza el balón y el equipo rival lo atrapa. Dos, el denominado balón suelto o fumble, y es cuando el ovoide se le cae de las manos a un jugador y su rival lo recupera.

5. Algunas reglas básicas

- Un juego profesional de fútbol americano consta de siete árbitros, todos ellos llevan pañuelos amarillos y los lanzan al terreno cuando ven una infracción. Dependiendo de la gravedad de la falta hay un castigo para el equipo infractor. Casi siempre al equipo que recibió la falta se le dan yardas extra en sus avances.

- Cada entrenador de equipo tiene un pañuelo rojo, con el que puede solicitar que una jugada sea revisada con más detenimiento por la tecnología.

- El fútbol americano permite obstaculizar y bloquear al rival, pero no lo puedes agarrar. Si un jugador agarra, al otro, esa falta es conocida como "sujetando" o holding y tiene una sanción de diez yardas.

- No se permite golpear con rudeza extrema a tu oponente. No puedes sujetar a nadie del casco ni usarlo para golpear. El quarterback está protegido por las reglas y no se le puede golpear con excesiva fuerza después de que este haya soltado el balón.