"Shooting", la historia de un hombre que cambió un fusil por una cámara


Paola Arcila Perdomo
15 / 05 / 2018
Farley Vargas, protagonista de "Shooting"
Ferley, un hombre que decidió cambiar las armas por las cámaras.

Conoce la historia de Ferley, un hombre que decidió dejar las armas para reconstruir su vida, para sentirse libre. 

A Señal Colombia llega la historia de Ferley Vargas, un campesino del Caquetá, quien tenía cinco años cuando enfrentó el asesinato de su padre y 13 cuando su mamá fue llevada a la cárcel. A los 14 años, después de decidir vengar a su padre, se unió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en donde se convirtió en alias "Wilfran" para entrar a la selva.  

Pasó mucho tiempo antes de que "Wilfran" decidiera abandonar las armas, regresar a Caquetá (su tierra de origen), comenzar una nueva vida y volver a ser Ferley. Hace 10 años que el joven comenzó una nueva vida dejando atrás los malos recuerdos y las balas, ahora trabaja como camarógrafo y tiene grandes proyectos para su futuro.

Este documental no solo es un recuento de su pasado; también es una producción que nos muestra sus proyectos y sus sueños.

Shooting
Lunes 28 de mayo, 8:30 p. m.

 

"Si la guerra es un producto de la sociedad, la paz también debe serlo".  

Autores: Idelfonso Henao y Myriam Criado, asesores temáticos de "Shooting".

La coproducción de Señal Colombia Shooting fue realizada en honor a la memoria de Daniel Vargas Trujillo, padre del protagonista de esta historia, quien tenía 25 años de edad, un gran amor a su familia y una pasión naciente por la fotografía, cuando le arrebataron la vida. La guerra llegó muy temprano a la vida de Ferley quien a sus 3 años de edad, el 5 de mayo de 1996, presenció la muerte de su padre, uno de los mayores motivos por los cuales decidió empuñar las armas. 

Ferley asegura que "la gente no estuvo en la guerra solo porque quiso sino porque le tocó"; sabe que la vida de esos años lo mantuvo alejado de su familia y que "la comunicación fue nula". Sin embargo, cuando decidió dejar las armas, quiso "sembrar un futuro". Él sabía que no iba a ser fácil pero que ahora era "alguien en la vida" y no hacía "parte de un número más"

 

Basta con escucharlo para entender cuánto ha cambiado su historia, cuántos sueños tiene entre manos y cuánta tranquilidad siente ahora que la guerra no es parte de su vida.

En Señal Colombia hablamos con él. Ferley nos confió lo que busca, lo que espera y los detalles de una vida que continúa. 

 

Señal Colombia: ¿Cuál es el proyecto que tiene para esta nueva vida?

Ferley Vargas: Han sido muchos los proyectos que me he trazado. Uno de ellos es salir de ese común denominador en el que nos tienen a la mayoría de nosotros cuando salimos del conflicto, y es que llevamos una vida precaria o a lo último terminamos en la delincuencia, en las cárceles o en un cementerio. Me tracé varias metas, la primera fue tener una educación, tener un oficio en qué ocuparme, un arte y una profesión. Desde el 2009 he trabajado en ese proyecto, terminé el bachiller académico, hice un tecnólogo y hoy en día estoy terminando una carrera universitaria

Por otra parte, busco afianzar esos lazos con la familia, lazos que fueron arrebatados por entrar al conflicto armado de manera equívoca. Hoy en día cumplo como un 80% de mi proyecto y me siento afortunado porque vivo cerca de mi familia, tengo una esposa, comparto con ellos y puedo tener muchas cosas hoy en día que antes no tenía. Me siento afortunado porque además he tenido profesores en el transcurso de este cambio quienes me han ayudado a hacer realidad los proyectos que me tracé en la vida. 

 

SC: ¿Cómo ve el panorama de lo colombianos que ahora han dejado las armas?

FV: Es un panorama bastante difícil de predecir ya que cada quien tiene una forma de pensar diferente. Lo que si les puedo decir desde mi experiencia es que la gente lo va a rechazar a uno o lo puede acoger dependiendo de las circunstancias, eso es normal. El gobierno también puede incumplir en muchos aspectos. Lo único que sí puedo decir es que hay muchas oportunidades, que uno lo puede hacer. 

La vida civil es muy difícil pero que vale la pena luchar y trabajar para lograr los proyectos y las metas que uno se proponga. Es más gratificante que cuando uno está en el conflicto. 

 

SC: ¿Qué puede esperar Colombia como sociedad después del fin del conflicto?

FV: Los beneficios después de haber finalizado el conflicto son muchos. Las madres ya no tendrán que sufrir por los hijos, pensar que van cumpliendo la mayoría de edad y sin saber qué les puede deparar el destino. Ya no veremos el panorama de desplazamiento, muertes, noticias de las que nos tenían saturados.

Lo que también veo es que es importante que se haga un proceso de concientización, para que la gente cambie ese modo de ver a las personas que han salido del conflicto, para que no se sienta un rechazo y les abran las puertas a las personas que han salido de esa situación.