La mente inquieta y brillante de Carlos Mayolo


Paola Arcila Perdomo
10 / 04 / 2018

Una de las referencias obvias al hablar de cine colombiano es Carlos Mayolo, un hombre que dejó un huella indeleble en lo que tiene que ver con la producción cinematográfica nacional. Su estilo de contar historias y su muy particular proceso creativo lo han convertido en un director de culto y un referente para las nuevas generaciones de realizadores.

Jueves

12 de abril 8:00 p. m. → Carlos Mayolo, de película

El pensamiento de Mayolo representado en su cine refleja la necesidad de explorar, a través de la imagen, sus inquietudes políticas y sociales alrededor de un país en constante convulsión como Colombia. La mente de Mayolo parecía ir a un ritmo desenfrenado, así era su vida. Sin embargo, ese descontrol le sirvió también para convertirse en un creador arriesgado, contestatario, auténtico pero no menos trabajador y exigente con su obra.

Carlos José Mayolo Velasco nació en Cali el 10 de septiembre de 1945 y falleció en Bogotá el 3 de febrero de 2007. Al referirnos a Mayolo debemos hacerlo pensando también en sus dos compadres, Andrés Caicedo y Luis Ospina. Los tres, junto con otros aventureros, fundaron en 1971 el Cine Club de Cali y Ciudad Solar, para luego crear la revista Ojo al Cine. De su trabajo e ideas nació lo que hoy se conoce como "Caliwood" de donde nacieron producciones que hoy siguen inspirando a los narradores amantes de la imagen en movimiento.

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A simple vista, Mayolo podría verse quizá como una persona inquieta y algo dispersa. Pero a pesar de esta apariencia, era un hombre completamente riguroso con su trabajo. "Un hombre con un gran sentido del trabajo cinematográfico. Tenía, comparado con muchos de sus contemporáneos, un gran sentido de la escenografía, la música en el cine, la dirección y la exigencia al actor. De haber logrado hacer más largometrajes, nos habría sorprendido", dice Juana Suárez*, consultora independiente para archivos audiovisuales en América Latina y Estados Unidos.

Suárez participó como autora en la edición 21 de los Cuadernos de Cine Colombiano de la Cinemateca Distrital, dedicada al director caleño, y quien además estuvo como coordinadora general del proyecto de la Caja de Películas de Carlos Mayolo, presentado hace pocas semanas por Proimágenes Colombia, la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano y la Cinemateca Distrital – Gerencia de Artes Audiovisuales del Instituto Distrital de las Artes – Idartes -, y que ya puede encontrarse en las librerías del país.

En el cine de Mayolo se aprecian algunas de sus obsesiones como por ejemplo el gusto que tenía por los vampiros, los fantasmas - gusto que compartía con Andrés Caicedo -, su necesidad de expresarse a través de la sátira y su intención constante de trabajar alrededor de la cultura popular. De la obra de Mayolo nace lo que se conoce como"gótico tropical", término que se refiere al estilo que el director caleño impone al momento de adaptar la obra literaria 'La mansión de Araucaima' del escritor colombiano Álvaro Mutis.

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Carlos Mayolo es importante para el cine colombiano no solamente por su obra sino también por su estilo de trabajo. Un director que combinaba el riesgo con el perfeccionismo. Que compartía sus ideas, que escuchaba a los demás y que promovía el trabajo en conjunto.

La obra de Mayolo sigue viva gracias a sus amigos y a los cientos de cinéfilos que agudizaron su mente apreciando su trabajo. La misión es continuar sembrando en las nuevas generaciones las ganas de hacer un cine más auténtico y revolucionario, teniendo en cuenta que no importa cuánta locura se desate a la hora de crear, si todo se acompaña con disciplina y la pasión por el trabajo cinematográfico.

*(Ph.D.) Especialista en cine y literatura latinoamericana, preservación y archivo de imágenes en movimiento, estudios culturales y en temas relacionados con museos y bibliotecas.