¿Qué se necesita para ser fotógrafo de calle?


Sebastián Acosta Alzate
01 / 04 / 2019
Joel Meyerowitz, Nueva York (1974)
Joel Meyerowitz, Nueva York (1974)
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Las calles pueden llegar a ser mosaicos cargados de colores e identidades que solo ojos agudos pueden detectar en el instante indicado para crear una imagen icónica.

Joel Meyerowitz, pionero y maestro de la fotografía callejera en color, se ha dedicado a decodificar pequeños detalles de la vida privada de los habitantes de la ciudad que construyen la gran esfera pública.

En el fascinante documental Joel Meyerowitz, el pulso de la calle podrás conocer a uno de los grandes fotógrafos documentalistas de la vida norteamericana.

Para entender mejor el arte y el oficio de fotografiar espacios urbanos, hemos consultado tres expertos quienes nos dan sus consejos sobre cómo ser fotógrafos de calle.

Ser fotógrafo de calle es un oficio fundamental para comprender las transformaciones de las ciudades, desde su arquitectura y cambios viales, hasta las modas, protestas y movimientos sociales. Consultamos a Heliumen Triana, director de la especialización en fotografía de la Universidad Nacional, quien nos contó la relevancia de Joel Meyerowitz en la fotografía de calle.

"Meyerowitz es un personaje muy especial por su apreciación de la cotidianidad y la calle, él ha entendido y capturado los signos que representan a la vida diaria, además de los usos acertados del blanco y negro como de la fotografía a color, puesto que aprovecha ambos lenguajes para interpretar la sociedad", aseguró Triana.

El mismo Meyerowitz asegura en el documental que la calle no es solo cemento, también es un espacio de lectura.

Joel Meyerowitz, Nueva York (1962)

La mezcla de lo que hubo o había en la calle es posible leerlo, porque la calle es un texto invisible, y si eres un lector curioso podrás encontrar sentido en ello

Joel Meyerowitz

Dadas las sorpresas y cantidad de historias que se encuentran en la ciudad, te recomendamos los siguientes consejos a tener en cuenta de la mano de tres expertos y algunos elementos que extrajimos del documental para que los tengas en cuenta a la hora de enfrentarte visualmente con la selva de cemento.

Consejos de los expertos

En la calle puedes encontrarlo todo, es como un escenario, una función permanente llena de rostros, crueldades y alegrías, luces, sombras, arquitectura, geometría... la función de un fotógrafo es juntarlas todas y darle un orden.

León Darío Peláez, editor de fotografía documental de Publicaciones Semana

Un buen fotógrafo de calle necesita conocimiento de la sociedad y sus contextos para que en la calle pueda salir y dejar registros que nos hagan entender que somos una sociedad fragmentada, somos un espejo roto... que, con el paso de los años juntar esos fragmentos nos permite construir el albúm de una memoria que tiene que narrar parte de la historia de Colombia

Jesús Abad Colorado López, periodista y fotógrafo

Siempre estamos destinados a llegar como intrusos. Por eso, es esencial acercase al sujeto de puntillas, aun si el sujeto es una naturaleza muerta. Una mano de seda y un ojo de lince es lo que deberíamos tener todos

Henri Cartier-Bresson, fotógrafo

Camuflaje urbano

Tal cual los camaleones logran cambiar de color según el entorno donde se encuentren para capturar a su presa, los fotógrafos deben lograr esa habilidad de camuflarse para resultar invisibles frente a las escenas que se le presenten.

De acuerdo con Meyerowitz, quién mejor puede enseñarnos a tener esta cualidad es Henri Cartier-Bresson con su conceptualización del Instante decisivo, pues cada una de las imágenes tiene un elemento discursivo que solo es posible captarlo en un momento determinado.

Henri Cartier-Bresson, Hyéres, Francia (1932)

Es más, Bresson asegura en su libro Fotografiar del natural que "la fotografía 'fabricada' o puesta en escena no interesa. (...) Están los que hacen fotografías previamente amañadas y los que van a la búsqueda de la imagen y la capturan. El aparato fotográfico es para mí como un cuaderno de esbozos, el instrumento de la intuición y de la espontaneidad, el dueño del instante que, en términos visuales, cuestiona y decide a la vez".

Una vez se logra ese instante y el fotógrafo obtura, el camuflaje se siente en el momento que "fotografiar es retener la respiración cuando todas nuestras facultades se conjugan ante la realidad huidiza; es entonces cuando la captación de la imagen supone una gran alegría física e intelectual", asegura Henri Cartier-Bresson.

Meyerowitz, por su parte, asegura que en 1960 era más fácil camuflarse, "para ese tiempo las personas no buscaban la fama, así que les resultaban indiferente ser fotografiadas, mientras que ahora camuflarse es más difícil porque todos buscan aprovecharse de la imagen para obtener algo a cambio, por eso es importante aprender a ser invisible".

"Aquí está prohibido tomar fotos"

Aún en medio de tanto camuflaje e invisibilidad, ésta fue la frase que escuchó cientos de veces Meyerowitz cuando fue a fotografiar el atentado de las torres gemelas, pues el alcalde la había decretado zona de crimen.

Sin embargo, en medio del drama, pudo persuadir a unos policías diciéndoles que ese era "un momento único en la historia, algo que necesita ser recordado para que no vuelva a ocurrir jamás". Apenas terminó, un agente dijo, "al carajo el alcalde, él no está viviendo este momento tan directo como nosotros, anda, toma esas fotografías por nuestros hijos y próximas generaciones".

Joel Meyerowitz, Nueva York (2001)

Para el caso colombiano, escuchar esta frase tan incómoda es común por parte de la policía y celadores, pues encuentran en la fotografía una amenaza a la propiedad privada o las personas que custodian. Aún así, no quisimos quedarnos con la duda del por qué hay prohibición a las fotografías en ciertos espacios incluso en lugares públicos.

Según Triana, la cámara fotográfica en Colombia "tiene un aura de prohibición, pues tomar fotografías de personas sin su consentimiento es ilegal por apropiarse de su imagen y ser susceptible de lucrarse con ella, lo cual ha condenado a muchos fotógrafos a realizar fotos encubierto".

Por ejemplo, la ley 1581 de 2012 considera la imagen como un dato personal. Y es la que establece que solo es posible usar y obtener la imagen de alguien, siempre y cuando esta ceda los derechos imagen a quien se lo proponga.

No obstante, según investigaciones de la Universidad Externado de Colombia, hay sentencias de la Corte Constitucional (T-235A de 2002 y T-034 de 1995) donde "consideraron legítimo fotografiar a personas en espacios públicos y en manifestaciones por cuanto estar en estos espacios constituye una renuncia a la privacidad".

Por otro lado, todos los procedimientos policiales pueden ser fotografiados o grabados tal cual lo establece el artículo 21 del código de policía colombiano: "Todo procedimiento policivo podrá ser grabado mediante cualquier medio de las tecnologías de la información y comunicación, por lo que le está prohibido a cualquier persona impedir que sean realizadas dichas grabaciones".

Fotografías de Joel Meyerowitz