Laura Tovar dejó de lado su amistad para ser campeona nacional


Señal Colombia
24 / 11 / 2015
Laura Tovar dejó de lado su amistad para ser campeona nacional / Federación Colombiana de Squash
Laura Tovar dejó de lado su amistad para ser campeona nacional / Federación Colombiana de Squash
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La squashista bogotana Laura Tovar (izquierda) venció en la final de individuales a su compañera y amiga Catalina Peláez (derecha) en sets corridos y se colgó su primera medalla de oro en los Juegos Nacionales 2015.

 

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Con esta victoria, Laura rompió la paternidad que tenía Catalina sobre ella. En charla con Señal Colombia Deportes, Laura expresó su alegría por el triunfo y reconoció la categoría de su rival en la instancia definitiva.

“La felicidad es total porque he entrenado muy duro, este año ha sido de muchos viajes y de poco tiempo en casa. Quiero agradecer a Bogotá, al IDRD y a mi familia por todo el apoyo que me han brindado. Esa medalla de oro fue de gran importancia para mí, pues Catalina (Peláez) es una de las mejores jugadoras del país y del continente”, expresó.

Amigas y rivales. Laura Tovar y Catalina Peláez ganaron la medalla de oro en dobles y equipos en los Juegos Nacionales 2012 y la medalla de bronce en dobles y equipos en los Juegos Panamericanos 2015.

Las dos nacieron en Bogotá y han compartido muchos viajes y concentraciones juntas: “Catalina (Peláez) es como un modelo a seguir. Ella tiene muchos más años de carrera y siempre la tomé como ejemplo. Es como mi maestra. Si me preguntas, ¿quién es la mejor de Latinoamérica?, yo te respondo, sin duda alguna, que es ‘Cata’. Es mi consejera y como hemos compartido tantos torneos juntas, más que mi colega o rival, es mi amiga”.

“Para Catalina y para mí, Bogotá es nuestra casa. Representarla es todo un honor para nosotras y nunca dejaremos de hacerlo. Acá siempre nos han apoyado en lo que hemos necesitado y por más torneos internacionales individuales que disputemos, siempre motivará venir a competir por la capital”, concluyó Laura.

 

Una herencia que no termina

El padre de Laura Tovar fue quien le mostró el amor por este deporte. Antes de entrar en la historia del squash colombiano, la bogotana estuvo vinculada al patinaje, pero por el clima llegó a la disciplina en la que hoy triunfa.

“Mi papá jugaba squash en el club de Avianca en la calle 85 y en Pablo VI. Mientras tanto yo hacía patinaje de carreras, pero me aburrí porque en ese tiempo llovía mucho y cancelaban los entrenamientos. En ese momento, él me invita a que practique squash y yo acepto. Ahí comenzó mi historia en este deporte, incluso jugaba contra niños y les ganaba (risas)”.

Así fue como Laura recibió la herencia de su padre, una herencia que aún hoy sigue vigente pues todos sus hermanos juegan squash: “Además de mi papá, mis hermanos también practican este deporte. Es algo muy lindo porque fue lo que él nos enseñó y gracias a la entrega por esto, viajamos siempre todos juntos”.

 

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La mayor anécdota de Laura con su padre dentro del squash fue en su primer torneo. Era el año 2000 y Tovar era cuatro años menor que sus contrincantes. Sin embargo, eso no fue impedimento para que mostrara todo su talento y terminara como campeona.

“En mi primer torneo juvenil panamericano, yo tenía 13 años y las demás jugadoras tenían entre 17 y 18 años. Me moría de los nervios antes de comenzar el cuadro, pero fue mi papá el que me habló y me dijo que yo iba a ser grande, que este era el momento de dar el gran salto. Gané el primer partido, controlé el miedo, me di cuenta que sí podía y al final salí con el título”.