La actriz canadiense Catherine O’Hara, ganadora del Emmy y recordada por su papel protagónico en la serie Schitt’s Creek (2015) y por películas como Mi pobre angelito, falleció este viernes 30 de enero a los 71 años, informó su equipo de representación.
La muerte de Catherine O’Hara fue confirmada a la AFP por la oficina de Marc Gurvitz, parte de su equipo, sin que se entregaran detalles oficiales sobre las causas. De acuerdo con el portal Page Six, la actriz habría sido trasladada de urgencia en la madrugada a un hospital de Los Ángeles, luego de que paramédicos acudieran a su residencia en el exclusivo vecindario de Brentwood tras una llamada de emergencia. Según el medio, fue ingresada en estado grave y falleció poco después.
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Catherine O’Hara: una carrera marcada por el carisma y la versatilidad
Catherine O’Hara nació en Toronto en 1954 y dio sus primeros pasos en la actuación en el reconocido grupo de improvisación Second City Theatre, donde coincidió con Eugene Levy, con quien mantendría una colaboración artística a lo largo de varias décadas.
Su debut en el cine fue en 1980 con Double Negative, junto a Levy. Tras varios trabajos en televisión, su carrera tomó impulso con su participación en Beetlejuice (1988), dirigida por Tim Burton, donde interpretó a Delia, la excéntrica madrastra del personaje de Winona Ryder.
Dos años más tarde, O’Hara consolidó su popularidad al encarnar a la madre de Kevin McCallister, el personaje de Macaulay Culkin, en la exitosa comedia Mi pobre angelito (1990), un papel que repetiría en Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York (1992). Su vínculo con Burton continuó cuando prestó su voz a Sally en la cinta animada El extraño mundo de Jack.
A lo largo de su trayectoria, la actriz alternó el cine con una intensa presencia en televisión, con participaciones en producciones como El show de Larry David, Modern Family y, más recientemente, The Last of Us.

Moira Rose y el reconocimiento definitivo
Aunque su carrera abarcó más de cuatro décadas, su papel en Schitt’s Creek la convirtió en un ícono contemporáneo. En la serie, O’Hara dio vida a Moira Rose, una mujer adinerada que pierde su fortuna y debe adaptarse a una vida completamente distinta.
El personaje, marcado por su humor ácido, su extravagancia y un lenguaje inconfundible, conquistó a las audiencias y se transformó en un fenómeno cultural, con frases y gestos replicados ampliamente en redes sociales. Su interpretación le valió el Premio Emmy y consolidó su lugar como una de las grandes figuras de la comedia televisiva.
En años recientes, Catherine O’Hara también fue nominada a los Globos de Oro por su trabajo en The Studio, una sátira sobre Hollywood producida por Apple TV+, en la que compartió pantalla con Seth Rogen.
Reacciones y despedidas
La noticia de su fallecimiento generó una ola de reacciones entre colegas, figuras públicas y seguidores. Macaulay Culkin le dedicó un mensaje emotivo en Instagram, acompañado de imágenes junto a la actriz durante el rodaje de Mi pobre angelito y años después.
“Mamá, pensé que teníamos tiempo. Quería más, quería sentarme en una silla junto a ti. Te escuché, pero había tanto más que decir. Te amo, te veré después”, escribió el actor.
Pedro Pascal, quien trabajó con O’Hara en The Last of Us, expresó: “Fue genial estar a tu lado. Eternamente agradecido”.
Desde Canadá, el primer ministro Mark Carney lamentó la pérdida y calificó a la actriz como “una leyenda”, destacando su impacto cultural y artístico.
Vida personal
Catherine O’Hara estaba casada con Bo Welch, diseñador de producción reconocido por su trabajo en películas como El joven manos de tijera. La pareja tuvo dos hijos, Matthew y Luke.
Con su muerte, se va una actriz que supo moverse con naturalidad entre la comedia, la sátira y el drama, y que dejó una huella profunda en el cine y la televisión, tanto por su talento como por un carisma que atravesó generaciones.


