'Pura Sangre' y el terror de Luis Ospina


Sebastián Acosta Alzate
28 / 02 / 2020
Película Pura Sangre
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El "monstruo de los Mangones" fue una de las grandes burlas al sistema judicial de Cali en las décadas de 1960 y 1970. De acuerdo con la prensa local, se trataba de un sádico, psicópata que asesinó 30 niños de edades entre los 8 y 13 años. En su mayoría eran habitantes de calle o jóvenes que caminaban cerca a los Mangones, es decir, una zona de la ciudad donde había espacios sin construir y los edificios se ven aislados unos de otros, facilitando la captura de cualquiera en la oscuridad de la noche.

A esto se le sumó el mito de que el presunto responsable de estas muertes era un señor adinerado que sufría de leucemia y su aspecto era moribundo y cadavérico. Así que, para sobrevivir, el presunto hombre habría contratado gente para matar jóvenes y sobrevivir con su sangre, ya sea con transfusiones o bebiéndola.

Esta historia inspiró al legendario cineasta caleño Luis Ospina a hacer la película 'Pura Sangre' (1982), una película que podría considerarse parte del género del gótico tropical, donde el terror no solo se vive en el frío o ambientes lúgubres, también hay elementos místicos pero propios del territorio colombiano, las altas temperaturas y el campo abierto, donde incluso hasta las gallinas se encuentran en la escena de terror.


ArtículoEl gótico tropical de 'Carne de tu carne'

En esta película, tenerle aprecio a la sangre, perseguirla, presionarla y aprovechar hasta la última gota, fue algo que empezó como un gusto pero se terminó convirtiendo en una obligación para Florencia, Perfecto y Ever, quienes deben perseguir y matar jóvenes para exprimirles tan preciado líquido, que tiene como destino el cuerpo de un anciano que padece una extraña enfermedad.

Él es don Roberto, está débil en el hospital, le duele mover el cuerpo y solo las constantes infusiones lo mantienen vivo. Claro que, la salud no es su único problema. Él es adinerado y propietario de un ingenio azucarero que es amenazado por saqueos y constantes protestas por parte de los corteros de caña. Paralelo a esto, la ciudad se viste de miedo y los padres de los menores de edad andan preocupados por la creciente ola de muertes.

Lo curioso de esta película, que dura 105 minutos, es que se muestra la Cali de los años 80, sus problemáticas con la droga y lo mejor: actúa Carlos Mayolo, cineasta precursor del gótico tropical, interpretando el papel de Ever, un asesino que gusta de las fotografías criminales y sobre todo de la sangre.

Finalmente, es importante mencionar que esta película obtuvo dos galardones, el primero a Mejor Actriz a Florina Lemaitre y el segundo a Mejor Banda Sonora a Phil Pearle en la edición 22 del Festival de Cine de Cartagena, específicamente en el Concurso Cine Colombiano de 1982.