Las mujeres luchan contra la desigualdad en el deporte

En 2015, el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD indicó que el 24% de las mujeres a nivel mundial obtiene menos ganancias que los hombres. Esta conclusión se dio gracias al informe de Global Gender Gap Report, en el cual se mide la igualdad de género de cada nación. En promedio, las mujeres en Colombia ganan 10.864 dólares al año, mientras que los hombres reciben 15.928 dólares, la diferencia entre ambos es de 5.064 dólares.

El deporte es uno de los ámbitos en el que, en mayor medida, se perciben estas brechas, pero no solo económicas sino en términos de patrocinio, participación e igualdad de condiciones. Por ejemplo, en el BMX los corredores reciben bolsas de premios más amplias que las de las mujeres.

Lo mismo sucede en el tenis, en donde los torneos organizados por la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales) reparte más premios que los que realiza la WTA (Asociación Femenina de Tenis). En un Masters 1000, un tenista puede llegar a ganarse más de 4 millones de dólares, mientras que en un Premier 5, el equivalente al circuito femenino, una tenista obtiene entre dos o tres millones de dólares.

Sin embargo, deportistas como Mariana Pajón han abierto un espacio para que cada vez se reduzca la brecha entre hombres y mujeres en este ámbito. De hecho, la colombiana es la única bicicrosista a nivel mundial que puede llegar a ganar más que las mujeres y los hombres gracias a su nivel competitivo.

Mariana nunca se dejó vencer por las escenas en las que un padre maltrataba a su hijo porque le había ganado una niña, ni tampoco por las cartas que los acudientes enviaban para que ella no compitiera. Mucho menos se rindió cuando le decían, antes de tomar la partida, que su lugar era detrás de los hombres, que no les podía ganar.

Estas situaciones le dieron más fuerza para continuar. Cuando iba a buscar patrocinadores con su padre, muchas personas le dijeron a él, Carlos Mario Pajón, que mejor llevara a su hija a jugar con barbies o en el arenero. Sin duda, este episodio fue un aprendizaje para quienes la rechazaron, por no haber creído en el potencial de la deportista antioqueña.

“Fueron retos muy grandes por ser mujer. Pero cuando yo me ponía el casco era como una armadura, me transformaba en una mujer guerrera, que sin importar si iba un niño al lado yo iba por lo mio, mi nivel era de un hombre y me ayudaba cuando corría a nivel internacional y así siempre ha sido”, aseguró la corredora, quien ha sido campeona mundial en 18 oportunidades.

Así como Mariana Pajón, muchas deportistas colombianas han tenido grandes retos para poder triunfar en cada una de sus disciplinas. Se han enfrentado a los prejuicios de que las mujeres no son buenas en actividades físicas, pero sobre todo han luchado contra ellas mismas para demostrarse que no hay límites si se quieren alcanzar los propósitos, incluso en medio de un entorno que no siempre les garantiza igualdad y equidad.

Foto: Facebook Mariana Pajón.