Sergio Vargas sigue los pasos de Jossimar Calvo en la gimnasia


Señal Colombia
31 / 03 / 2017
Sergio Vargas sigue los pasos de Jossimar Calvo en la gimnasia
Sergio Vargas sigue los pasos de Jossimar Calvo en la gimnasia / Comité Olímpico Colombiano

Si nombramos a Sergio Vargas podemos llegar a pensar que se trata del cantante de merengue que ha puesto a bailar a más de uno con sus canciones. Pero en este caso, y aunque tenga su mismo nombre, estamos hablando de un joven de 15 años que se perfila como el sucesor de los grandes referentes de la gimnasia artística como Jossimar Calvo.

Se trata de un pequeño boyacense que desde los seis años adoptó la gimnasia como su estilo de vida. “Llegué a este deporte muy pequeño, no sabía qué era, pero desde que vi unos videos me enamoré. Sueño con seguir alcanzando triunfos hasta lograr llegar a unos olímpicos”, comenta Sergio, quien a pesar de su corta edad ya se destaca como una de las grandes promesas colombianas del deporte.

Cuando está en competencia siempre mira al frente, se concentra y no le presta atención a nada más que a su rutina. Es muy amable y atento con sus rivales. Su madre, Jaqueline Rincón, siempre le ha dicho que tiene ser respetuosos. Que antes del deportista está la persona. “Nosotros queremos que nuestro hijo sea el mejor, pero para eso él debe demostrar buenos valores. Sergio comenzó en la gimnasia cuando nos fuimos a vivir muy cerca del Coliseo de Sogamoso. Para ese entonces él ya tenía seis años y por cosas del destino empezamos a participar de las competencias que allí realizaban y fue de esta manera que comenzó a ver este deporte como un sueño que tenía que cumplir”, recuerda su madre.

Vargas ha ganado diferentes válidas nacionales en las modalidades de suelo, caballete con aros, anillos, barras paralelas y en la barra fija. Su corta estatura y su delgado cuerpo no le impide figurar entre los demás. Con su alegría característica, este soñador solo piensa en alcanzar los triunfos de sus ídolos: el japonés Kohei Uchimura y el colombiano Jossimar Calvo. “Quiero ser campeón mundial, quiero que con mis triunfos Boyacá siga siendo nombrado a nivel internacional. Que su gente, la riqueza natural, espiritual y cultural se reconozca mundialmente”, expresa el boyacense hablando como un adulto.

Acostumbrado a competir con la humildad que caracteriza a su tierra, a comer papa, arroz y arracacha, Sergio sueña con participar en unos Juegos Olímpicos. Y talento tiene de sobra para hacerlo.