Soberanía es la palabra que hoy resuena con fuerza en cada rincón del país. Tras el impactante bombardeo y la captura de Nicolás Maduro en territorio venezolano por parte de fuerzas de élite estadounidenses, Colombia se prepara para una movilización histórica este miércoles 7 de enero.
La convocatoria, extendida por el presidente Gustavo Petro, no es solo un acto de solidaridad vecinal, sino un escudo democrático frente a las crecientes amenazas del gobierno de Donald Trump, quien ha puesto en la mira la autonomía de las naciones latinoamericanas.

Un continente bajo la sombra de la intervención
La reciente "Operación Lanza del Sur", que culminó con el traslado de Maduro a un centro de detención en Nueva York, ha marcado un punto de inflexión en la geopolítica del siglo XXI. Para muchos analistas y sectores sociales, este acto representa el retorno de la Doctrina Monroe en su versión más agresiva.
La importancia de manifestarse radica en la defensa de un principio fundamental del derecho internacional: la autodeterminación. Si se permite que una potencia extranjera decida, mediante el uso de la fuerza, quién debe gobernar un Estado soberano, el precedente pone en riesgo a cualquier nación que no se alinee con los intereses de la Casa Blanca.
Soberanía frente a las amenazas directas a Colombia
El panorama para Colombia se tornó crítico tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump. Al calificar al presidente Petro como un "hombre enfermo" y acusar al país de ser un centro de fabricación de sustancias ilícitas, el mandatario estadounidense ha dejado abierta la puerta a una intervención similar en territorio colombiano.
Colombia también está muy enferma... eso es algo que no va a estar haciendo por mucho tiempo", afirmó Trump, sugiriendo que las tropas estadounidenses podrían cruzar la frontera bajo la bandera de su "guerra contra las drogas.
Esta retórica convierte la marcha del 7 de enero en un acto de supervivencia política. Manifestarse es enviar un mensaje claro al mundo: la paz y la política interna de Colombia se deciden en las urnas y en las plazas, no en el Pentágono.
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La importancia de la unidad latinoamericana
La soberanía no es un concepto que se pueda defender de forma aislada. La historia de América Latina está marcada por intervenciones que han dejado cicatrices profundas en el tejido social y económico de la región. Hoy, las amenazas no se limitan a Venezuela o Colombia; México y Cuba también han recibido advertencias directas.
Manifestarse este miércoles es reafirmar que Latinoamérica no es el "patio trasero" de nadie. Es recordar que la riqueza de nuestros recursos, desde el petróleo venezolano hasta la biodiversidad colombiana, debe estar al servicio de nuestros pueblos y no ser el botín de operaciones militares extranjeras.
Marcha por la paz, la soberanía y la democracia.
Este viernes 24 de octubre de 2025 🗓️, el pueblo colombiano se reúne en la Plaza de Bolívar de Bogotá 📍 para reafirmar su compromiso con un país en paz, justo y soberano.
🕓 4:00 p.m.
#GobiernoDelCambio pic.twitter.com/4KFRuVUBz3— MinComercio Colombia (@MincomercioCo) October 22, 2025
Una cita con la historia
Mañana a las 4:00 p. m., las plazas públicas de Colombia se llenarán de banderas izadas y voces unidas. La participación ciudadana es la herramienta más poderosa para demostrar que el respeto por la soberanía nacional es un valor innegociable. En un mundo de tensiones crecientes, el silencio no es una opción; la movilización es la garantía de que el futuro de la región lo escribiremos nosotros mismos.


