Los rounds más gloriosos del boxeo colombiano


26 / 05 / 2017
Los rounds más gloriosos del boxeo colombiano
Los rounds más gloriosos del boxeo colombiano

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Pocos lo saben, pero el boxeo, junto al patinaje, el ciclismo y los bolos, son los deportes que más títulos le han dado a Colombia y es precisamente el deporte de las narices chatas el que le ha entregado varias de las gestas más increíbles a la gloria deportiva nacional.

Dentro de las 16 cuerdas se ha visto el nacimiento, ascenso y, a veces, la caída de nombres que hoy son leyendas y no solo para nuestro país sino para el mundo entero. Y es que vale recordar que nuestros atletas supieron hacer frente a otras leyendas como ‘Pepermint’ Frazer, Carlos Monzón y el mismísimo Mohamed Alí, en peleas que hoy se catalogan como de antología.

En la historia de Colombia el box ha sido también protagonista y hemos contado con importantes púgiles que han construido con sudor y sangre los momentos más históricos de este deporte en el país.

Así que, animados por el espíritu de los Juegos Bolivarianos quisimos hacer un repaso por esos momentos que hicieron del boxeo uno de los deportes más gloriosos en la historia del país. Estos son:

 

El décimo asalto del 28 de octubre del 72

El panameño Rodrigo “Peppermint” Frazer llegaba a la velada que tendría lugar en Gimnasio Nuevo Panamá como campeón del peso welter junior, título que le había arrebatado al “intocable” Nicolino Locche. Su rival sería un joven de 27 años, oriundo de San Basilio de Palenque, de nombre Antonio Cervantes, su sobrenombre: “Kid Pambelé”.

Las apuestas estaban a favor del panameño y Frazer validó esa confianza hasta el noveno round donde conectó algunos golpes que hicieron mella en el colombiano que fue, literalmente, salvado por la campana al final del round.

Pero llegó el glorioso décimo round que partiría la historia del box nacional en dos: un recto de derecha y un izquierdazo mandaron a Frazer a la lona, pero se levantó. Pambelé esperó la orden del árbitro y se lanzó sobre un desubuicado “Pepermint”, asestándole un combo de izquierda – derecha – izquierda que envió al campeón de regreso al suelo.

El panameño conseguiría levantarse antes de que el conteó llegará a diez, pero entonces, una izquierda y un derechazo le bastaron a “Pambe” para mandar a su contendor al suelo por tercera y última vez. Así, Antonio Cervantes se convirtió en el primer campeón mundial de boxeo nacido en Colombia.

Años después Frazer y Cervantes volverían a enfrentarse y el de Palenque volvería a vencer al panameño, esta vez en 5 rounds. Aquí te dejamos un video de aquella pelea:

Cabe decir que Pambelé ha sido el campéon más dominante que ha existido en el deporte en Colombia, manteniendo su título por casi 8 años, desde el 72 hasta el 76 y luego desde el 77 hasta el 80.

Antonio es considerado el mejor peso welter de la historia y fue inducido al Salón de la Fama del box en 1998.

 

El segundo round del 30 de julio del 77

Rodrigo “Rocky” Valdez llegó Montecarlo con la intención de vencer al indestronable Carlos “Escopeta” Monzón. La historia entre ambos ya había tenido un primer capítulo donde, a pesar de un muy buen desempeño del nacido en Cartagena, perdió el título de peso mediano del Consejo Mundial de Boxeo por decisión tras 15 asaltos.

Esta vez, el bolivarense soñaba con lograr lo que parecía imposible: derrotar a Monzón. Sin embargo, las cosas no saldrían como lo tenía pensado Valdez y la pelea se iría por el camino largo hasta los 15 rounds y las tarjetas darían la pelea al argentino que retuvo el título hasta su retiro un par de meses después.

Cuando “Escopeta” se retiró, Rocky luchó por el título contra Bennie Briscoe y lo obtuvo por segunda ocasión (La primera vez fue en 74 contra el mismo Briscoe y Valdez lo noqueó en el séptimo asalto) aunque esta vez fue por decisión.

Pero algo sucedió en el segundo round de aquella épica revancha contra Monzón que terminaría de consagrar a Rocky como una leyenda del boxeo: tras un round dominante, Valdez lanza un recto de derecha que aterriza en la nariz del argentino que fue a la lona. Parecía increíble, Monzón solo había caído una vez, pero nadie lo había hecho caer siendo campeón.

De aquella jornada, Rocky diría que “Si hubiéramos peleado en Cartagena, seguro le había ganado”.

