Fernando González Rubio, un alpinista sin igual


David Jáuregui Sarmiento
13 / 08 / 2021
Documental

Causas elevadas

El alpinista Fernando González Rubio en Causas Elevadas
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El alpinismo nació a finales del siglo XVIII cuando un grupo de ingleses viajaron a los Alpes con la intención de explorar lo desconocido hasta ese entonces. Siglos después, esta disciplina europea se ha extendido a todo el mundo, incluyendo a Colombia, un país en medio del trópico que cuenta con uno de los más destacados alpinistas de Latinoamérica: Fernando González Rubio.

Nacido en Barranquilla, Fernando González Rubio es administrador turístico de profesión y desde hace más de dos décadas se ha hecho un importante nombre como escalador de roca y alta montaña. Según ha relatado en numerosos reportajes periodísticos, Rubio empezó a escalar en 1986 en Suesca, Cundinamarca, por casualidad.

A la edad de 17 años, González Rubio llegó a Bogotá con toda su familia y aunque había ejercido varias prácticas deportivas como el voleibol o el béisbol, fue tras su llegada a la capital que dio con el deporte que le cambiaría la vida: el alpinismo.

Una vez en Bogotá, el joven Fernando fue invitado a una fiesta de otro amigo barranquillero que terminó por invitarlo a escalar a Suesca, un municipio ubicado a 59 km de la capital. Dicha invitación no solamente lo introduciría en el montañismo, sino también lo introdujo al lugar donde decidió asentarse para vivir, y que lo haría merecedor del título de Deportista del año en 1998, 2001 y 2004.

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Alpinista colombiano Fernando González Rubio perfil

Fernando González Rubio en una expedición e los Himalayas. Foto: Colprensa.

Desde aquella época ha realizado unas 15 expediciones al Himalaya, la región que alberga los picos más altos del planeta: aquellos que superan los ocho mil metros de altura sobre el nivel del mar.

“Luego de Suesca partí para la Sierra Nevada del Cocuy, el nevado del Huila, escalé los picos Colón y Bolívar en la Sierra Nevada de Santa Marta, que están a 5.800 metros de altura. De allí fui al Cotopaxi en Ecuador, el pico Bolívar en la Sierra de Mérida, en Venezuela, La Esfinge, en Perú, y la montaña El Diamante, en Colorado, Estados Unidos", aseguró González Rubio al diario El Tiempo.

Escalando cada vez más alto

Según ha relatado el alpinista colombiano, luego de alcanzar algunas de las cimas más altas del continente americano dio el salto hacia las montañas más altas y peligrosas del planeta, ubicadas en los Himalayas, una región que toca Nepal, China, India, Pakistán y Bután. 

Sin embargo, su primera experiencia allá lejos de ser exitosa, fue un momento que le dejó muchas lecciones que le ayudarían para lograr cada vez más ascensos victoriosos.

El 26 de octubre de 1998, durante la primera expedición de Fernando a una montaña de más de ocho mil metros de altura, una fuerte tormenta de nieve azotó la parte alta del Manaslu, la octava montaña más alta del mundo. González Rubio y su equipo quedaron atrapados en la montaña mientras intentaban conquistar su cumbre de 8.156 metros. 

Debido a la dificultad y el peligro abortaron el ascenso a la cima, pero en el descenso, camino al campamento base, una gran avalancha sepultó a los seis montañistas colombianos que hacían parte de la expedición. Uno de ellos fue Lenin Granados, un joven ingeniero que murió en el lugar. Primera expedición.

"Entonces nos damos cuenta de que había que entrenar en el Himalaya. Y en 1999 nos fuimos nuevamente, esta vez a la montaña Cho Oyu (...) Entonces eso ya genera en mí mucha confianza y me vuelvo además mucho más indispensable en el equipo, porque mi rendimiento en la montaña era muy bueno. En el 2001, y hacemos el Everest", contó Fernando para el portal Infobae.

Alpinista colombiano Fernando González Rubio perfil

Fernando González Rubio en expedición a los Himalayas. Foto: Colprensa.

Así fue. A pesar de la fatídica experiencia, el escalador barranquillero fue en 1999 hasta el monte Cho Oyu, el sexto más alto del mundo, donde su experiencia pasada le ayudó a conquistar la cima. Más adelante, en 2001 González Rubio marcó un hito en el montañismo nacional al convertirse en el primer colombiano en conquistar el monte Everest.

Con el tiempo llegó a ser uno de los alpinistas mejor ranqueados de Latinoamérica, y tal vez el más destacado de la historia de Colombia. El tiempo y su esfuerzo fueron acumulando grandes victorias donde el barranquillero ha levantado la bandera colombiana, como la cima en 2004 del monte K2, la segunda montaña más alta del mundo y considerada la segunda montaña más peligrosa; o el Nanga Parbat en 2005.

En 2007 González Rubio agregó a su lista el Annapurna y Broad Peak, y el Dhaulagiri en 2008. Hasta el día de hoy el alpinista considera la escaladas del Annapurna su mayor logro alpinístico, luego de haber conquistado siete de los 14 picos de ocho mil metros en el mundo.

"En el Annapurna estuvimos 37 personas en el campamento base, eramos diferentes equipos de varios países, y solo logramos subir a la cumbre tres personas. Después de que todos escalamos, pusimos cuerdas e hicimos toda la estrategia, al final del día la montaña nos permitió solo a un amigo australiano, a un ecuatoriano y a mí llegar a la cumbre y bajar. Por estadística, uno de los tres tenía que morir en el descenso, pero logramos descender todos unidos, como equipo. Y bueno, llega uno casi en los límites. Ese reto, esa meta cumplida, es lo que al final vale la pena", dijo Fernando a Infobae.

Fernando González Rubio alpinista perfil

Fernando González Rubio en el documental Causas Elevadas.

Promotor del alpinismo en Colombia

La montaña para nosotros es un escenario que nos permite conocernos a nosotros mismos, llevar nuestros pensamientos, nuestros sueños, muchas veces a unos límites que pensábamos que no podíamos

Fernando González Rubio a Infobae

González Rubio, nacido en 1968 es un promotor innegable del alpinismo, la escalada y el montañismo en Colombia. Ha abierto rutas de alta dificultad en diversos parques de escalada colombianos como Suesca y Machetá, y ha abierto vías de roca en las grandes paredes orientales de la Sierra Nevada del Cocuy. 

En la actualidad, lidera una fundación para profesionalizar guías de montaña bien capacitados para mejorar el turismo de este tipo en el país, buscando zonas que no sean de protección natural y facilitando puentes para que el turismo, los locales y las propiedades privadas puedan subsistir. 

"Hoy tengo más gente capacitada que está abriendo rutas de escalada y que son alpinistas de alto rendimiento. Entonces, con la Fundación me dedico a generar conciencia, ayudar a la gente. Los propietarios de predios donde hay posibilidades de escalada trato de vincularlos a procesos donde se genere una cadena de valor y de ahí en adelante, pues como te digo, haya una economía y que se empiece a mover entre escaladores deportistas, escaladores turistas, que vean sus territorios", aseguró el alpinista al portal estadounidense Voz de América.

De acuerdo con el barranquillero, este impulso no es gratuito, sino por su decidido amor por esta disciplina y sus posibilidades para los seres humanos. Según aseguró al mismo portal, las montañas le han dejado el placer de disfrutar las pequeñas cosas, y de que no se necesita mucho para ser muy feliz.