¿Qué pasó con la ciencia ficción en Colombia?


David Jáuregui Sarmiento
24 / 05 / 2018
Personajes de la serie de ciencia ficción "Gravedad 1"
Personajes de la serie de ciencia ficción de Señal Colombia, Gravedad 1.
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Pensar en la ciencia ficción colombiana puede generar dudas: ¿Existe en el país tradición literaria o audiovisual de este género? ¿Quiénes son sus principales exponentes? En la actualidad, ¿cuánto público tiene la ciencia ficción en Colombia? Aquí algunas respuestas.

Las grandes historias de ciencia ficción (CF) suenan campanas en el imaginario colectivo con las propuestas de Isaac Asimov, creador de relatos como Yo, Robot; El hombre bicentenario; Fundación e imperio, entre otros. De la misma forma, el género también es muy famoso por el escritor Julio Verne, autor de Veinte mil leguas de viaje submarino, Viaje al centro de la tierra o De la tierra a la luna e, incluso, debido a la penetración de la filmografía estadounidense autores como H.G Wells o las Hermanas Wachowski también son ampliamente recordados por historias como La máquina del tiempo, La guerra de los mundos, El Hombre invisible o Matrix.

 

Sin embargo, al hacer memoria para pensar en ciencia ficción hecha en Colombia los referentes no son tan claros, ni en literatura, ni en cine y en casos contados en televisión o radio. Un ejemplo reciente es la iniciativa de Señal Colombia con Gravedad 1, una serie animada que imagina cómo sería la vida en el país en un futuro en el que la minería se ha trasladado al espacio exterior, así como otros elementos de nuestra realidad, como los conflictos entre el Estado y algunas facciones revolucionarias, la lucha por el perdón, entre otros.

Gravedad 1

Disponible en RTVCPlay

Gravedad 1: ¿Cómo se verían las fuerzas armadas del país en el espacio?

 

Pero la verdad es que ciencia ficción colombiana hay y desde hace muchos años. Desde luego, dista de la tradición de este género en países como Estados Unidos y está representada con tímidos acercamientos que hoy en día han tomado impulso y han desencadenado en nuevas generaciones de escritores que relatan historias de ciencia ficción y cuyas inquietudes se han materializado en encuentros universitarios y publicaciones en algunas de las firmas editoriales más importantes del país.

“Sin temor a equivocaciones, es posible afirmar que la época que va de la última década del siglo XX a la primera del siglo XXI es, hasta ahora, el momento de mayor importancia para la ciencia ficción en Colombia. Esta afirmación no solo se sustenta en la publicación de algunas de las novelas más novedosas del género en Colombia, sino por la aparición de grupos universitarios, publicaciones y asociaciones independientes en diferentes ciudades que promueven la escritura, la lectura y la publicación de la ciencia ficción. Por solo enumerar algunas de estas iniciativas podemos nombrar a "Proyecto Líquido" en Medellín, encargado de organizar anualmente el encuentro ‘Fractal’; el grupo de estudios de ciencia ficción ‘Cienciaficcionarios’ en Bogotá; la publicación de la serie Prehistoria de la Ciencia Ficción colombiana de Laguna Libros; la edición de la revista Cosmocápsula, desarrollada en Montería; o los encuentros ‘La invasión del monstruo de los mangones galácticos’ en Cali”, explicó Rodrigo Bastidas, uno de los expertos más importantes de la ciencia ficción colombiana, en el artículo La ciencia ficción entre milenios para la revista Literatura: teoría, historia, crítica de la Universidad Nacional de Colombia. 

 

¿Quiénes han hecho ciencia ficción en Colombia?

En literatura, una de las plataformas de mayor difusión de este género, se pueden identificar algunos autores pre-ciencia ficción que aunque no son considerados escritores del género, bien pueden verse como precursores de los comienzos de estos relatos en el país. De acuerdo con historiadores como Ricardo Burgos, se podría hacer mención del barranquillero José Felix Fuenmayor, con su novela Una triste aventura de catorce sabios que, paradójicamente, criticaba el fetichismo científico, o el bogotano José Antonio Osorio Lizarazo, quien con su novela Barranquilla 2132 se podrían encontrar elementos de la CF, aunque de forma tímida en una historia de una misteriosa aparición de un colombiano del siglo XX en el XXI.

