En el corazón del Resguardo Unificado del Río San Juan, en Mistrató (Risaralda), la comunidad Emberá Chamí fue escenario de un encuentro clave para avanzar en la prevención de la Mutilación Genital Femenina (MGF), una práctica reconocida como violencia basada en género que vulnera los derechos de mujeres y niñas.
La visita, liderada por la ministra de Cultura, Yannai Kadamani, se desarrolló el pasado 20 de febrero en articulación con la Fundación VulvArte, organización que desde 2018 impulsa procesos educativos, artísticos e interculturales orientados al autoconocimiento y la erradicación de la MGF en Colombia y América Latina.
Diálogo intercultural y trabajo comunitario
La jornada incluyó un espacio de diálogo intercultural con mujeres Emberá Chamí de la comunidad de Jeguadas, centrado en reconocer sus experiencias, saberes y realidades frente a esta práctica.
Tras la bienvenida de las autoridades locales, la ministra dirigió unas palabras en las que destacó la importancia de abordar estas problemáticas desde la cultura, el respeto por la autonomía y el fortalecimiento de procesos territoriales.
Uno de los momentos centrales fue el taller “Voces Emberá Chamí por la erradicación de la MGF”, un espacio pedagógico y creativo que permitió reflexionar colectivamente sobre el cuerpo, la autonomía y las transformaciones culturales necesarias para prevenir esta práctica.
En la tarde, el taller “Autoconocimiento para la erradicación de la MGF” profundizó en el reconocimiento corporal y la sanación simbólica. La jornada cerró con una muestra artística liderada por mujeres de la comunidad, integrando saberes tradicionales y expresiones creativas como herramientas de memoria y transformación.
Arte como herramienta de transformación social
Colombia es el único país de América Latina donde se ha reconocido la presencia de la MGF en su territorio, particularmente en comunidades Emberá Chamí, Emberá Dobidá y Wounaan. La persistencia de esta práctica está asociada a imaginarios culturales, estigmas y formas de control sobre la sexualidad femenina.
En este contexto, el arte y la cultura se convierten en vehículos fundamentales para promover cambios desde el diálogo de saberes y el respeto intercultural. La experiencia de la Fundación VulvArte da cuenta de ello: en 2023 desarrolló el proyecto Mujeres Wounaan y Emberá Dobidá danzantes para la prevención y sanación de la MGF en el Bajo Baudó, impactando a 135 personas de comunidades indígenas.
La visita a Risaralda permitió avanzar en la consolidación de un proyecto conjunto que se proyecta para 2026, alineado con el Plan Nacional de Cultura 2024–2038, el cual promueve una cultura libre de discriminación, exclusión y violencias.
Puedes leer: Liliana Angulo: una voz que transformó la manera de narrarnos como país
Emberá Chamí: incidencia política y compromiso institucional
El proceso también se articula con esfuerzos más amplios de incidencia política, como la construcción de un policy brief a múltiples voces que busca aportar al proyecto de ley orientado a prevenir, atender y erradicar la MGF en Colombia.
Con esta agenda, el Ministerio reafirma su compromiso con el cuidado de la vida, la diversidad cultural y el fortalecimiento de procesos territoriales que promuevan la autonomía corporal y entornos libres de violencias para mujeres y niñas.
El trabajo con la comunidad Emberá Chamí en Risaralda evidencia que las transformaciones culturales profundas requieren escucha, diálogo y construcción colectiva. En ese camino, el arte no solo expresa, sino que también sana, educa y moviliza.


