El desasosiego de Michael Haneke


David Jáuregui Sarmiento
06 / 03 / 2020
Cine

La Pianista

Haneke
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Un director de cine austriaco ha sacudido el cine internacional. Sus historias, siempre sórdidas e inmersivas en la psiquis humana, se caracterizaron a inicios de su carrera por ser golpes en la mandíbula, chocantes y difíciles de digerir. En años recientes, su estilo ha evolucionado hacia una exploración más sutil, pero sin perder su escencia transgresora.

Se trata de Michael Haneke, un director recurrente en la pantalla de Señal Colombia. Por eso queremos presentarte a este importante cineasta, quien se ha hecho con varios galardones como premios Óscar, Globos de Oro, la Palma de Oro del Festival de Cannes, entre muchos otros certámenes internacionales de cine.

En el caso de Haneke, más que un nombre, es una filmografía nutrida, celebrada y poderosa. Se trata de un cineasta que ha estudiado desde psicología hasta filosofía y la dramaturgia del teatro, conocimientos que ha aplicado tanto en el campo de la televisión como en el cine. En la actualidad es un cineasta referente y se desempeña desde 2002 como docente universitario en la Academia de Cine de Viena, una de las escuelas de séptimo arte más prestigiosas de Europa.

Su madurez artística, sin embargo, ha sido un proceso de largo aliento. Aunque desde sus primeras obras 'El séptimo continente' (1989), 'El vídeo de Benny' (1992) y '71 fragmentos de una cronología' (1994) reveló su escalofriante ojo en los rincones más oscuros de la condición humana, no sólo ha ido cambiando su forma de llevar al espectador hacia allá desde su primera gran éxito 'Funny games' (1997), sino que ha aprendido a dosificar la manera en que muestra lo más turbio de las personas y la sociedad hasta llegar a su obra cumbre 'Amor' (2012).


Tráiler 'Funny games' (1997).


Para conocer su trabajo más a profundidad, consultamos con Sandra Milena Ríos, crítica de cine y cofundadora de la página especializada CineVistaBlog, quien nos habló sobre las principales características del trabajo de Haneke, sus temáticas y las forma en las que las aborda.

De acuerdo con Ríos, las películas de Haneke son narrativamente complejas, con historias que contemplan preocupaciones comunes y cotidianas, pero que se llevan a lo profundo y se tornan novedosas y estimulantes. Todo esto porque siempre le han cabido las críticas y responsabilidades sociales a la deshumanización, los medios, la indiferencia o las clases sociales, y todo ello "con una estética exquisita, contra oponiéndose incluso a la violencia o degradación que trata de forma clínica".

Para la experta, lo que ha caracterizado el cine de Michael Haneke ha sido el psicoanálisis y su exploración en los terrenos más sórdidos del ser humano. De acuerdo con Ríos, Haneke logra mostrar cómo en nuestra especie "aflora la violencia de forma casi natural, así como el amor mismo, o como comer o respirar".


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Los complejos dilemas morales que aborda Haneke permiten reflexiones profundas en medio de atmósferas agobiantes, perturbadoras o sofocantes, porque los ritmos de sus películas suelen ser sosegados

Sandra Milena Ríos, crítica de cine

Precisamente, explicó, al revisar la filmografía del cineasta se puede ver cómo esta exploración de la violencia inherente al ser humano ha ido virando desde 'Funny Games' hasta 'Amor', donde se puede reconocer una transición de cómo retrata lo más violento del ser humano en sus películas a unas preocupaciones que exceden dicha conducta.

"Hay una serie de títulos donde podría decirse que ha habido una especie de transición de lo violento, de revisar la normalización de la violencia y la maldad pura, a las preocupaciones en torno a la vejez y el final de la vida, cambiando también su punto de vista frío por uno más cercano con los personajes", explicó Ríos.


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Sin embargo, aseguró la experta, "lo más extasiante del trabajo de Michael Haneke es que ha planteado más preguntas que respuestas a lo largo de su filmografía, pues hace debatirse entre el público la empatía con sus personajes, frecuentemente ambiguos, dado sus dilemas morales, lo que nunca resulta cómodo para el espectador. Esta incomodidad hace al público un sujeto activo en las películas, y es su lectura la que termina de completar la historia".

"Su cine es sin concesiones. Es llamado, de hecho, "el poeta del desasosiego", agregó la cofundadora CinevistaBlog.

Definitivamente lo perturbador de su obra y su estética. Haneke nos ha hablado de lo oculto, lo sórdido, nos dicho que los niños no son tan inocentes, nos ha mostrado el sexo enfermizo, el arribismo, la descomposición familiar, la indiferencia social, el deseo de morir o hasta el patetismo de las redes sociales

Sandra Milena Ríos, crítica de cine