El amor de Diego Maradona con el Nápoli


Juan Sebastián Rojas Moreno
25 / 11 / 2020
Foto: Tomada y por cortesía de @maradona en Instagram.
El amor de Diego Maradona con el Nápoli
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El amor entre Diego Armando Maradona y el club italiano quedarán enmarcados en la historia del fútbol para toda la eternidad.

Esta historia se empezó a escribir por esas casualidades que pasan una vez en la vida. Otra hubiera sido la historia si Diego nunca se hubiera lesionado ni tampoco contraído la hepatitis que lo afectó durante su estancia en el Barcelona. Quizá esa página de amor sería blaugrana y no azzurri.

El inicio del romance con Diego Armando Maradona

Ese verano de 1984 quedará en la historia del fútbol mundial. Hasta la llegada de Diego Armando Maradona, el Nápoli no aparecía en el mapa del fútbol mundial y poco en el del italiano. Solo dos títulos de la Copa Italia obtenidos en las temporadas 61-62 y 75-76 adornaban las vitrinas de un equipo que estaba acostumbrado a vivir a la sombra del AC Milán, el Inter y la Juventus.

Bajo la batuta de Corrado Ferlaino se empezó a gestar la llegada de Diego al Napoli. Con el arribo del también argentino Ricardo Daniel Bertoni, las puertas para Maradona se abrieron en un club que veía en el Diego la oportunidad para salir del anonimato italiano y continental.

El día llegó y 70 mil almas coparon el mítico estadio San Paolo para recibir al que sería su ídolo y le daría el lugar que en 58 años de historia (hasta ese momento) no había logrado. “Diego, Diego, Diego”, coreaban los azzurris en la salida de Maradona al terreno del estadio que, sorprendido, no podía creer lo que estaba viendo ante sus ojos y que sería el inicio de ese capítulo de oro en la historia de la Società Sportiva Calcio Napoli.

El primer scudetto para los azzurri

La llegada de D10S con la Copa del Mundo en la mano fue clave para el Nápoli. Llegar como campeón del mundo no solo fue un atractivo para la hinchada que iba en gran cantidad a verlo al San Paolo sino que le daba la motivación para esculpir el primer título de los napolitanos en su historia. 

El Nápoli arrancó como un león hambriento, no hubo rival que se contuviera a su poderío y al de Diego. Juventus, Brescia e Inter cayeron ante el poder ofensivo de los napolitanos Para la segunda parte del Calcio el rendimiento bajó para los azzurris dando ventaja y otorgando puntos que con rivales como el Verona eran fáciles de conseguir pero que al final terminaron perdiendo.

Las fechas avanzaron y la distancia del Napoli con sus perseguidores se fue haciendo corta, sin embargo, si los napolitanos sumaban un punto en la penúltima fecha ante la Fiorentina lograrían lo que nunca había podido conseguir en toda su historia. El partido arrancó con un Diego inspirado pero con una Fiorentina atenta a los ataques azzurris. Maradona fue el encargado de llevar al equipo a la apertura del marcador luego de enviar un pase filtrado magistral que terminaría aprovechando Andrea Carnevale para marcar el 1-0. Aunque la Fiorentina empató poco después, el resultado le bastó a los de la costa para levantar el título de campeones.
 

A reinar en Europa

La Copa de la UEFA es el máximo galardón que los de Nápoles han obtenido en Europa. La temporada 87-88 había terminando de una manera poco agradable para el equipo napolitano, que, en las últimas cinco fechas, había dejado escapar el bicampeonato.

Por eso las exigencias de Diego Maradona para la temporada 89 fueron claras para su presidente y era que necesitaba un equipo a la medida. Mundo Deportivo, reconocido diario de Barcelona, España, recoge una declaración hecha por Diego al presidente:

“Presidente, debes comprar tres o cuatro jugadores y vender a los que la gente pita cuando reciben el balón. Tu termómetro debe ser este: Cuando yo paso el balón a un jugador y es silbado, ciao. En caso contrario, tienes que venderme, porque yo, en esas condiciones, no sigo en el club”.

Claro y conciso. Lo cierto es que se le armó un equipo a la medida que incluyó la contratación de jugadores como Giuliano Giuliani, Luca Fusi y Alemao, jugadores con los que Diego compaginó de inmediato.

El PAOK, el Lokomotive y el Girondins cayeron ante el Nápoli. Luego Juventus, Renica y el poderoso Bayern Múnich fueron las víctimas de Maradona y su equipo. La final la disputaron contra al Stuttgart en dos partidos inolvidables, el primero 2-1 (victoria para Nápoli) y el segundo 3-3. Los goles conseguidos en casa fueron suficiente para darle el título continental al Nápoli por primera y única vez en su historia.
 

Entre 1989 y 1990 más triunfos llegarían para los de Nápoles con la consecución de su segundo scudetto gracias a una gran campaña del equipo azzurri donde Maradona anotaría 16 goles y quedaría como el tercer capo capocannoniere del Calcio justo antes de la realización del Mundial de Italia.

El fin de la historia

La historia de Maradona en el Nápoli no terminó como muchos querían, no hubo un partido de despedida, no hubo un adiós oficial. Solo una suspensión de 15 meses otorgada por la Federación Italiana luego de que el Diego diera positivo para cocaína en un control antidopaje, La rumba, las drogas y sus vínculos con la ‘Camorra’ (mafia italiana), terminaron por sentenciar su salida. Además, un hijo, resultado de un amorío con Cristina Sinagra, hicieron que Maradona terminara abandonando al equipo que lo veía como un Dios.

Sin embargo y aunque el final no fue el mejor, Diego será recordado por siempre como el ídolo del Nápoli que luego de su muerte decidió cambiar al nombre del mítico estadio San Paolo a Diego Armando Maradona.

¡Adiós querido pelusa, adiós al barrilete cósmico!