En el Día del Fotógrafo y del Camarógrafo, cuando se reconoce a quienes han hecho de la imagen una forma de memoria y denuncia, París abre sus salones para rendir homenaje a uno de los grandes nombres de la fotografía contemporánea: Sebastião Salgado.
La capital francesa presentó la exposición Homenaje a Sebastião Salgado, una muestra gratuita que podrá visitarse desde este sábado y hasta el 30 de mayo en uno de los edificios municipales. A través de cerca de 200 fotografías, la ciudad no solo recuerda la obra de un artista fallecido el año pasado, sino también el legado de una mirada que documentó el mundo con rigor, belleza y una profunda conciencia humanista.
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Una obra que retrató el estado del mundo
La exposición reúne imágenes que atraviesan más de cinco décadas de trabajo:
- Sus primeras fotografías en África, a mediados de los años setenta.
- Las impactantes escenas de la mina de Serra Pelada, en Brasil, con miles de trabajadores suspendidos en una coreografía brutal de esfuerzo humano.
- Las panorámicas de la Amazonía que hicieron parte de su proyecto Génesis.
- Las imágenes de Éxodos, donde capturó los grandes movimientos migratorios contemporáneos.
Durante la presentación ante la prensa, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, destacó que las imágenes de Salgado “definen el estado del mundo pasado, pero también un poco del presente y, por desgracia, del futuro”, subrayando el compromiso del fotógrafo con las mujeres y hombres que trabajan, viven y sufren en contextos adversos.
Sebastião Salgado fue un testigo persistente de conflictos, pobreza, desplazamientos y también de la grandeza natural del planeta. Su lente en blanco y negro convirtió el dolor y la dignidad en documentos históricos.
El último trabajo de Sebastião Salgado: París en 2024
La muestra incluye un capítulo inédito: una veintena de fotografías que Salgado realizó en 2024 por encargo de la municipalidad de París.
Aunque inicialmente dudó en aceptar la propuesta, terminó entregando una serie que retrata:
- Las orillas del Sena y sus puentes.
- Árboles centenarios que resisten en la ciudad.
- La escalinata del Sagrado Corazón en Montmartre.
Estas imágenes constituyen el último trabajo fotográfico que realizó en vida, y hoy se leen como una despedida silenciosa, la mirada de un hombre que había recorrido el mundo entero y que encontró en París un nuevo paisaje para dialogar con la historia.
El homenaje al hombre, no solo al fotógrafo
Lélia Wanick Salgado, viuda y compañera de vida del artista, insistió en que la exposición busca rendir tributo “al hombre, no solo al fotógrafo”. Recordó su compromiso profundo con la ecología y su defensa incansable de los territorios y las comunidades vulnerables.
La muestra también incluye una serie de pinturas de Rodrigo, uno de los hijos del matrimonio, quien tiene síndrome de Down y pinta desde niño. A diferencia del universo en blanco y negro de su padre, sus obras estallan en colores y formas geométricas. Es otro tipo de mirada, pero igualmente poderosa: la del arte como expresión íntima y familiar.
Fotografiar para no olvidar
En una fecha que celebra a quienes sostienen cámaras y construyen relatos visuales, el homenaje a Sebastião Salgado recuerda que la fotografía puede ser mucho más que estética. Puede ser memoria, denuncia y conciencia.


