El ciclismo se globaliza


Julián David Bernal Pulido
20 / 04 / 2018
El ciclismo se globaliza

Desde la La primer prueba de ciclismo hace 150 años hasta hoy, el mundo se ha rendido a los pies del ciclismo. ¡Conoce la historia!

La primer prueba de ciclismo nació en 1869. Fue una competencia amateur que conectó París con Ruan. De los 100 ciclistas -amateurs todos- que se inscribieron, tan solo 33 terminaron luego de más de 10 horas de competencia.

Desde allí se empezaron a crear las primeras asociaciones de ciclistas en Europa, específicamente en Italia, Holanda, Gran Bretaña y España. Con el paso de los años apareció la Asociación Internacional de Ciclistas y con ella las primeras competencias de ruta: la Lieja-Bastogne-Lieja y la París-Roubaix fueron algunas de ellas.

Desde aquella época hasta hoy, el ciclismo ha sufrido una globalización que lo ha llevado a casi todos los rincones del mundo. La UCI, desde 2005, tiene circuitos en América, África, Asia y Oceanía además de Europa.

En la élite

La masificación del ciclismo ha llegado a tal punto que el circuito World Tour, que reúne a las carreras más importantes de la temporada, inicia en Australia con el Tour Down Under y la Cadel Evans Great Ocean Road Race y luego va al Tour de Abu Dhabi antes de iniciar su periplo por el Viejo Continente.

Tour Down Under

Además, cerca de mitad de año pasa por Estados Unidos con el Tour de California. A final de año regresa a América del norte con el Gran Premio de Quebec y el Gran Premio de Montreal, ambos en Canadá. Sin embargo, se finaliza con el Tour de Turquía y el Tour de Guangxi, en China.

En 2018, por ejemplo, el circuito World Tour tiene 37 carreras y, de esas, 8 son fuera de Europa. Esto contrasta con el calendario de 2008, de hace una década, en el que había 17 carreras y solo una salía del continente europeo: el Tour Down Under.

En 2010, el continente americano ingresó oficialmente al circuito más prestigioso del ciclismo de ruta con el Gran Premio de Quebec y el Gran Premio de Montreal. Un año más tarde se volteó la mirada hacia Asia con la llegada del Tour de Pekín a la élite mundial.

Los circuitos continentales

2005 fue el año en que aparecieron en el firmamento del ciclismo de ruta los Circuitos Continentales. Esta fue una iniciativa con la que UCI buscó llevar al ciclismo más allá de Europa y que pedalistas de todo el mundo pudieran competir a nivel profesional, aunque en un escalón abajo del World Tour.

En su primera edición, Europa tuvo 298 competencias, sí 298, a lo largo del año. El circuito de América contó con 28 carreras que recorrieron 12 países, mientras que el tercer circuito con más número de pruebas y de países recorridos fue el asiático que contó con 13 en 9 países. Oceanía tuvo dos competencias en la primera edición del circuito, ambas en Australia; mientras que África llegó a cuatro países en igual número de carreras.

Con la llegada de los circuitos también aparecieron las categorías de equipos, que decían en dónde podía correr cada uno. La más alta es la World Tour, equipos que pueden estar en las Grandes Vueltas y están obligados a estar en el circuito World Tour, aunque pueden participar en carreras de los cinco Circuitos Continentales.

Un escalón más abajo están los equipos ProContinentales. Esta tipificación denota equipos con una estructura completamente profesional y que, entre otras cosas, no tengan retrasos en pagos. Estos pueden participar en algunas carreras del World Tour y otras de los Circuitos Continentales.

Finalmente están los equipos continentales. Aquellos pueden tener una estructura profesional o amateur y enfocan su calendario en carrera de denominación .2, la segunda más baja en la clasificación de la UCI.

