En 2025 el aumento de temperatura global volvió a subir, pero en esta ocasión el diagnóstico por parte de la compañía norteamericana NASA vino acompañado de un silencio bastante llamativo. Si bien en su más reciente informe anual se confirmó que el planeta registró uno de los años más cálidos de la historia, no se hizo referencia al cambio climático ni a la responsabilidad de los seres humanos.
Según los datos del organismo espacial estadounidense, la temperatura promedio de la superficie terrestre en 2025 fue 1,19 °C superior al promedio del periodo 1951–1980, lo que convierte a este año en el segundo más caluroso jamás registrado, solo por detrás de 2024. Aun así, el informe emitido por la NASA evita mencionar el calentamiento global como fenómeno estructural o vincular el aumento de temperatura con las actividades humanas.
Lee también → ¿Cómo hacer turismo sostenible en la playa?
El aumento de temperatura global y el giro en el discurso de la NASA
La omisión no es menor. Marca un giro evidente frente al reporte publicado el año anterior, durante la administración de Joe Biden, en el que la NASA afirmaba de manera explícita: “Este calentamiento global ha sido causado por las actividades humanas”. Aquella versión incluía declaraciones del entonces administrador de la agencia, análisis científicos detallados y materiales audiovisuales explicativos.
El documento de 2025, en contraste, se limita a presentar cifras clave en apenas unos párrafos, sin citas de científicos ni contextualización climática. La diferencia coincide con el regreso de Donald Trump a la presidencia, quien ha negado reiteradamente la existencia del cambio climático o su relación con la acción humana, y ha promovido políticas que relativizan la crisis ambiental.
Aunque la NASA no explicó públicamente las razones del cambio en el lenguaje de su informe, la ausencia de términos como “calentamiento global” o “cambio climático” ha encendido alertas entre científicos y observadores. No se trata de una discusión semántica: el modo en que se presentan los datos también condiciona cómo se entienden o se ignoran sus causas y consecuencias.
Qué dicen otras agencias científicas
Mientras tanto, otras agencias científicas internacionales sí mantienen una lectura clara del fenómeno. El observatorio europeo Copernicus, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el instituto estadounidense Berkeley Earth, que emplean metodologías distintas, coincidieron en que 2025 fue el tercer año más caluroso registrado, y advirtieron que 2026 podría mantener niveles de temperatura históricamente altos, dejando en evidencia el preocupante panorama por el aumento de temperatura global.
El silencio también es político
Los datos, entonces, no están en disputa. Lo que sí parece estarlo es el relato que los acompaña. En un contexto de crisis climática cada vez más evidente, con olas de calor extremas, incendios, sequías e inundaciones, el silencio institucional sobre el cambio climático no pasa desapercibido.
La pregunta que queda abierta es inquietante: si la temperatura del planeta sigue aumentando, ¿por qué evitar nombrar las causas? ¿Por qué cuando los informes científicos callan, el debate deja de ser técnico y se vuelve profundamente político?


