Jheisonfs, el campesino del Huila que convirtió el café en un proyecto de comunidad
21 / 01 / 2026

Jheisonfs, el campesino del Huila que convirtió el café en un proyecto de comunidad


Por Lorena Rojas Sarmiento
Lorena Rojas Sarmiento
21 / 01 / 2026
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Muchas veces el trabajo de los campesinos en Colombia suele pasar desapercibido, cuando en realidad se trata de jornadas largas, manos marcadas por la tierra y procesos que rara vez ocupan titulares. Sin embargo, en la constancia diaria es donde nacen historias capaces de transformar comunidades enteras. Ese es el caso de Jheisonfs, un campesino del Huila que convirtió su oficio y su convicción en un proyecto colectivo que hoy beneficia a niños y jóvenes de su región.

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El trabajo campesino como motor de transformación social

Desde sus redes sociales, Jheisonfs comenzó a mostrar su cotidianidad como caficultor: la recolección del grano, el trabajo en el campo y las dificultades estructurales que enfrenta su comunidad rural. Entre ellas, una necesidad concreta y simbólica: la ausencia de una cancha de fútbol, un espacio básico para el encuentro, la disciplina y el esparcimiento de los más jóvenes.

De la necesidad comunitaria a la acción colectiva  

A pesar de no tener todos los recursos ni terreno adecuado, inició un proceso que documentó paso a paso: limpiar un lote baldío, organizar a la comunidad y trabajar en la recolección de café con un objetivo claro: reunir los fondos necesarios para construir la cancha. El proyecto avanzó con esfuerzo colectivo, pero también con un componente clave: la fe como sostén en medio de las limitaciones.

La fe y el trabajo del campo como pilares del proyecto

En uno de esos videos, Jheisonfs utilizó la canción Dios me dijo del artista colombiano Julián Daza, acompañada de un mensaje sobre propósito, trabajo y esperanza. El contenido no solo conectó con su audiencia, sino también con el propio Daza, quien ya seguía su trabajo en redes sociales y decidió comentar la publicación. Ese gesto marcó el inicio de una conversación genuina.

Campesino Jheisonfs

El encuentro con Julián Daza y el respaldo desde lo humano

En el intercambio, el campesino huilense compartió su motivación y el impacto social que buscaba generar. Conmovido por la iniciativa, Julián Daza lo invitó a una de sus presentaciones para conocerse personalmente. El encuentro confirmó que no se trataba de un proyecto improvisado, sino de una apuesta real nacida desde el campo y sostenida por la comunidad.

Una cancha de fútbol como símbolo de esperanza comunitaria

Durante ese espacio, el artista decidió apoyar el proceso desde lo humano, sin protagonismos, y expresó su compromiso de acompañar la inauguración de la cancha como un respaldo simbólico a una labor construida con esfuerzo colectivo. Un gesto sencillo, pero significativo, que entendió el valor de amplificar una historia sin apropiarse de ella.

El impacto del proyecto en niños y jóvenes del Huila

Las imágenes del día de la inauguración reflejan el alcance del proyecto: una comunidad reunida, una amplia convocatoria y un espacio que hoy representa oportunidades, disciplina y esperanza para niños y jóvenes de la zona. Más que una cancha, el resultado es la materialización de una idea trabajada desde el campo, la fe y la organización comunitaria.

Campesinado, arte y fe: historias que merecen ser contadas

La historia de Jheisonfs reafirma la importancia del campesinado colombiano como motor social y cultural, y evidencia cómo el arte y la visibilidad pueden convertirse en puentes para acompañar procesos que nacen lejos de los reflectores. También confirma el lado más humano de Julián Daza, quien entiende su rol como artista más allá del escenario, como un aliado de historias que transforman realidades desde la raíz.