Viaje a la mente obsesiva de David Fincher


Jazid Contreras Vergel
20 / 04 / 2021
Cine

El club de la pelea

David Fincher
0

Con películas como Se7en, El club de la pelea y La red social, el cineasta estadounidense David Fincher ha cosechado una carrera llena de éxitos tanto en la taquilla como en las páginas de la crítica especializada.

Famoso por su perfeccionismo obsesivo que en ocasiones lo lleva a repetir 70 veces la misma escena, Fincher le pone su sello inconfundible a toda película que dirige y, más recientemente, a las series que ha creado, como House of Cards y Mindhunter.

David Andrew Leo Fincher​​ nació en Denver (Colorado) en agosto de 1962, pero dos años después su familia se mudó a California, donde su padre Jack Fincher, un periodista que trabajó en la revista Life, incursionó en la industria cinematográfica como guionista.

Jack Fincher es conocido por haber escrito El aviador, que Martin Scorsese dirigió en 2004, y Mank, la más reciente película dirigida por su hijo David.

Con todos estos antecedentes, era imposible que David no se interesara por el arte y oficio de hacer cine. Sus primeros trabajos fueron como asistente de producción, camarógafo y asistente de fotografía.

David Finchr

Él mismo ha asegurado que desde sus comienzos se dedicó a aprender absolutamente todas las funciones de todas las personas involucradas en una producción cinematográfica. "No quería convertirme en un tipo victimizado por la pereza de otras personas", afirmó en una entrevista.

Su talento audiovisual y su perfeccionismo se manifestaron desde su juventud en diversos medios. Se dio a conocer en la industria como director de comerciales y videos musicales.

A fines los 80s y principios de los 90s, en pleno auge de la generación MTV, dirigió algunos de los videos más icónicos de la historia de música pop como Express Yourself y Vogue, de Madonna; Freedom, de George Michael, y Straight Up, de Paula Abdul.

Antes de cumplir 30 años, Fincher ya tenía una videografía envidiable. Era hora de dar el salto a la pantalla gigante.

Las películas de David Fincher


Alien 3 David Fincher

Alien3 (1992)

En 1992, su primera oportunidad de dirigir un largometraje de gran presupuesto en Hollywood resultó ser un absoluto desastre llamado Alien3.

20th Century Fox lo contrató para dirigir el proyecto que ya estaba en un estado avanzado de desarrollo.

Fincher logró mostrar en la película los inicios de su estética extraordinaria, pero el resultado final produjo críticas apabullantes y un desempeño en taquilla decepcionante en comparación con las 2 primeras entregas de la popular franquicia.

El proceso de producción fue caótico. El estudio limitó la libertad creativa del director, hizo cambios en el guion durante el rodaje y hasta desperdició millones de dólares en la construcción de escenografías que nunca se usaron.


Se7en David Fincher

Se7en, los siete pecados capitales (1995)

Aquel rocoso debut le sirvió de aprendizaje para su segundo largometraje que se convertiría en su verdadera carta de presentación en la escena cinematográfica mundial: Se7en (1995).

Con dos grandes estrellas en los roles portagónicos, Morgan Freeman y Brad Pitt, Fincher dio rienda suelta a su obsesión por la oscuridad de la naturaleza humana.

Este thriller sobre dos detectives que investigan una serie de asesinatos inspirados en los 7 pecados capitales se convirtió en uno de los títulos esenciales del neo-noir, con una propuesta visual audaz y un final chocante e inesperado que deja boquiabierto hasta el más insensible de los espectadores.

Pese a que la compañía productora New Line Cinema quería cambiar el final porque lo consideraba demasiado oscuro, con la ayuda de Freeman y Pitt, Fincher se mantuvo firme en su intención de mantener la película fiel al guion original de Andrew Kevin Walker, y el resultado fue un exitazo.


