María Camila Lobón, una pesista de concreto puro


Juan Sebastián Rojas Moreno
27 / 12 / 2019
Cortesía: Twitter Comité Olímpico Colombiano
María Camila Lobón quiere ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
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María Camila Lobón es una valluna que, gracias a su trabajo y dedicación, se ha convertido en la heredera y nueva figura del levantamiento olímpico colombiano.

 

Desde el corazón de Zarzal

Este municipio del Valle del Cauca es uno de los tantos de esta región del país que vio nacer otra figura del deporte colombiano.

La hija de José Rodolfo Lobón siempre fue fuerte, desde muy pequeña le demostró a su padre que no le temía a nada, ni siquiera a su hermano mellizo a quien retaba en cuanto deporte podía con el ánimo de demostrar que era mejor.

María Camila Lobón creció entre el concreto, los ladrillos, la arena y las palas. Su padre le enseñó a ella y a su hermano el valor de cada centavo y de tener un plato de comida sobre la mesa, por estas razones aprendió las labores de la construcción con el único fin de ayudar a sus padres en casa.

 

El mundo de las pesas

El entrenador César Rayo fue quien descubrió a María Camila un día en una prueba de pesas en el municipio de Zarzal.

En un principio el participante era su hermano, quien no pudo con la prueba. Ella lo retó y delante de Rayo demostró su fuerza y potencia levantado el peso de la prueba sin inconveniente.

Los años pasaron y a pesar de las burlas de sus amigos no se rindió. A los 18 años llegaron las primeras ofertas para integrar los equipos de Tuluá y así empezar a competir a un nivel más profesional.

Rápidamente, María Camila pasó a integrar las selecciones del Valle del Cauca. Gracias al apoyo de las instituciones deportivas de esa región, la deportista empezó a entrenar cerca de 6 horas diarias para mejorar su técnica, sus levantamientos, y empezar a destacarse a nivel nacional.

En 2011 ya tenía su primer oro nacional y así siguió su camino de triunfos hasta 2017 donde ocupó el sexto lugar en los mundiales de pesas en Anaheim, Estados Unidos.

 

Los amores de su vida

Su padres, don José Rodolfo y doña María Betsy junto a su esposo, Mauricio Valencia, fueron y han sido su motor durante estos años de esfuerzos y sacrificios.

Su papá siempre la alentó, le enseñó a trabajar y ganarse la plata. Su madre le enseñó los valores de casa y a nunca dejar de trabajar y su esposo, un exfutbolista que por esas cosas de la vida tuvo que abandonar su carrera, se convirtió en su compañero, consejero y motivador.

Dejemos que sea ella quien nos cuente sobre su carrera y lo que pasó con su madre durante su participación en los Juegos Nacionales Bolívar 2019:
 

 

Lo que viene

Cinco anillos tatuados en su pierna derecha le recuerdan a esta deportista sus sueños: ganar una medalla en unos Juegos Olímpicos y darle una casa a su familia.

Dos metas por las que ha trabajado cada día y que la llevaron a ganar la medalla de oro en los pasados Juegos Panamericanos de Lima 2019, donde venció a la pesista ecuatoriana María Escobar.

Ahora, María Camila Lobón con 97 kg en arranque, 124 kg en envión, para un total de 221 kg en su levantamiento, espera darle a su familia otra alegría más y dejar el nombre del Valle y de Colombia en lo más alto.