Manizales le abrió las puertas a la Colombia Oro y Paz


Julián David Bernal Pulido
12 / 02 / 2018

La capital caldense estuvo a la altura de la última etapa de la fiesta del ciclismo colombiano, que coronó a Egan Bernal como campeón. Lee aquí cómo se vivió este momento.

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Las tres bicicletas que el sábado a las 6 de la tarde se asomaban en el barrio Chipre, uno de los más tradicionales de Manizales, cambiaron por las decenas del pelotón de la carrera Colombia Oro y Paz, que llegó 19 horas después.

Los manizalitas le madrugaron a la carrera. Pese a que la llegada estaba prevista para después de la una de la tarde, algunos de aficionados al ciclismo empezaron a arribar a las 7 de la mañana a la Torre Chipre, uno de los miradores de la ciudad. Aquella que Pablo Neruda un día bautizó como la ‘Fábrica de Atardeceres’.

A los acostumbrados corredores y ciclistas subiendo a lo más alto del barrio Chipre, se sumaron los aficionados a las bielas, los platos y los marcos. Las vallas estaban dispuestas en los últimos metros y los espectadores se apresuraban a tomar posición para disfrutar de esos segundos en donde el mundo se paraliza. Ni siquiera la lluvia que se posó por el sector por cerca de una hora los espantó.

El público no le falló a la cita y se congregó en el parque Chipre. Aparecieron también los radios a todo volumen mientras la transmisión por televisión empezaba. Las personas estaban pendientes de la última etapa que empezaba en Armenia, Quindío.

Conforme la carrera se acercaba a su destino, los ánimos subían. Cuando pasó por Chinchiná, las personas eran miles en la llegada. No se podía pasar y se contaban los segundos para ver a estos gladiadores desfilando en sus caballitos de acero en busca del plato de la victoria, de dejar su nombre en la primera edición de la Colombia Oro y Paz.

Los instantes finales fueron apasionantes y el desconcierto apareció cuando no se sabía oficialmente quién era el ganador. ¿Nairo o Egan? Al final se supo que el triunfo fue para el cundinamarqués. Sin embargo, a cada ciclista que estuvo en la tarima lo aplaudieron y corearon su nombre.

 

Nairo, Rigo, Gaviria, Egan, Henao… Todos nuestros ciclistas que brillan en Europa nos deleitaron con una carrera que llevó la fiebre por el ciclismo a varios rincones del país. Estos héroes nos recordaron lo que se siente vibrar por ese deporte que desde el siglo pasado nos ha llevado y nos seguirá llevando a la gloria mundial.