Libro Una triste aventura de catorce sabios de José Félix Fuenmayor

Otro digno de mención, y quien tiene el desafortunado mote de ser el padre de una de las peores obras de ciencia ficción hechas en Colombia es M.F Sliger. Sliger habría escrito Viajes interplanetarios en zeppelines que tendrán lugar el año 2009, en la que a pesar de las distancias del país con la tecnología moderna o la simple concepción de una sociedad moderna se animó a escribir sobre viajes interplanetarios en Colombia. Pero el más célebre de todos los exploradores previos a la CF en Colombia es el escritor, periodista y diplomático Germán Espinoza. Este cartagenero, antes de convertirse en un exitoso ensayista y novelista se dio un paseo por la ciencia ficción con el libro de cuentos La noche de trapa, que más que ciencia ficción fueron clasificados como cuentos fantásticos.

 

Pero los verdaderos pioneros de la ciencia ficción son René Rebetez y Antonio Mora Vélez. “Cuando pensamos en ciencia ficción el autor imprescindible para la historia de la CF en Colombia es René Rebetez, que en realidad no tiene una obra muy extensa, pero tiene varios cuentos dentro del género y es oficialmente el primer escritor colombiano que quiso escribir ciencia ficción como algo más que una curiosidad o un intento en un par de cuentos cortos. Antonio Mora Vélez también es importante. Él, además, todavía vive y escribe ciencia ficción. Su cuento Glitza fue el que le dio el reconocimiento que en adelante ostenta”, dijo a Señal Colombia Felipe López, uno de los propietarios de Mirabilia Libros, una de las pocas librerías enfocadas exclusivamente en ciencia ficción en el país.

Libro Glitza de Antonio Mora Vélez

Rebetez, nacido en el municipio de Subachoque (Cundinamarca) falleció en 1999, en la isla de Providencia, pero también es considerado autor de ciencia ficción mexicano porque buena parte de su obra la desarrolló en ese país, incluso como guionista del nuevo cine mexicano. Dentro de los innumerables aportes de Rebetez está la primera revista de ciencia ficción latinoamericana llamada Crononauta.

A parte de estos dos autores, han surgido otros escritores con obras aisladas Jaime Restrepo Cuartas, Rubén Ardila, entre otros que, aunque no han dejado perder la escasa tradición, no dieron un impulso significativo al género en el país. Sin embargo, los esfuerzos no han sido nulos y en 1997, dos años antes del fallecimiento de Rebetez, el Instituto de Cultura y Turismo de Bogotá organizó el Primer concurso de ciencia ficción, en el que tanto Rebetez como Mora Vélez se desempeñaron como jurados junto al escritor William Ospina, del que resultó una nueva generación de escritores interesados en el género, como Orlando Mejía Rivera, Campo Ricardo Burgos, Dixon Moya, entre otros.

 

“Una buena noticia es que la ciencia ficción está viviendo una especie de auge: se le está prestando más atención en comparación con el pasado. Hay una generación relativamente joven interesada muy interesada en leerla y escribirla, pienso yo por el auge de las plataformas de comunicación y la expansión de la cultura audiovisual, porque como las películas -por ejemplo- son adaptaciones, y ha llevado a que la gente quiera averiguar de dónde vienen. Las editoriales grandes que en otro momento no se había interesado en el género, como Random House, Planeta o Angosta están buscando autores para publicar. 2017 fue un momento importante porque aparecieron tres novelas y una antología de ciencia ficción de autores colombianos: Vagabunda Bogotá, de Carlos Barragán; El futuro de Ismael de Diana Catalina Hernández; La lesbiana, el oso y el ponqué de Andrea Salgado y, de la editorial Planeta, la antología en dos volúmenes, Los relojes que no marcan la misma hora y Cronómetros para el fin de los tiempos, que tienen 22 cuentos inéditos de diferentes autores de diferentes edades”, afirmó López.

 

La ciencia ficción colombiana en el cine

En el renglón de cine, al menos en cuanto a ciencia ficción se refiere, Colombia sí tiene una deficiencia importante y los ejemplos son escasos. La revista especializada Filmigrana, una de las pocas fuentes que ha hecho una recopilación de los filmes colombianos de este género fuera de la academia, destaca las películas Contacto en Colombia de Gustavo Nieto Roa, Amenaza Nuclear de Jacques Osorio, La isla fantasma de Jairo Pinilla y la coproducción internacional Contaminación: peligro mortal. Sin embargo, todas estas producciones no son exclusivamente de ciencia ficción, sino más bien mestizajes de diferentes géneros dentro de los cuáles está la CF, junto con la comedia o el terror.

Títulos más recientes surgieron en 2001, con el estreno de Bogotá 2016 de Alejandro Basile, Ricardo Guerra, Pablo Mora y Jaime Sánchez, filme que contiene tres cortometrajes que hacen un tímido acercamiento al género y, más recientemente, en 2008, se estrenó el largometraje Yo soy otro, una cinta de Oscar Ocampo que también tiene tintes que la acercan a la ciencia ficción.