Cuando el arte se ve obligado a huir


David Jáuregui Sarmiento
05 / 04 / 2019
Fotograma del documental Orson Welles, sombra  y luces.
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Tener que salir despavorido de un país por amenazas de muerte, aparecer en listas negras de un gobierno abusivo o porque el ambiente es hostil puede ser una de las tragedias más dolorosas, porque obliga a dejarlo todo atrás.

Durante el último siglo, cientos de artistas, escritores, cineastas, actores y pensadores han tenido que huir de sus hogares por cuenta de personas que no pueden aceptar las diferencias de pensamiento y prefieren la muerte antes que la discusión civilizada.

Por esta situación han pasado incluso algunos de los más grandes cineastas, como Orson Welles, quien tras rodar la primera de sus versiones de Macbeth de Shakespeare se exilió en Europa, temeroso del Comité de Actividades Antiamericanas, una oficina liderada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y que lideraron una caza de brujas relacionada con cualquier acercamiento o simple sospecha de comunismo en un ciudadano.

Orson Welles, sombras y luces
Martes, 2 de abril, 8:00 p.m.
Lunes, 8 de abril, 8:00 p.m.

El ejemplo de Orson Welles, el protagonista del documental Orson Welles, sombra y luces, es el punto de partida para este listado de otros 8 artistas colombianos y extranjeros que pasaron por la misma situación.

Piero

El cantante argentino Piero Antonio Franco de Benedictis, mejor conocido por como Piero, tuvo que irse a Europa y dejar Argentina en 1976, luego de sufrir un intento de secuestro durante la dictadura militar que vivió el pais austral.

Sus problemas con las dictaduras y los gobiernos totalitarios empezaron cuando en 1972 lanzó el disco "Coplas de mi país" y en 1973 "Para el pueblo lo que es del pueblo", álbumes con los que Piero intentaba dar cuenta de la realidad de su país, caracterizada por la violencia de Estado, la persecución política y las dictaduras militares.

Canciones como "Que se vayan ellos", "Los americanos" y "Las cosas que pasan" se convirtieron en himnos de las luchas sociales, por lo que su propuesta artística no fue bien recibida entre los censuradores del Gobierno. Para 1975 y 1976 se incrementaron los hostigamientos contra Piero, pues todas las matrices de sus discos fueron quemadas y empezó a ser prohibido.

Gabriel García Márquez

García Márquez se hizo famoso tanto por sus letras como por sus posiciones políticas, lo que lo obligó a alejarse de Colombia, donde la violencia frente a la diferencia ideológica ha sido una característica frecuente.

Sin embargo, la primera vez que se dirigió a México amenazado no fue en Colombia, sino en Estados Unidos, cuando trabajaba como corresponsal en Nueva York (Estados Unidos) para Prensa Latina. Allí cubría temas de las tensiones con Cuba, pero ante su amistad con Fidel y Raúl Castro (líderes de la revolución cubana), disidentes cubanos lo amenazaron de muerte. Llegó a México el 2 de julio de 1961 y fue allí donde escribió su obra maestra Cien años de soledad.

 

El segundo exilio vendría en los años 80 con algo más de revuelo, pues en 1981, en las páginas editoriales del diario El Tiempo, un anónimo que firmó con el seudónimo Ayatolá acusó a García Márquez de tener nexos con la guerrilla urbana del M-19, y que estaría apoyando un desembarco guerrillero en el sur de Colombia.

“A pesar de su propósito criminal, es una nota importante, pues en ella aparece por primera vez en una tribuna respetable de la Prensa oficial la pretensión de establecer una relación precisa, incluso cronológica, entre mi reciente viaje a La Habana y el desembarco guerrillero en el sur de Colombia. Es el mismo cargo que los militares pretendían hacerme, el mismo que me dio la mayoría de mis informantes, y del cual yo no había hablado hasta entonces en mis numerosas declaraciones de estos días. Es una acusación formal. La que el propio Gobierno trató de ocultar, y que echa por tierra, de una vez por todas, la patraña de la publicidad de mis libros y la campaña de desprestigio internacional. Ahora se sabe por qué me buscaban, por qué tuve que irme y por qué tendré que seguir viviendo fuera de Colombia, quién sabe hasta cuándo, contra mi voluntad”, escribió en el diario El País de España.

Pablo Picasso

El pintor español, considerado uno de los padres del cubismo, también tuvo que irse de su país cuando el Gobierno se puso pesado y represivo.

Con la derrota de los republicanos en la guerra civil española le llegó el momento a Pablo Picasso de permanecer exiliado fuera de su país durante el resto de su vida.

Este conflicto armado, que concluyó el 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por Francisco Franco, declarando su victoria y estableciendo una dictadura que duraría hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975, estuvo caracterizado por lo que distingue a las dictaduras o los gobiernos totalitaristas disfrazados de democracias: la represión y la censura.

