Porfirio Barba Jacob falleció un día como hoy, 14 de enero de 1942, dejando una huella profunda en la literatura colombiana y latinoamericana. A más de ocho décadas de su muerte, su poesía, marcada por la rebeldía, la introspección y el desarraigo, sigue convocando lecturas, homenajes y reflexiones sobre una de las voces más intensas del modernismo en lengua española.

¿Quién fue Porfirio Barba Jacob?
Porfirio Barba Jacob nació en Santa Rosa de Osos, Antioquia, en 1883, y desde muy joven mostró una sensibilidad literaria excepcional. Poeta, periodista y cronista, fue una figura central del modernismo tardío colombiano, aunque siempre caminó al margen de las corrientes oficiales. Su vida estuvo marcada por el exilio voluntario, la bohemia, la pobreza, la enfermedad y una constante confrontación con las normas morales y políticas de su tiempo.
Viajó por Centroamérica, México y Estados Unidos, viviendo de la escritura y del periodismo, y construyendo una obra profundamente personal, atravesada por la angustia existencial, el deseo, la conciencia de la muerte y una lúcida reflexión sobre el sentido de la vida. Su poema más célebre, “La canción de la vida profunda”, es considerado uno de los textos fundamentales de la poesía colombiana y latinoamericana.
Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar...
Tal vez bajo otro cielo la gloria nos sonría...
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar.Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en Abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña oscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
-¡niñez en el crepúsculo! ¡laguna de zafir!-
que un verso, un trino, un monte, un pájaro
que cruza,
¡y hasta las propias penas!, nos hacen sonreír...Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.Y hay días que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos puede consolar.Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver;
un día en que discurren vientos ineluctables...
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
Porfirio Barba Jacob y la poesía como destino
La obra de Porfirio Barba Jacob se caracteriza por una lírica intensa, musical y filosófica, en la que conviven el hedonismo, el pesimismo y una profunda conciencia del paso del tiempo. A diferencia de otros modernistas, su escritura no buscó el ornamento vacío, sino la verdad emocional, incluso cuando esta resultaba incómoda o desgarradora.
Además de La canción de la vida profunda, destacan poemas como Canción de la hora feliz, Elegía platónica y Rosas negras, textos que revelan una voz adelantada a su época y una mirada crítica frente a la hipocresía social. Su poesía, muchas veces autobiográfica, convirtió su vida errante en materia literaria.
El hombre detrás del seudónimo: Miguel Ángel Osorio Benítez
El verdadero nombre de Porfirio Barba Jacob fue Miguel Ángel Osorio Benítez. A lo largo de su vida utilizó numerosos seudónimos, una práctica que respondía tanto a su espíritu nómada como a la necesidad de reinventarse constantemente, evadir persecuciones políticas y desafiar las convenciones sociales.
Entre los seudónimos que utilizó se encuentran Ricardo Arenales, Maín Ximénez, Juan de Dios Aldebarán y otros menos conocidos. El nombre definitivo, Porfirio Barba Jacob, terminó por condensar su identidad literaria y su postura vital: un poeta sin patria fija, crítico del poder y radicalmente libre.
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Efeméride: Porfirio Barba Jacob, un legado que sigue latiendo
Este 14 de enero se conmemora un aniversario más de la muerte de Porfirio Barba Jacob, una fecha que se ha convertido en jornada de memoria literaria. En bibliotecas públicas como la Virgilio Barco y la Biblioteca El Tunal, se realizarán lecturas de sus poemas y encuentros culturales para recordar su obra, su estilo provocador y su influencia en generaciones posteriores de escritores.
Más que un poeta, Porfirio Barba Jacob fue una conciencia incómoda para su tiempo y un referente ineludible de la poesía colombiana. Su legado persiste como una invitación a pensar la vida desde la lucidez, la contradicción y la libertad absoluta de la palabra.