El juego David Fincher

El juego (1997)

Su siguiete película, cuyo título original es The Game, con Michael Douglas como protagonista, lo ayudó a refinar y evolucionar su estilo audiovisual. La influencia de dos maestros del cine, Alfred Hitchcock y Stanley Kubrick, se hace evidente pero nunca de forma derivativa.

En esta ocasión, la película fue producida por Propaganda Films, compañía que el mismo David Fincher cofundó en 1986, lo cual le permitió ejercer total control sobre todo el proceso de preproducción, rodaje y edición.

Nicholas van Orton (Douglas) es un banquero adinerado que parece tenerlo todo, pero en realidad su vida está llena de vacíos y pesares. El día de su cumpleaños recibe un curioso regalo de su hermano Conrad (Sean Penn), un cupón para un servicio que ofrece una compañía de entretenimiento bajo la promesa de cambiar su vida.

Como dice el dicho, la curiosidad mató al gato. Nicholas decide solicitar el servicio y tras un primer intento aparentemente fallido, empiezan a ocurrir cosas extrañas en su vida que en poco tiempo se saldrá completamente de control.


El club de la pelea David Fincher

El club de la pelea (1999)

Al finalizar la década, Fincher publicó uno de sus trabajos más icónicos: El club de la pelea (Fight Club), de nuevo con Brad Pitt como protagonista, acompañado de dos jóvenes actores cuyas carreras estaban a punto de explotar: Edward Norton y Helena Bonham Carter.

Norton interpreta a un hombre común, tan común que la película ni se molesta en ponerle nombre. El hombre, deprimido e insomne, conoce a un vendedor de jabones llamado Tyler Durden que representa todo lo que el protagonista no es: atractivo, carismático, motivado y, sobre todo, libre.

Esta película fue considerada un fracaso a su estreno en salas de cine. En un principio fue recibida con tibieza por la crítica y la taquilla no llenó la expectativas. Pero tras su publicación en DVD se convirtió en un gran éxito al punto que hoy en día se le considera una película de culto.

Con un lente mucho más entrenado y un estilo bastante grunge, Fincher hace un estudio de la masculinidad de la generación X. Es una de esas películas que se prestan para verlas una y otra vez, y descubrir los diversos matices y simbolismos escondidos en cada escena.


Panic Room David Fincher

La habitación del pánico (2002)

Ya conocido como un virtuoso del thriller, David Fincher dirigió en 2002 su primera película enfocada en una portagonista femenina desde Alien3. Esta vez con Jodie Foster en el rol principal.

Para el papel de la hija, el director seleccionó a una extraordinaria actriz de 11 años llamada Kristen Stewart. Fue esta cinta, y no Crepúsculo, la que lanzó su exitosa carrera en Hollywood.

En Panic Room (título original), madre e hija se mudan a una lujosa casa en Manhattan. La intrusión de 3 ladrones las obliga a encerrarse una habitación construida como una fortaleza impenetrable. El problema es que el tesoro que buscan los intrusos está dentro de ese cuarto.

En una secuencia absolutamente "fincheriana", el director hace un recorrido por la casa compuesto por movimientos de cámara fluidos que logró gracias una combinación de tomas filmadas con brazos robóticos y animación computarizada casi imperceptible.


David Fincher

Zodiac (2007)

Basada en la historia real de la búsqueda de un asesino serial conocido como Zodiac que horrorizó a la bahía de San Francisco a fines de los años 60, esta película representa una transición en la filmografía de Fincher.

Por un lado, es una de las primeras producciones filmadas completamente en formato digital. Es decir, sin usar cinta física de celuloide. Una práctica que hoy es común, pero en ese momento resultaba una apuesta arriesgada.

Pero si hay un cineasta que conoce y entiende la tecnología, y la sabe usar en su proceso creativo, es David Fincher.

Además de narrar un relato cautivante y lleno de suspenso, Zodiac es considerada una de las reconstrucciones audiovisuales más precisas y rigurosas de un período histórico.

