¿Por qué el fútbol tiene más seguidores en Colombia que los demás deportes?


David Jáuregui Sarmiento
28 / 05 / 2018
Serie documental "¿Y dónde es el partido?"
Serie documental "¿Y dónde es el partido?"

Aunque tenemos campeones en muchas disciplinas deportivas, el fútbol sigue siendo el deporte rey en el país: ¿a qué se debe este fenómeno? Los expertos responden.

Los deportistas colombianos se han convertido en figuras sobresalientes en diferentes disciplinas, como Mariana Pajón en el BMX, la apneista colombiana Sofía Gómez, la atleta de salto Caterine Ibargüen, los ciclistas Rigoberto Urán o Nairo Quintana entre muchos otros ejemplos de profesionales que han logrado los mejores reconocimientos en sus deportes; sin embargo, da la impresión que toda la devoción se la llevan los futbolistas que, a pesar de ser sobresalientes en el deporte, no han alcanzado las preseas que los demás deportistas sí: ¿A qué se debe este fenómeno?

Desde hace menos de una década el deporte colombiano ha empezado a reunir éxitos sin precedentes: en general, el desempeño de nuestros deportistas ha llevado a que el oro en las competencias no sea solamente una ilusión, sino una realidad a la que al parecer nos estamos acostumbrando. Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Mariana Pajón, Caterine Ibargüen son apenas algunos de los nombres más reconocidos de los representantes del país en diferentes disciplinas deportivas y en las que son campeones de primera línea. Pero, a pesar de sus logros y el regocijo generalizado que genera en los colombianos sus triunfos, los futbolistas, tengan o no el mismo éxito, siguen siendo los deportistas más celebrados.

¿Y dónde es el partido?
Estreno: Martes 5 de junio, 8:30 p. m.
 

 

Podría pensarse que se debe a que el fútbol es uno de los deportes con más tradición formal en el país, pues tiene su propia liga en Colombia desde 1924, fundó la Asociación Colombiana de fútbol en 1936 y ya para 1948 estaría vigente lo que hoy se conoce como la Dimayor (encargada de organizar y administrar los torneos de fútbol profesional en Colombia). Sin embargo, los estudiosos sospechan que más que la afinidad hacia fútbol o el gusto generalizado no es la única razón para que los triunfos de los futbolistas sean celebrados con más devoción que la de los de otras disciplinas. Por otro lado, la antigüedad de la liga de fútbol tampoco podría servir como referente, pues según la historia del Comité Olímpico Colombiano (COC), ya para 1936 el COC había nombrado a Julio Gerleín Comelín como el primer presidente de la institución de atletismo colombiana, y la antigüedad del deporte no sería el motivo principal.

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¿Es el fútbol en Colombia algo más que un deporte?

De acuerdo con investigadores como Alejandro Villanueva o Andrés Briceño, el tema del fútbol en Colombia tiene que ver más con la débil tradición identitaria del país y la construcción del proyecto nación colombiano melancólico y decepcionante que con su verdadera pasión con el deporte. Además, explicaron los mismos investigadores, el fútbol tiene una relación estrecha con lo popular (con su capacidad de llegar al as masas) desde sus inicios, y a lo largo de la historia este deporte ha servido como un catalizador de tensiones políticas y de identidad en Colombia y, por supuesto, en varios lugares del mundo.

 

“No es un asunto menor que la gente sale a votar con la camisa de la selección puesta. ¿Qué tiene que ver la forma en la que decidimos los líderes del país y la Selección? La camiseta, de una forma u otra, se constituyó en el nuevo escudo nacional: la camiseta de fútbol le representa más a un colombiano que un escudo con símbolos como el Cóndor y las riquezas naturales, incluso que la bandera, propios de una estructura simbólica del siglo XVIII que ya no parece tener representación para la gente”, anotó Villanueva, Magíster en sociología de la Universidad Nacional y PhD en deporte de la Universidad de México.

La camiseta de fútbol le representa más a un colombiano que un escudo con símbolos como el Cóndor y las riquezas naturales, incluso que la bandera.

Alejandro Villanueva (Investigador)

De acuerdo con Villanueva, la importancia del fútbol tiene, posiblemente, su origen a partir del Mundial de 1962, con la primera gran hazaña de la Selección fuera del país: “el fenómeno del fútbol a nivel de representación en Colombia se remonta al mundial realizado en Chile, cuando el equipo empató con la Unión Soviética 4 - 4, además con un gol olímpico único en los mundiales anotado por Marcos Coll. Aún así, desde ahí no pasó nada hasta la década del 90. Hay que entender que cuando Colombia empieza a tener títulos, representaciones y éxitos en el ámbito del fútbol, empieza toda la población a sentirse identificada con estos sujetos ya que Colombia en sí ha sido construida a partir de frustraciones. Es un país donde su psicología colectiva está abordada desde la frustración política, desde la desigualdad, desde la pobreza, desde el desempleo, desde la visión en el exterior de sí mismos como delincuentes; y lo único que logra sublimar estas frustraciones son los triunfos y las ilusiones deportivas enmarcadas en el fútbol, lo que trae consigo que esas representaciones de frustración vayan cambiando también a partir de las glorias deportivas”, afirmó Villanueva.

