Unión Patriótica: origen, historia y exterminio del movimiento político nacido en 1985
Unión Patriótica: origen, historia y exterminio del movimiento político nacido en 1985
28 / 05 / 2026

Unión Patriótica: 41 años de un movimiento marcado por la esperanza de paz y el exterminio político en Colombia


Por Tomás Pianeta
Tomás Pianeta
28 / 05 / 2026
Unión Patriótica: origen, historia y exterminio del movimiento político nacido en 1985
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La Unión Patriótica nació como una apuesta de paz en medio del conflicto armado

El 28 de mayo de 1985 fue fundada la Unión Patriótica (UP), un movimiento político surgido en el contexto de los diálogos de paz entre el gobierno del entonces presidente Belisario Betancur y la extinta guerrilla de las FARC-EP.

La creación de la UP fue resultado de los llamados Acuerdos de La Uribe, firmados en 1984, que establecieron un cese al fuego y plantearon la posibilidad de abrir espacios democráticos para que sectores insurgentes y movimientos de izquierda pudieran participar en la vida política legal del país.

El proyecto también reunió a militantes del Partido Comunista Colombiano, organizaciones sindicales, movimientos campesinos y sectores sociales que buscaban impulsar reformas democráticas, justicia social y una salida negociada al conflicto armado.

Unión Patriótica

La irrupción política de la Unión Patriótica en los años ochenta

En las elecciones de 1986, la UP logró convertirse en una de las fuerzas políticas alternativas más importantes del país por fuera del tradicional bipartidismo liberal y conservador.

El movimiento obtuvo representación en el Congreso, alcaldías, concejos municipales y asambleas departamentales, consolidando una presencia significativa en distintas regiones de Colombia.

Entre sus principales propuestas se encontraban la defensa de los derechos humanos, la reforma agraria, la ampliación de la participación democrática y la búsqueda de una paz negociada en medio de un contexto nacional marcado por la violencia política.

Figuras como Jaime Pardo Leal y posteriormente Bernardo Jaramillo Ossa se convirtieron en algunos de los rostros más visibles del movimiento.

El exterminio político que marcó la historia de la UP

A pesar de haber surgido como una apuesta política legal dentro de un proceso de paz, la Unión Patriótica fue víctima de un exterminio sistemático que hoy es reconocido como uno de los episodios más graves de violencia política en la historia reciente de Colombia.

Miles de militantes, dirigentes sociales, concejales, alcaldes, congresistas y simpatizantes de la UP fueron asesinados, desaparecidos o perseguidos durante las décadas de los ochenta y noventa.

Diversas investigaciones judiciales y organismos internacionales han documentado la participación de estructuras paramilitares, narcotraficantes y agentes estatales en los crímenes cometidos contra integrantes del movimiento.

Los asesinatos de Jaime Pardo Leal en 1987 y de Bernardo Jaramillo Ossa en 1990 simbolizaron el nivel de violencia dirigido contra la colectividad política.

También hizo parte de este capítulo de violencia política el asesinato de Manuel Cepeda Vargas, dirigente de la Unión Patriótica y senador de la República, reconocido por su defensa de la salida negociada al conflicto, los derechos democráticos y las luchas sociales en Colombia.

Cepeda Vargas fue asesinado en 1994 y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos del exterminio contra la UP. Su trabajo político y periodístico dejó una profunda huella dentro del movimiento, mientras que su memoria continúa siendo una referencia en las discusiones sobre verdad, justicia y garantías para la participación política en el país.

El reconocimiento internacional del genocidio político

Tras décadas de denuncias y procesos judiciales, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano por su responsabilidad en el exterminio de la Unión Patriótica, reconociendo que existió una persecución sistemática contra el movimiento político.

La Corte determinó que el Estado no garantizó la protección de los militantes de la UP y ordenó medidas de reparación orientadas a preservar la memoria histórica, garantizar la no repetición y reconocer públicamente la gravedad de los hechos.

El caso de la Unión Patriótica continúa siendo un referente central para comprender los desafíos históricos de la democracia colombiana, la participación política y las consecuencias de la violencia en el país.

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La memoria de la Unión Patriótica y los debates sobre paz y democracia

41 años después de su fundación, la historia de la Unión Patriótica sigue ocupando un lugar fundamental dentro de las discusiones sobre memoria histórica, participación política y construcción de paz en Colombia.

Su surgimiento representó uno de los intentos más importantes de abrir caminos democráticos en medio del conflicto armado, mientras que el exterminio de sus integrantes evidenció los riesgos que enfrentaron múltiples sectores políticos y sociales durante décadas de violencia.

Hoy, la memoria de la UP continúa siendo una referencia obligada para reflexionar sobre las garantías políticas, los derechos humanos y la necesidad de fortalecer una democracia donde las diferencias ideológicas no se conviertan en motivo de persecución o violencia.