“Por estar entrenando me perdí el grado de mi colegio”: Isabella Arcila

¿Por qué la natación? Porque los deportes de conjunto le daban impotencia, porque los de precisión demandaban una concentración que ella jamás tuvo y porque necesitaba una disciplina de exigencia física máxima. Eso dice esta caleña de 23 años, la única mujer colombiana que ha logrado bajar de 26 segundos la marca de los 50 metros libre con un registro de 25.35.

¿Antes de la natación, hubo otros deportes?

Muchos. Desde niña me gustaron todos y pasé por muchísimos: fútbol, atletismo, básquetbol, voleibol. Luego descubrí que los de conjunto no eran para mí porque mi personalidad es más individualista. Y mi hermana Valentina (dos años mayor) ya había empezado a nadar en ese entonces y decidí probarlo. Luego entré a competir y a ganar y me encantó.

¿Qué pasaba en las disciplinas de conjunto?

Me daba rabia que las otras no hicieran lo que les tocaba y también cuando yo no lograba lo que se esperaba. Decidí que no eran para mí.

¿Dónde comenzó a nadar?

En el (extinto) Club San Fernando con el entrenador Fernando Berbeo, él fue mi formador hasta que pasé con Fabio Toro por cuatro años. Luego me fui para Dallas, Texas, a estudiar y ahora vivo en Los Angeles.

¿Nunca le motivaron los clavados? En ese club había una plataforma…

Sí, pero la usaba para jugar con mis amigos. Es que no había equipo en esa disciplina y a mí me gustaron los deportes de exigencia máxima y los clavados son más de concentración. La verdad es que no creo que me pueda mantener concentrada tanto tiempo en algo.

¿Por qué vive en Estados Unidos?

Porque me dieron la oportunidad de tener una muy buena preparación en mi natación y a la vez una muy buena educación. Y eso no se me presentaba en Colombia entonces decidí irme. Entreno con un equipo de talla mundial. Extraño a mi familia y a mi país, pero son sacrificios que uno hace.  

¿Cuándo fue la primera vez que estuvo en una selección Colombia?

Tenía 12 años y fui a una Copa Pacífico en el 2006. Yo nadaba pecho y en los 100 metros me gané mi primera medalla de oro. El resultado más importante ha sido la final en los 50 metros espalda de los Juegos Olímpicos juveniles.

¿Ganar desde tan niña no representó nunca una presión?

No, en mi caso hubo motivación porque siempre me entrené para ganar. Y cuando recoges los frutos de todos los sacrificios es lo que te permite continuar por ese camino. Representar a mi país es mucho más grande que haber salido un fin de semana. La natación es mucho más que un sacrificio.

¿Qué se perdió por culpa de la natación?

Por entrenamientos, campamentos y competencias no tuve la oportunidad de asistir a mi grado del colegio. Es la única cosa en esta vida en la que me hubiera encantado estar y que por la natación me perdí. Pero nada más. Este deporte me hace feliz y me permite luchar por mis sueños.

Foto: Facebook Isabella Arcila