Una pareja huye de su realidad en “Un verano con Mónica”


David Jáuregui Sarmiento
29 / 03 / 2021
Cine

Un verano con Mónica

Harriet Andersson protagoniza la película "Un verano con Mónica"
Película "Un verano con Mónica" de Ingmar Bergman
0

Un verano con Mónica (1953) es la película que lanzó al legendario director sueco Ingmar Bergman a la fama internacional.

El largometraje, grabado durante el verano de 1952 y estrenado en 1953 en Suecia, se trató de una película cuya producción fue fugaz, como la historia que desarrolla.

Protagonizada por Harriet Andersson y Lars Ekborg, esta obra de Bergman cuenta la aventura de dos jóvenes que, sumergidos en un amor joven e ingenuo, huyen de la ciudad donde viven, trabajan y pasan su cotidianidad para disfrutar el verano en los exóticos paisajes del archipiélago sueco.

Un verano con Mónica, aseguran los expertos, influyó a los militantes de séptimo arte en la posteridad, especialmente a la nouvelle vague, o nueva ola francesa, debido a que su proceso de creación fue espontáneo, de muy bajo presupuesto e inscrito en una informalidad técnica.

 

Una escapada de idilio

Harry Lund es un joven de 19 años que trabaja en un almacén de vidrio y porcelana, donde además recibe constantes llamados de atención por su incompetencia.

Cerca de dicho almacén también trabaja Mónica, de apenas 17 años, quien se desempeña como ayudante en una tienda de vegetales donde sus compañeros del trabajo, con frecuencia, la acosan sexualmente.

Mónica, sin embargo, se ve alegre y feliz. Por coincidencia, Harry y Mónica se conocen en un café, mientras comparten un cigarrillo. Rápidamente se enamoran, comparten su hastío por la monotonía a la que los ha arrojado la adultez, por el hostigamiento en sus empleos y sus difíciles vidas familiares.

Una pareja joven en la película "Un verano con Mónica"

Casi tan rápido como se conocen, Mónica le propone a Harry escapar hacia un lugar donde nadie los pueda encontrar para dejar ir el verano en una historia idílica de amor juvenil.

Todo ello ocurre cuando Mónica decide también abandonar su casa, después de una discusión con su padre, mientras que Harry deja su trabajo después de una discusión con su jefe.

Así, sin nada que los ate a la ciudad, la pareja toma el bote de Harry y se dirigen hacia el archipiélago sueco para pasar unas semanas a solas. El idilio, sin embargo, no puede ser eterno.

Una pareja joven en la película "Un verano con Mónica"

Una narración icónica con el apoyo del azar

Un verano con Mónica no era una de las primeras películas de Bergman, ni siquiera era uno de sus proyectos más ambiciosos, de acuerdo con la página especializada Tiempo de cine. Por el contrario, fue la segunda película que Bergman se vio obligado a hacer para Svensk Filmindustri, de quienes había recibido un préstamo de dinero.

El origen del guion surgió de un encuentro que tuvo en una popular calle comercial de Estocolmo con el escritor Per Anders Fogelström –con quien ya había trabajado como guionista. Bergman aprovechó que había ya una historia interesante para contar y trabajó rápidamente en el guión con su amigo.

Después, en las palabras de Bergman (rescatadas en varios medios de comunicación), el cineasta se fue con un pequeño grupo de producción al archipiélago, con "solo una pequeña pandilla y con una cámara sin sonido. Todo fue ser muy pequeño y sencillo: la película más barata del mundo".

Una pareja joven en la película "Un verano con Mónica"

Así, con la fotografía de Gunnar Fischer, la música de Erik Nordgren y la magnífica interpretación de Andersson como Mónica Eriksson, Bergman hizo una obra cargada de erotismo e inmediatez juvenil que no pasó desapercibida.

El motivo, sin embargo, es anecdótico. El reconocimiento no fue solamente por su calidad, sino por varias escenas con una osada Andersson en la desnudez y con gente muy joven consumiendo bebidas alcohólicas.

A pesar de llevar el sello de calidad y la espontaneidad artística de Bergman, es posible que Un verano con Mónica tal vez no hubiera sido tan conocida de no ser por el hambre de entretenimiento de Estados Unidos, donde rápidamente se convirtió en la película más vista del director sueco.

Todo se debe a que el productor Howard “Kroger” Babb "adquirió" los derechos de distribución del filme. Una vez allí en Estados Unidos, lo dobló al inglés, hizo un nuevo corte y dejó 62 minutos de película en los que enfatizó -sin ruborizarse y desviando la atención de lo que Bergman contaba- en los aspectos sexuales del filme y la desnudez de Harriet Andersson.

Chica joven en la película "Un verano con Mónica"

Incluso, la película se rebautizó como Monika, the Story of a Bad Girl! (Mónica, la historia de una chica mala), con lo que la popularidad del filme estalló en Estados Unidos.

Por ello Svensk Filmindustri demandó a Babb, a quien le envió una orden judicial, pues era Janus Film el poseedor legal de los derechos en Norteamérica. No obstante, una vez la película ya había sido distribuida bajo ese nombre y con ese corte por Baab ya su popularidad había estallado.

¡No te pierdas por Señal Colombia Un verano con Mónica, una de las primeras obras maestras del icónico director Ingmar Bergman!