Ciclistas con alma de madera


Julián David Bernal Pulido
15 / 02 / 2019
Ciclistas con alma de madera / Julián Bernal para Señal Colombia
Ciclistas con alma de madera / Julián Bernal para Señal Colombia
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La idea de tener cerca a Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Chris Froome eriza la piel de cualquier aficionado al ciclismo. Son 3 de los mejores pedalistas del mundo y no solo llegaron en carne y hueso a competir en Colombia. También lo hicieron con alma de madera.

La idea del tallador de madera Nicolás Molano de crear unas esculturas en madera de estos 3 pedalistas del pelotón mundial se hizo realidad luego de más de 20 años. Las obras de arte están valoradas en 7000 euros porque son exclusivas y por el momento solo hay una de cada una en el mundo.

Esculturas de madera de Nairo, Rigo y Froome / Julián Bernal para Señal Colombia

"A nadie se le había ocurrido esta idea. Quiero mostrar lo que somos los colombianos, que no somos violencia, que somos cariño y expresión de sentimientos hacia el otro", dice el maestro de talla desde hace 20 años, pero que moldea la madera desde hace casi medio siglo.

Nicolás es ciclista y ama el deporte, por eso pensó en rendirle un homenaje a esos ídolos que nos han dado muchas alegrías y dijo: "Si hago los muñecos de Rafael Pombo, Don Quijote y otros, pues voy a sacar lo que me gusta a mí, que son los ciclistas".

Esa fue la premisa para lograr un sueño acercarse a Nairo, Rigo y Froome. Y si esto no pasa, al menos los tiene de "alguna forma", con alma de madera.

Esculturas de madera de Nairo, Rigo y Froome / Julián Bernal para Señal Colombia

 

¿Cómo los hace?

Nicolás tiene una persona que hace el dibujo. Sin embargo, el primer paso es un estudio de entre 4 y 5 años en el que mira y analiza las formas, las figuras y los gestos de los pedalistas.

Después empieza a tallarle el alma a la madera, aunque con cuidado porque "llega el momento en que uno comete embarradas, pero debe rectificar porque una vez se le quite una pieza de madera, que le va a hacer falta más adelante, la escultura se daña".

La pintura es el último paso y para este busca a una persona con más experticia. Es quien los termina de embellecer.

De Nairo recuerda que se puso a llorar cuando la primera cara no le dio. "Llamé al dibujante y a algunos amigos hasta que por fin lo trabajé", resume de su solución. A Rigoberto, no lo podía estabilizar bien por el copete. Se salía y casi le cuesta un corte en una de sus manos.

Esculturas de madera de Nairo, Rigo y Froome / Julián Bernal para Señal Colombia

Froome sí tuvo un cuento de hadas. "Fue la felicidad más grande. "¡Pum! lo hice de una y aleluya. Fue un grito de satisfacción", cuenta entre sonrisas este antioqueño.

Nicolás ve cada escultura como una forma de expresar un estado de ánimo y el que compra la obra también se encuentra satisfecho, "es como si fuera un hijo".

Ahora el escultor paisa piensa en nuevos ciclistas, aunque no descarta entrar al mundo de la farándula o de la Fórmula 1, cuenta que tiene pendiente desde que Juan Pablo Montoya corría, pero que decidió posponer. "Este es el momento de dar a conocer a estos jovencitos", sus esculturas.

Esculturas de madera de Nairo, Rigo y Froome / Julián Bernal para Señal Colombia