En la élite del ciclismo hay ocho equipos con origen fuera de Europa: Astana (Kazajistán), Dimension Data (Sudáfrica), Mitchelton Scott (Australia), Bahrain Merida (Bahréin), Trek-Segafredo (Estados Unidos), EF Education First-Drapac (Estados Unidos), BMC Racing (Estados Unidos) y UAE Team Emirates (Emiratos Árabes Unidos).

El Astana es el conjunto con mayor tiempo en el World Team al estar desde 2006, cuando Kazajistán llegó como patrocinador luego del escándalo de la Operación Puerto, que resultó la salida de Liberty Seguros.

El EF Education First-Drapac, primero con Garmin como patrocinador principal, luego con Cannondale y ahora con Education First, llegó en 2009 a la gran carpa del ciclismo mundial. Este equipo estadounidense abrió la senda para que dos años después llegase el BMC Racing. En 2014, Trek cambió la licencia a Estados Unidos luego de la salida del patrocinador RadioShack-Leopard y se convirtió en el tercer conjunto norteamericano en el World Tour.

2012 marcó un hito en el ciclismo oceánico con el debut del entonces GreenEDGE, ahora Mitchelton Scott, en el pelotón mundial, mientras que 2016 fue el año en que por primera vez un equipo de ciclismo de Sudáfrica llegó al ProTour con el Dimension Data.

El año pasado, el Golfo Pérsico despuntó y consiguió poner a dos de sus equipos en la categoría World Tour: Bahrain-Merida y UAE Team Emirates. Bahrain-Merida llegó como una nueva licencia, mientras que UAE Team Emirates compró la del extinto Lampre-Merida.

Tras la desaparición de varios equipos por falta de patrocinio, han aparecido empresas del todo el mundo, que están interesadas en llevar su marca al ámbito deportivo financiando una escuadra durante varios años. Esto, en gran medida, ha hecho que tengamos equipos de todo el mundo en la élite del ciclismo.

Los ciclistas

Esta globalización también ha llevado a que los ciclistas no sean solo europeos y que los latinoamericanos, en cabeza de Colombia, oceánicos y asiáticos hayan dado de qué hablar en las Grandes Vueltas, los monumentos y las clásicas.

Podrías leer: Colombia, pionero del ciclismo latinoamericano en la élite

Por poner un ejemplo, Nairo Quintana es uno de los dos ciclistas no europeos que han hecho podio en las tres grandes vueltas. El otro es el australiano Cadel Evans. Como ganador de al menos dos de las tres Grandes Vueltas están Nairo Quintana  y el estadounidense Greg LeMond, aunque también aparece el francés, nacionalizado argentino, Lucien Petit-Breton.

Si hablamos de victorias no europeas en las Clásicas podemos ver que en las Ardenas los australianos han sido efectivos desde la victoria de Phil Anderson hasta Simon Gerrans y contando a Cadel Evans. También están el estadounidense Lance Armstrong y los kazajos Aleksandr Vinokúrov y Maxim Iglinskiy.

Cadel Evans

En los Monumentos del ciclismo, la primera victoria no europea fue de Tyler Hamilton en la Lieja-Bastoña-Lieja de 2003. Después vinieron los triunfos kazajos de Aleksandr Vinokúrov (2005 y 2010) y de Maxim Iglinskiy (2012). Simon Gerrans se impuso en la edición 2014 de este Monumento.

El australiano Matthew Goss fue el primer no europeo en ganar la Milán-San Remo en 2011. Un año después su compatriota Simon Gerrans alzó los brazos. Por otro lado, la París-Roubaix fue por primera vez ganada por un no europeo en 2007 cuando Stuart O'Grady se impuso. Su compatriota Matthew Hayman revalidó el título hace ediciones.

Finalmente, la única victoria de ciclistas no provenientes del Viejo Continente en el Giro de Lombardía fue a cuenta del colombiano Esteban Chaves, en 2016.

Desde que se creó el ciclismo, hace cerca de 150 hasta hoy, este deporte se ha expandido a nivel mundial. Por eso es que no es extraño que en Europa los que celebren triunfos con champaña sean de otras latitudes.