Aquí te dejamos aquel segundo round:

 

El round 13 del 26 de marzo del 88

El escenario: King’s Hall en Belfast, Irlanda del Norte. Los protagonistas: el local Dave McAuley y el colombiano Fidel Bassa. El oriundo de El Retén, Magdalena, llegaba a la velada boxística con el título de la Asociación Mundial de Boxeo de la categoría mosca, pero su contendor también llegaba con expectativas y cifras que respaldaban un su buen momento y la amenaza al trono de Bassa.

La pelea empezó y Fidel vio como el norirlandés le pasaba por encima: en el tercer asalto el colombiano se fue a la lona y en el noveno vio el conteo del réferi en dos ocasiones, quedando al borde del nocaut (en el box, caer a la lona en tres ocasiones durante un mismo round se computa automáticamente como nocaut técnico).

Sin embargo, con mucho amor propio y convencido de que le quedaban restos físicos, el magdalenense se sobrepuso y empezó a conectar golpes que, sin embargo, parecían no afectar demasiado a McAuley que, además, era animado por el público local.

Fue un auténtico concierto de puños: rectos, ganchos, uppercuts, cruzados y jabs se ejecutaban a diestra y siniestra pero fue solo hasta el décimotercer round cuando el colombiano, consciente que de llegar a la decisión por puntos, perdería su título, salió dispuesto a vencer o morir.

El púgil criollo puso contra las cuerdas al norirlandés que ya se notaba visiblemente cansado y aprovechando que el contendor bajó un poco su cabeza, Bassa soltó una seguidilla de ganchos de izquierda y de derecha que mandaron a la lona al rival para no levantarse nuevamente.

Lo épico de esta batalla hizo que fuera elegida como la pelea del año por la AMB.

Aquí tienes lo mejor de esa pelea:

 

El quinto round del 8 de febrero de 1985

Si hay un peleador colombiano que se destacó por su calidad boxística, su tecnicismo y su alegría entre las 16 cuerdas, es Miguel “Happy” Lora. Tras ganar sin muchas complicaciones al mexicano Daniel Zaragoza y conseguir el título de peso gallo del CMB, al monteriano le pusieron un reto complejo: debía enfrentar al puertorriqueño Wilfredo Vásquez “El orgullo de Puerto Rico”.

El boricua llegaba con un marcado favoritismo pues tenía un record increíble de 25 peleas ganadas, todas por nocaut, mientras que Lora se distinguía por su técnica, más no por la contundencia de sus golpes. El colombiano solo acumulaba 9 victorias por la vía rápida. El panorama no pintaba bien para el de Montería.

Y se complicaría más todo cuando en el quinto round, Vásquez le dio una dosis de su potencia golpeadora y el campeón colombiano se fue a la lona. Pero fue justo esa amenaza de nocaut la que despertó a Lora que, de ese round en más, ejecutó una pelea perfecta, llena de genialidad técnica y equilibrando las cargas. Al final, la pelea se fue a la decisión por tarjetas y el colombiano retuvo el título.

Esa pelea, que puedes ver aquí, hizo que la prensa especializada lo calificara como uno de los mejores del mundo al lado de Mike Tyson y Julio César Chávez.

 

El primer round del 8 de agosto de 2009

El Palacio Peñarol en Montevideo, Uruguay, fue el escenario sobre el que se paró una púgil colombiana dispuesta a todo. Su nombre: Lely Luz “La roca” Florez. Su contendora: Chris “El bombón asesino” Namut.

La monteriana se enfrentaba a una combatiente con muchos cartones y antecedentes en busca del título mundial interino de peso superligero del Consejo Mundial de Boxeo y el escenario que obviamente apoyaba a la boxeadora local, estaba en su contra.

Sin embargo, nada amedrentó a Lely Luz que desde mediados del primer minuto de la pelea le hizo saber sus intenciones a Namut con un certero derechazo que por poco la tumba. Convencida de sus capacidades, la colombiana siguió trabajando en corto sobre la uruguaya y sobre el miinuto y 45 segundos de ese primer round encadenó una seguidilla de golpes que redondeó con un potente derechazo a la quijada que mandó a “El bombón asesino” a la lona sin posibilidad alguna de volver al combate.

Esta victoria además de convertir a Lely Luz en campeona, la metió en la historia del box nacional al ser la primera colombiana en adjudicarse un título mundial del deporte de las narices chatas.

Sin embargo, fue realmente Cecilia Braekhus la primera peleadora nacional en acreditarse un título mundial, pero al ser nacionalizada sueca y haber crecido y desarrollado toda su carrera en Europa, la estadística le da el logro a Florez.

Aquí te dejamos la corta pelea: