La edición de los Premios Grammy 2026 se convirtió en una de las más políticas de la historia reciente. En una ceremonia celebrada en Estados Unidos, los artistas alzaron la voz para denunciar al ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump y el clima de persecución que hoy atraviesan las comunidades migrantes en EE. UU.
En las últimas semanas, las redadas migratorias se intensificaron, así como la presencia de agentes federales en barrios latinos. Durante el mes de enero, además, dos ciudadanos fueron asesinados a manos de fuerzas federales. Bajo este contexto, los discursos en contra del ICE y los pines que adornaron los trajes de las celebridades con la consigna “Fuera ICE” se convirtieron en los verdaderos protagonistas de la noche.
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Los Grammy 2026: artistas alzan la voz contra ICE y las políticas migratorias de Trump
“Fuera ICE”: Bad Bunny alzó la voz por los migrantes
El momento más contundente llegó temprano y vino de la mano de Bad Bunny, quien al recibir el galardón a Mejor Álbum de Música Urbana declaró:
“Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: Fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses”.
Bad Bunny —Benito Antonio Martínez Ocasio— hizo historia al convertirse en el primer artista en ganar el Grammy a Álbum del Año con un trabajo completamente en español, DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025), una obra profundamente política en su narrativa, atravesada por la gentrificación, la memoria territorial y la identidad puertorriqueña.
Un artista latino, cantando en español, ganando el máximo galardón de la industria musical estadounidense en medio de una ofensiva antinmigratoria.
Al recibir el gramófono más importante de la noche, el artista lo dedicó a quienes han tenido que dejar su hogar para perseguir un sueño. El discurso de Bad Bunny fue una reafirmación cultural en el escenario más visible de la música global, a días de que el artista protagonice el show de medio tiempo de la final de la NFL, un espacio históricamente vigilado y conservador.
Una gala convertida en protesta
Bad Bunny no fue el único artista que habló en contra del ICE. Varios músicos aprovecharon la plataforma para alzar la voz y fijar una postura política clara.
Billie Eilish, al recibir el Grammy a Canción del Año por Wildflower, fue directa: “Nadie es ilegal en una tierra robada”, dijo, mientras lucía el pin “Fuera ICE”.
La cantante reconoció la contradicción de celebrar en medio del dolor: “es realmente difícil saber qué decir y qué hacer en este momento”, confesó, aunque llamó a no abandonar la protesta ni la conversación pública.
SZA fue aún más cruda: “es increíblemente distópico que estemos vestidos de gala mientras hay gente a la que secuestran y disparan en la cara en la calle”.
Gloria Estefan, tras ganar el Grammy a Mejor Álbum Latino Tropical, habló desde la experiencia migrante: “no reconozco a mi país en este momento. Esto no es detener criminales. Es inhumano”.
Olivia Dean, al coronarse como Mejor Artista Revelación, recordó su linaje: “estoy aquí como la nieta de una inmigrante. Soy producto del coraje”.
Shaboozey, estrella emergente del country, resumió una verdad histórica incómoda: “Los inmigrantes construyeron este país”.
También hubo figuras que, aunque no se pronunciaron desde el escenario, manifestaron su postura llevando el pin “Fuera ICE” en la alfombra roja. Entre ellas estuvieron Gonzalo Rubalcaba, Lady Gaga, Justin y Hailey Bieber, Joni Mitchell, Brandi Carlile, Jack Antonoff, Bon Iver, Samara Joy y Finneas O’Connell, entre otros.
Cuando la música se vuelve archivo político
Los Grammy 2026 demostraron que la música popular no solo acompaña los cambios sociales: los anticipa, los amplifica y los documenta. En una noche donde la gala se cruzó con la protesta, los artistas recordaron algo esencial: la cultura no es neutral.
Entre aplausos, lágrimas y discursos incómodos, quedó claro que la música también es un espacio de resistencia y que, incluso en los rituales más institucionales, el arte puede alzar la voz cuando la calle arde.
Esta vez, los Premios Grammy no miraron hacia otro lado, y eso, en sí mismo, ya es histórico.