Esto se suma al significado personal que la historia tiene para Fincher, pues es un período que él vivio en carne propia cuando era niño.

Podríamos decir que en este punto de su carrera alcanzó una madurez cinematográfica con la que pasó de ser un joven creador irreverente a un cineasta experimentado y respetado por la industria.


David Fincher

El curioso caso de Benjamin Button (2008)

Esta nueva colaboración con Brad Pitt es tal vez la película más polémica de la filmografía de David Fincher. Por un lado, es la que más se aleja de su nihilismo característico, pero, curiosamente, es la que más premios le ha valido.

La película es una adaptación del relato The Curious Case of Benjamin Button de Scott Fitzgerald sobre un niño que nace viejo y se va rejuveneciendo con el tiempo.

En esta exploración nostálgica de lo efímera que es la vida, el director se atrevió a introducir colores cálidos y románticos para contar la historia de amor entre Benjamin (Pitt) y Daisy (Cate Blanchett).

A partir de este punto, Fincher se convirtió en un pasajero frecuente de los Premios Óscar. La cinta obtuvo 13 nominaciones, incluyendo mejor director y mejor película.


David Fincher

La red social (2010)

Si El club de la pelea es uno de los retratos más inquietantes de la generación X, La red social (The Social Network) podría considerarse una película absolutamente determinante para la generación millennial.

Esta película narra una versión ficcionalizada de la creación de Facebook y los procesos legales que enfrentó Mark Zuckerberg contra su cofudnador y mejor amigo, Eduardo Saverin, y sus exsocios, los gemelos Winklevoss.

El Fincher pesimista y cínico que todos conocían y amaban regresó con esta historia shakespeariana de ambición, soberbia y traición en un campus universitario.

Basado en el libro Multimillonarios por accidente, de Ben Mezrich, el laureado guionista Aaron Sorkin estuvo encargado del guion. Por su parte, Trent Reznor y Atticus Ross compusieron la electrizante banda sonora.

De esta colaboración entre varios creadores en la cima de sus carreras surgió una de las películas más reverenciadas de lo que va corrido del siglo XXI. Sin duda, La red social es la obra maestra de David Fincher. Hasta ahora.

Ese año ganó el Globo de Oro a mejor película de drama y a mejor director, pero no pudo repetir la hazaña en los Óscar, donde fue derrotado por El discurso del rey en una de las injusticias más memorables de la historia de dichos premios.


David Fincher

La chica del dragón tatuado (2011)

Apenas un año después del gran éxito de La red social, Fincher estrenó su adaptación del bestseller de Stieg Larsson Los hombres que no amaban a las mujeres, que hace parte de la popular saga Millenium, con Rooney Mara en el icónico rol de Lisbeth Salander.

En The Girl with the Dragon Tattoo (título original) una joven hacker pisoteada por la vida y un periodista investigativo en busca de redención unen fuerzas para investigar un crimen que ocurrió décadas atrás.

Este inquietante thriller sueco encajó perfectamente en el estilo oscuro de Fincher con un toque punk que le cayó muy bien.

Esta apuesta de Sony Pictures pretendía iniciar una franquicia de películas alrededor del personaje de Salander, una especie de versión adulta, violenta y sexy de la fórmula Harry Potter.

Sin embargo, y pese a las buenas críticas de la película, en especial por la excepcional actuación de Mara, no se convirtió en el éxito taquillero esperado y los planes de continuar la franquicia con Fincher a la cabeza murieron.

En 2018 Sony produjo una secuela llamada La chica en la telaraña, pero tristemente ni Fincher ni Mara estuvieron involucrados.


David Fincher

House Of Cards (2013)

La primera serie de televisión creada y parcialmente dirigida por David Fincher se convirtió en un hito para la televisión. Técnicamente no fue la primera serie original Netflix, pero definitivamente puso a la compañía de streaming que hoy domina el mercado entre las casas de contenido más importantes de Hollywood.

