"El cuento de la princesa Kaguya", del inolvidable Takahata


Jazid Contreras Vergel
28 / 12 / 2020
Cine

El cuento de la princesa Kaguya

Kaguya
0

El cuento de la princesa Kaguya (2013) es una de las películas más preciosas del mundialmente famoso Studio Ghibli y, de alguna manera, es una carta de amor (y de despedida) de su director Isao Takahata a la cultura ancestral japonesa.

La historia comienza con un viejo campesino cortador de bambú quien encuentra dentro de un tallo una flor de donde surge una pequeña niña.

Cuenta la leyenda que la niña era una princesa que provenía de la Luna. El campesino y su esposa deciden criarla. Con el tiempo, se convierte en una joven llena de curiosidad, inteligencia y ganas de vivir.

Cuando Kaguya crece llega su momento de ocupar el espacio que le corresponde dentro de la realeza y debe trasladarse a la capital para estar en la corte y, eventualmente, casarse con un pretendiente que esté a la altura.

Sin embargo, para ella el palacio real se convierte en una jaula. Para encajar en el molde deberá intentar reprimir su espíritu libre.

Kaguya

La historia de Kaguya es ampliamente conocida como el relato folclórico más antiguo de Japón. Data del siglo X y ha sido adaptado en incontables ocasiones a toda clase de medios.

Pero es innegable que esta versión hecha por Studio Ghibli, la casa de cine animado más prestigiosa de ese país, es una experiencia visual inolvidable que deleita al espectador con una combinación de decisiones estéticas brillantes.

Takahata siempre se dio la oportunidad de experimentar con estilos visuales. Similar a lo que hizo con Mis vecinos los Yamada, en esta película utiliza una ilustración intencionalmente rústica, donde se notan los trazos de los lápices y el color se ve como acuarela sobre el papel.

Kaguya

Incluso, ese trazo se hace más brusco y emocional en los momentos de angustia y frustración que experimenta Kaguya. Sobre todo en una escena en particular, donde sale corriendo hacia el campo para contarle a la Luna de sus intensas emociones.

Takahata, fallecido en 2018, fue uno de los cofundadores de Ghibli, y es recordado por haber dirigido varias de las más memorables producciones de dicha compañía, incluyendo La tumba de las luciérnagas, Pompoko y Recuerdos del ayer.

Kaguya