 

El académico agregó: “La revista Forbes, por ejemplo, ha registrado que en los países con victorias o éxitos en el fútbol, el optimismo de la gente permite que algunas condiciones económicas y culturales cambien en la población por tiempos cada vez más prolongados. Los diálogos de paz hace cuatro años, por ejemplo, comenzaron en clave de fútbol: en la Habana, cuando el Gobierno y las Farc estaban en tensión los partidos de la selección fueron los que, con la camiseta, impulsaron seguir con la idea de la paz. Se vio a James y a José Pékerman diciendo ‘que viva Colombia y que viva la paz’, a pesar de que se les acusó de intervenir en política”.

Pero, además, de acuerdo con Andrés Briceño, investigador social y estudioso de política y relaciones internacionales de la Universidad Sergio Arboleda, el fútbol ha adquirido en el país otra cualidad frente a los demás deportes: logra llegar a la Colombia profunda en toda su multiculturalidad. Según Briceño, más que el Estado y cualquier otra institución, el fútbol llega a todos los rincones del país prácticamente sin ninguna distinción.

“Su adaptabilidad, o capacidad camaleónica, al necesitarse solamente un balón para jugarlo, le da capacidad de llegar a todas las regiones y así puede cumplir esa función sociológica de generar transformación de realidades y dinamización social a partir de la práctica deportiva. Genera una identidad que no logra ni la religión, ni la política, ni muchos otros elementos que en otros países sí logran estos elementos. Eso también responde a la falta de una historia colombiana consensuada, con baches, que no cumple su función identitaria que al final se llena con la historia del fútbol”, argumentó Briceño.

 

Respecto a la identidad colombiana, o cómo el fútbol ha adquirido tal protagonismo en comparación con otros deportes o elementos identitarios, el balompié tiene otra característica: “Colombia en presencia de tanta multiculturalidad, una de las más ricas a nivel mundial en este aspecto, se deja permear más fácil del fútbol porque es un deporte que rompe con esquemas como los de clase, cultura, religión, geografía o preferencia política, y por eso sobrevive tan fácil a todos esos desencuentros”.

De esta manera, al ser el deporte que pueden jugar todas las regiones y facciones multiculturales del país, que además ha servido como catalizador histórico del triunfo que no tiene la nación en cualquier otro aspecto y, además, que recientemente hizo figurar al país en el torneo más importante y masivo del mundo, el fútbol se ha convertido en un aspecto tan importante de cohesión para el país como la misma religión.

En otras palabras, como en Argentina, el fútbol en Colombia es casi una religión.

Personajes en la serie documental ¿Y dónde es el partido?

 

En Argentina, con los triunfos que inmortalizaron a Maradona se puede ubicar un ejemplo similar, explicó Villanueva. Según el investigador, los triunfos de Maradona fueron los catalizadores y revitalizadores de Argentina como nación: la derrota de la Guerra de las Malvinas (1982) había dejado una desazón de humillación que solamente los triunfos mundiales de la Selección Argentina pudieron recuperar. Vale la pena recordar que el triunfo que consiguió "la mano de Dios" fue en el Mundial de México 1986 disputado contra Inglaterra, país contra el que se enfrentaron en las Malvinas. 

Esta facilidad de subir los ánimos de naciones enteras, sin embargo, parece ser una cualidad casi exclusiva del fútbol debido a sus características.

 

Villanueva recordó que para algunos teóricos sociales el fútbol es una “Institución Cero”, como una tasa o gran copa que con cualquiera que sea su contenido funciona igual o mejor, motivo porque el que también se ha prestado para apoyar dictaduras, pero también para construir la paz. “Si yo le lleno los contenidos (mensajes) políticos o económicos, culturales, locales y hasta globales, de acuerdo con las conveniencias del gobernante de turno, el fútbol sigue intacto y funcional para quienes se llenan de esos contenidos. Eso quiere decir que con el fútbol los individuos aprenden a adaptar y aprender sus condiciones sociales, económicas y culturales, y en general todas, incluso las identitarias. Tanto así, que hoy en día hay hinchadas trasnacionales reivindicando todo lo que representan equipos totalmente ajenos a sus realidades”.

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Para que conozcas el poder transformador del fútbol en Colombia llega ¿Y dónde está el partido?, una serie documental en la que este deporte se convirtió en el símbolo de unión entre campesinos, indígenas y combatientes heridos tras vivir en un territorio de guerra.