Picasso tuvo que pasar por dichas condiciones incluso en Francia, a donde llegó como cientos de miles de republicanos que cruzaron los pirineos para huir de la tiranía franquista. Allí, durante la Segunda Guerra Mundial, en la París ocupada por los nazis también tuvo la prohibición de exponer sus obras.

Pablo Neruda

El Nobel de Literatura chileno y doctor honoris causa de la Universidad de Oxford tuvo que salir de su país natal por cuenta de la violencia política.

Neruda escapó de una persecución en 1949. Antes de ello, por cuenta del mismo motivo, el poeta vivió meses en la clandestinidad entre Santiago de Chile y otras pequeñas ciudades de dicho país. Después cruzó hacia Argentina, según se ha dicho, montado a caballo, y en ese viaje estuvo a punto de ahogarse mientras cruzaba el río Curringue.

Sin embargo, sus amistades en su país natal le ayudaron a llegar de incógnito a París (Francia) y, gracias a la protección de varios amigos, entre ellos Pablo Picasso, logró normalizar su situación en el país galo.

La historia cuenta que la casa de Neruda en Santiago fue saqueada después del golpe encabezado por el general Augusto Pinochet y sus libros fueron incendiados. También se cuenta que al funeral del poeta acudieron los miembros de la directiva del Partido Comunista, a pesar de estar perseguidos por el régimen. Aunque los asistentes estaban rodeados de soldados de la dictadura, se escucharon gritos en homenaje a él y al presidente elegido democráticamente y derrocado, Salvador Allende.

Charles Chaplin

En 1947, en plena disputa mundial entre el poder del capitalismo y el del comunismo, el Comité de Actividades Antiamericanas comenzó a presionar a la fiscalía para deportara a Chaplin a Inglaterra, su país natal. El actor, director y productor de cine fue llamado a testificar en varias ocasiones, pero nunca se presentó y fue acusado por una asociación reaccionaria por escribirle una carta al pintor Pablo Picasso.

Las cosas transcurrieron con tensión hasta que el 17 de septiembre de 1952, el Fiscal General de Estados Unidos ordenó retener al actor y a parte de su familia cuando viajaban hacia Europa para asistir al estreno de la película Candilejas, y de una vez por todas debatir si debía ser expulsado o no de los Estados Unidos. Allí lo acusaron de pertenecer al Partido Comunista,​ así como de otros delitos contra la moral y formular declaraciones hostiles "hacia el país gracias a cuya hospitalidad se ha enriquecido".

Tras este episodio, Chaplin adquirió una mansión en Corsier-sur-Vevey, Suiza, donde residió desde 1953 hasta su muerte.

Eduardo Galeano

En el golpe de Estado uruguayo del 27 de junio de 1973, en el que el presidente Juan María Bordaberry disolvió las Cámaras de Senadores y Representantes con el apoyo de las Fuerzas Armadas, y que además restringió la libertad de pensamiento, el escritor Eduardo Galeano fue encarcelado y posteriormente obligado a abandonar Uruguay.

Tras este acontecimiento, su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por las dictaduras militares de Uruguay, Argentina y Chile.

Vicky Hernández

La actriz colombiana Vicky Hernández también hace parte de la lista de artistas colombianos obligados a salir del país por cuenta de quienes no entienden el espíritu democrático de la discusión de ideas sin violencia. A pesar de que sus papeles en las películas Cóndores no entierran todos los días, La mansión de Araucaima la habían convertido en la actriz más cotizada del momento en Colombia, apareció en una lista pública de personajes amenazados de muerte.

En dicha lista de amenazados, la actriz salió reseñada como “Altoparlante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC y la creciente imagen de simpatía entre el público” que ella generaba a dicha organización insurgente, lo que desencadenó su salida obligada del país hacia España el 28 de agosto de 1987.

Frederic Chopin

Ni siquiera el mismísimo genio de la música Frederic Chopin (Varsovia, 1810 - París, 1849) se salvó de tener que huir de su país por cuenta de sus ideas. Este compositor y virtuoso pianista polaco, considerado uno de los más importantes de la historia y uno de los mayores representantes del romanticismo musical, tuvo que exiliarse en París por soñar con la libertad de Polonia.

Chopin, hijo de un inmigrante francés y de una dama de la nobleza polaca, estudió música en Varsovia e hizo planes para marcharse a Viena. Allí, siendo apenas un escolar, él y sus compañeros planearon un levantamiento contra los rusos a través del arte.

En el caso de Chopin, su tarea consistí­a en dar a conocer la causa de Polonia en el extranjero a través de su música. El plan estaba saliendo bien hasta que estalló el Levantamiento de Noviembre (una rebelión armada contra el dominio ruso en Polonia) y unos meses después, su padre, un nacionalista polaco, le aconsejó que no regresara por su seguridad.