Basada en una serie británica de la BBC emitida en 1990, House of Cards revela cómo se mueven los hilos del poder en Washington desde la perspectiva de un político sin escrúpulos llamado Frank Underwood que junto con su esposa Claire planea tomarse el poder a toda costa.

El trabajo de los protagonistas Kevin Spacey y Robin Wright bajo la dirección inicial de Fincher convirtió a esta serie, al menos en sus 2 primeras temporadas, en el epítome de la nueva era de consumo de televisión maratoneable (binge watching), con la sofiticación propia de su creador.

Cabe resaltar que luego de las 2 primeras temporadas, Fincher abandonó el proyecto y la serie comenzó a flaquear hasta que en 2018 llegó a su fin convertida en un espectacular desastre dentro y fuera de la pantalla.


David Fincher

Perdida (2014)

En esta adaptación de la popular novela Gone Girl de Gillian Flynn en la que ella misma hizo el guion, Fincher dirige a una explosiva Rosamund Pike en una interpretación para la historia.

Amy Dunne (Pike) desaparece el día de su quinto aniversario de matrimonio con Nick, interpretado por Ben Affleck, quien comienza a ser investigado por las autoridades, acosado por la prensa y juzgado por toda la sociedad en un torrente de intrigas y giros inesperados.

Una vez más el nihilismo de Fincher está presente en este retrato de pareja que estudia el juego de la percepción en la opinión pública y cómo el matrimonio puede sacar lo mejor y lo peor de las personas.

La inclusión de actores que normalmente hacen comedia como Neil Patrick Harris y Tyler Perry en este dramón fue recibida con excepticismo cuando se estrenó, pero como hemos visto en este artículo, las decisiones creativas de Fincher siempre están hechas con una precisión quirúrgica.

Así como en Fight Club, la primera vez que uno ve Gone Girl lo que más resalta es la revelación del misterio central. Pero esta película está hecha para ser vista una y otra vez. La construcción de los personajes y sus dinámicas es mucho más matizada y compleja de lo que parece a primera vista.


David Fincher

Mindhunter (2017)

Luego de dejar House of Cards, Fincher se embarcó en un nuevo proyecto televisivo para Netflix que expande su preocupación por entender la mente criminal, así como lo hizo en Se7en y en Zodiac.

La serie sigue a 3 investigadores del FBI que crean una división dedicada a estudios conductuales y viajan de ciudad en ciudad entrevistando a los más abominables asesinos de los años 70 en Estados Unidos.

Una vez más, Fincher hace un trabajo extraordinario en la recreación del período histórico y de la atmósfera de pánico colectivo que vivía la sociedad estaodunidense.

Lastimosamente, Netflix decidió cancelarla luego de 2 temporadas. Tal vez por ser un drama más psicológico que explícitamente violento, la compañía decidió no continuar.

Mindhunter es un ejemplo más de las apuestas creativas de David Fincher. Aunque no siempre explotan en popularidad, él se mantiene fiel a su visión sin ceder ni un centímetro. Por eso es tan fascinante ver y estudiar su filmografía.


David Fincher

Mank (2020)

Llegamos al final de este recorrido con la cinta más reciente y tal vez más personal del director.

En Mank, David Fincher arroja por la ventana muchos de los elementos estilísticos a los que nos tenía acostumbrados. Por primera vez hace una película en blanco y negro para recrear el Hollywood de los años 30 que tanto fascinó a su padre, autor del guion.

Gary Oldman interpreta a Herman J. Mankiewicz, el guionista que escribió Ciudadano Kane (1941), considerada una película seminal en la historia de Hollywood.

Por supuesto, es un homenaje de David a su papá Jack, quien falleció en 2003. Pero también es un homenaje que le hace el cineasta al cine, oficio para el que estuvo destinado desde siempre.