Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos, protagoniza uno de los momentos más comentados de la cinematografía de los noventa. Sin embargo, lo que en 1992 fue una breve aparición de siete segundos en Home Alone 2: Lost in New York (Mi pobre angelito 2: perdido en Nueva York), se ha transformado hoy en un símbolo de discordia. El director de la cinta, Chris Columbus, ha manifestado que desearía eliminar dicha escena, una postura que refleja un sentimiento de rechazo que se ha extendido por toda la industria del entretenimiento y el sector corporativo.

La "maldición" del Hotel Plaza y la imposición del cameo
La historia detrás de la cámara revela que la aparición de Donald Trump no fue una decisión creativa, sino una condición contractual. Para filmar en el lujoso vestíbulo del Hotel Plaza, propiedad de Trump en aquel momento, el empresario exigió una cláusula específica: "La única forma de usar el Plaza es si yo salgo en la película".
La única forma de usar el Plaza es si yo salgo en la película.
Columbus, quien recientemente calificó la escena como una "maldición" y un "albatros", admite que la dejó en el corte final porque el público de los preestrenos aplaudió. Sin embargo, en el contexto actual de 2026, el director bromea con amargura sobre la imposibilidad de editarla:
Si intentara borrar al actual presidente, probablemente me deportarían.
Donald Trump y la presión de los fans: El caso Macaulay Culkin
Uno de los momentos más críticos para la permanencia de este cameo ocurrió tras los disturbios del Capitolio en 2021. Miles de seguidores iniciaron una campaña digital para que Trump fuera eliminado de la película y sustituido mediante CGI.
- El respaldo del protagonista: Macaulay Culkin, el eterno Kevin McCallister, sorprendió al unirse públicamente a la petición. Ante la propuesta de un fan de reemplazar digitalmente a Trump por una versión adulta del propio Culkin, el actor respondió con un contundente "Sold" (Trato hecho).
- Ediciones "amateurs": Culkin también validó con un "Bravo" el trabajo de usuarios que compartieron clips donde el mandatario había sido borrado toscamente, demostrando que el deseo de distanciamiento era compartido incluso por la estrella de la cinta.
La rebelión de los músicos: Un muro contra el uso de su arte
El deseo de borrar cualquier vínculo con el presidente no se limita al cine. La industria musical ha librado una batalla legal sin precedentes para evitar que su obra se asocie con la imagen política de Trump.
- Acciones legales: Bandas como The White Stripes han interpuesto demandas por el uso de himnos como Seven Nation Army. Por su parte, leyendas como The Rolling Stones, Adele, Rihanna y Steven Tyler han enviado cartas de "cese y desista" para prohibir que su música suene en mítines políticos.
- El caso de Céline Dion: En agosto de 2024, tras el uso no autorizado de My Heart Will Go On, el equipo de la cantante emitió un comunicado cargado de ironía: "¿Y de verdad usaron ESA canción?", cuestionando la elección de un tema asociado a un naufragio para una campaña política.
El éxodo de Hollywood en 2025: Del descontento a la partida física
Con el inicio del nuevo mandato de Donald Trump, la tensión ha pasado de las redes sociales a la realidad geográfica. Varias celebridades han decidido "borrar" su presencia en el país para evitar cualquier relación con el entorno político actual.
- Ellen DeGeneres y Portia de Rossi: La famosa presentadora y su esposa han abandonado los Estados Unidos para establecerse en el Reino Unido, buscando una vida alejada del clima mediático y político de Washington.
- Eva Longoria: La actriz ha sido tajante al describir la situación del país como "distópica", confirmando que ahora divide su tiempo entre México y España.
- America Ferrera: Siguiendo los pasos de otras figuras, la actriz de origen hondureño ha buscado refugio en Londres, motivada por la necesidad de ofrecer un entorno distinto para su familia.
El fin de las alianzas: Marcas y finanzas cortan lazos
Incluso instituciones que alguna vez fueron pilares financieros para la organización de Trump han decidido limpiar sus historiales de asociación.
- Deutsche Bank: Tras décadas de ser el principal respaldo económico del magnate, la entidad anunció el cese definitivo de sus relaciones comerciales.
- Signature Bank: En 2021, tras los eventos que marcaron un antes y un después en su imagen pública, el banco no solo cerró sus cuentas personales, sino que emitió un comunicado pidiendo su renuncia, marcando un hito en el distanciamiento corporativo.
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Mientras Chris Columbus sigue viendo su película como una cápsula del tiempo que no puede alterar, el resto del mundo parece estar haciendo lo posible por editar su propia relación con la figura de Donald Trump.


