10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental. Créditos: pexels
Cuidar la salud mental, 10 hábitos para sentirse mejor cada día
10 / 10 / 2026

Cuidar la salud mental, 10 hábitos para sentirse mejor cada día


Por Señal Colombia
Señal Colombia
10 / 10 / 2026
10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental. Créditos: pexels
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Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia del bienestar emocional y la necesidad de construir entornos en los que todas las personas puedan recibir apoyo, expresar lo que sienten y acceder a una atención oportuna. 

Atender nuestra salud mental es tan importante como cuidar el cuerpo, pues influye en la manera en que nos relacionamos, afrontamos las dificultades, tomamos decisiones y encontramos tranquilidad en medio de los desafíos.  

El bienestar emocional no consiste en sentirse feliz todo el tiempo, ni en evitar las emociones difíciles. También implica reconocer la tristeza, el miedo, la frustración o el cansancio, comprender lo que sentimos y encontrar formas saludables de afrontar esas experiencias. 

Por eso, compartimos 10 hábitos para cuidar la salud mental y fortalecer el bienestar emocional. Entre ellos se encuentran descansar, hacer actividad física, cultivar relaciones significativas y aprender a reconocer las emociones; prácticas que contribuyen al bienestar integral.  

 

Diez Hábitos para cuidar la salud mental

1. Dormir bien y respetar los tiempos de descanso

Dormir bien favorece la concentración, la memoria y el equilibrio emocional, mientras que la falta de sueño puede aumentar la irritabilidad y el estrés. 

Mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir y procurar un ambiente tranquilo ayuda a lograr un descanso reparador. En adultos, se recomiendan entre siete y nueve horas de sueño por noche. 

2.Mantenerse en movimiento

Caminar, bailar, montar bicicleta o practicar yoga ayuda a reducir el estrés, liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo. 

Incorporar pequeñas actividades a la rutina, como caminar unos minutos o hacer estiramientos, favorece el bienestar emocional. Lo importante es elegir una actividad agradable y adaptada a las posibilidades de cada persona. 


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3. Cultivar relaciones significativas

Compartir experiencias y expresar lo que sentimos con personas de confianza fortalece el bienestar emocional y ayuda a afrontar los momentos difíciles. 

Cultivar vínculos saludables implica escuchar sin juzgar, respetar los límites y construir relaciones basadas en la confianza y el apoyo mutuo. Una conversación sincera o una llamada pueden ayudar a sentirnos acompañados. 

4. Aprender a reconocer y expresar las emociones

Reconocer emociones como la tristeza, la rabia, el miedo o la frustración ayuda a comprender lo que sentimos y necesitamos. Expresarlas de manera saludable permite cuidar nuestro bienestar emocional. 

Hablar con alguien de confianza, escribir o realizar actividades creativas puede ayudar a expresar lo que sentimos. También es importante hacer una pausa, respirar y recuperar la calma antes de reaccionar ante un conflicto. 

5. Reservar tiempo para el ocio y las actividades que disfrutamos

Dedicar tiempo a actividades que nos gustan, como leer, escuchar música, bailar o compartir con la familia, ayuda a reducir el estrés, recuperar energía y mejorar el bienestar emocional. 

Estos espacios no necesitan grandes planes ni gastos. Disfrutar del tiempo libre también es una forma de autocuidado, no una recompensa que debamos ganarnos después de cumplir nuestras responsabilidades. 

6. Conectar con la naturaleza

Pasar tiempo al aire libre ayuda a despejar la mente, reducir el estrés y recuperar la calma. Caminar por un parque, contemplar un paisaje o sentarse bajo un árbol son actividades sencillas que favorecen la relajación y el bienestar emocional. 

Incorporar pequeños momentos de contacto con la naturaleza en la rutina permite hacer una pausa y desconectarse de las preocupaciones cotidianas. 


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7. Practicar la respiración consciente y hacer pausas

Hacer pequeñas pausas durante el día ayuda a recuperar la calma, reconocer nuestras emociones y manejar el estrés. Respirar lentamente, prestar atención al cuerpo y reflexionar sobre lo que sentimos son prácticas sencillas que favorecen el bienestar emocional. 

No se trata de eliminar las preocupaciones, sino de aprender a reconocerlas sin juzgarnos y afrontarlas con mayor tranquilidad. 

8. Alimentarse de manera equilibrada y cuidar el cuerpo

Mantener una alimentación variada, beber suficiente agua y respetar los horarios de las comidas contribuye al bienestar físico y emocional. Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol también ayuda a cuidar la salud. 

El autocuidado consiste en reconocer las necesidades del cuerpo y tratarlo con respeto, sin buscar la perfección. 

9. Ser amables con nosotros mismos y establecer límites

Reconocer nuestros límites ayuda a prevenir el agotamiento y cuidar el bienestar emocional. Es importante aceptar que podemos equivocarnos, necesitamos descansar y no siempre podemos hacerlo todo. 

Aprender a decir no, pedir ayuda y tratarnos con comprensión nos permite afrontar las dificultades con mayor tranquilidad. No todo tiene que resolverse hoy; también necesitamos tiempo para nosotros mismos. 

10.Buscar apoyo profesional cuando sea necesario

Cuando la tristeza, la ansiedad o el agotamiento persisten y afectan la vida cotidiana, buscar ayuda profesional puede brindar herramientas para afrontar estas situaciones. 

Acudir a un especialista en salud mental es una forma de autocuidado, no una señal de fracaso. También es importante escuchar y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles, sin juzgar ni minimizar sus emociones. 

Salud mental, escuchar también es reconocer derechos 

 

El Día Mundial de la Salud Mental es, además, una oportunidad para reconocer el valor de las personas que han vivido experiencias relacionadas con los trastornos mentales y que, desde sus propias historias, aportan conocimientos fundamentales para mejorar la atención. 

Su participación debe ir más allá de escuchar sus testimonios. También implica permitir que sus voces influyan en las decisiones, el diseño de los servicios y las políticas que afectan sus vidas. 

De igual manera, combatir los prejuicios y la discriminación es fundamental para que nadie sienta vergüenza o temor de expresar lo que está viviendo y buscar acompañamiento. 

Finalmente, cuidar la salud mental no significa tener una vida sin dificultades, sino aprender a reconocer nuestras emociones, respetar nuestros límites y encontrar apoyo cuando lo necesitamos.