El lado B del oficio de contar historias, en 5 películas


David Jáuregui Sarmiento
02 / 04 / 2019
Nadie nos mira (2018)
Nadie nos mira (2018)
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Dedicarse a contar historias implica dejarlo todo en cualquier campo de la vida, para así experimentar grandes gestas que trasciendan en el tiempo. Los personajes que pasan a la historia suelen ser grandes contadores de historias, ya sea a través del arte, la ciencia o, incluso, la guerra.

Estas cinco películas que exploran la otra cara del oficio de contar historias, es decir, soportar las adversidades, poner la creatividad y todos los esfuerzos posibles a disposición de la creación de narrativas es la pauta para hacerse un espacio en el salón de la fama de cualquier disciplina.

En estas películas veremos historias de actores, inventores, diseñadores de moda, estilistas y otros oficios que exigen contar el mundo para ser exitosos.

'Nadie nos mira'
Lunes 15 de julio, 10:00 p. m.

Este largometraje dirigido por Julia Solomonof cuenta la historia de Nico, un actor argentino con algo de éxito en la televisión de su país que migra a Nueva York para protagonizar la película de un director mexicano. Pero el proyecto se cae y Nico se queda en la ciudad con la esperanza de alcanzar el sueño americano y, de paso, evitar enfrentarse con fantasmas del pasado.

El actor, demasiado rubio para hacer papeles de latino, pero también con acento demasiado marcado para hacer de americano, no consigue trabajar como actor, por lo que debe hacer malabares para sobrevivir.

Temeroso de regresar como fracasado, hábil para aparentar lo que no tiene, Nico queda flotando en la ciudad, en la que su vínculo emocional más auténtico es con el bebé que cuida y con las niñeras latinas del parque.

'Jobs'
 

Si hay una historia digna de contar por el arte de la teatralidad o "showmanship" en el mundo empresarial es cómo Steve Jobs logró llevar a Apple a ser una de las empresas más exitosas de la historia.

En esta versión filmográfica del director Joshua Michael Stern, protagonizada por la estrella Ashton Kutcher, vemos cómo en 1976, Steve Jobs, que había abandonado la universidad, pone en marcha un nuevo proyecto junto a su colega Steve Wozniak.

Esta alianza, que tiene su inicio en el garaje de los padres de Jobs, ambos revolucionarán el mundo con la invención de la computadora Apple.

'Yves Saint Laurent'
 

Esta historia, del director francés Jalil Lespert, se sitúa en la París de 1957. En la ciudad de la luz y con tan sólo 21 años, Yves Saint Laurent es llamado a hacerse cargo de la prestigiosa casa de moda fundada por Christian Dior, recientemente fallecido.

Durante su primer desfile triunfal, conoce a Pierre Bergé, un encuentro que cambiará sus vidas, pues empezarán una relación amorosa clandestina, pero que desencadenará en la sociedad de Yves Saint Laurent. A pesar de sus obsesiones y demonios internos, Saint Laurent revolucionó a partir de allí el mundo de la moda con su enfoque moderno e iconoclasta.

'Candilejas'
 

Este clásico de 1952, escrito, producido, dirigido y actuado por el mismísimo Charles Chaplin, narra la historia de un payaso de edad madura, habitante de Londres durante la Primera Guerra Mundial. Calvero, interpretado por Chaplin, salva del suicidio a una joven bailarina.

Thereza, a pesar de ser dotada para el baile, tiene un trastorno psicológico que la hace pensar que ha quedado paralítica, pero él, enseñándole todo lo que él sabe sobre el mundo del teatro, intentará que triunfe en su profesión.

'La playa D.C.'
 

Esta película, escrita por Juan Andrés Arango y protagonizada por Luis Carlos Guevara, James Solís y Andrés Murillo, trae a nuestra pantalla una historia relacionada con el arte de imprimir estilo en las cabelleras de las personas.

A través de la historia de Tomás, un joven afrodescendiente que huyó de la Costa Pacífica colombiana a causa de la guerra, el director habla de las dificultades que atraviesan quienes llegan a la ciudad huyendo del conflicto armado. Tras su llegada a Bogotá, una metrópolis de ocho millones de habitantes, el protagonista probará de primera mano las dificultades que la capital del país pone a quienes le abre sus puertas, con el agravante de que la capital tiene a su hermano menor perdido en sus calles.

El asfalto, la congestión y la inclemencia de la calle, acompañan el recorrido de Tomás, quien encuentra en el acto de cortar pelo, un arte, un legado histórico de los esclavos que trazaban en los peinados de los niños mapas con rutas de escape. Así, en las cabelleras de los demás, comienza a dibujar el mapa que lo llevará a encontrar a su hermano.