Todo lo que un fanático del anime debe tener


David Jáuregui Sarmiento
17 / 07 / 2018
Imagen de la serie Yowamushi Pedal.
Imagen de la serie Yowamushi Pedal.

Sabemos que en nuestra audiencia tenemos innumerables fanáticos del anime, el arte de la animación japonés. Por eso, hablamos con cuatro fanáticos de este estilo de animación que nos ha entregado historias como Yowamushi Pedal, que se transmite en Señal Colombia.

La tradición del anime ya cumple casi un siglo de existencia pero, como ya descubrimos cuando hablamos de los padres del anime, solamente hasta hace unas tres décadas empezaron a aparecer series animadas japonesas como Ranma ½, Sailor Moon o Dragon Ball que se quedaron en los corazones de los colombianos.

 

Para muchas personas estas series y muchas otras producidas en el país del sol naciente hacen parte de algo más que un conjunto de capítulos que narran historias en clave de animación, sino que significa todo un universo de posibilidades por la variedad de temáticas, géneros y la cantidad de lanzamientos que hacen las productoras de anime.

Por ejemplo, el anime tiene subdivisiones para diferentes rangos de edad, de forma tal que funciona como primer filtro en la búsqueda de un favorito para un fanático del anime: el Kodomo está enfocado para el público infantil; Shōnen, para chicos entre la infancia y la adolescencia; Shōjo para el mismo rango de edad pero enfocado en el sexo femenino; Seinen para hombres jóvenes y adultos y, por último Josei, que tiene la misma particularidad que el Seinen pero se dirige especialmente a las mujeres.

 

De la misma forma, cada temática también tiene su propio género y dentro de los más populares podemos encontrar el Mahô shôjo, que traduce del japonés "chica mágica"; Mucha, que trata sobre robots gigantes; el Sentai, que alude a un grupo de super héroes; Spokon, que cuenta historias referentes al deporte como Yowamushi Pedal o la popular serie Super campeones; Meitantei, que sería el equivalente a los thrillers o historias policiacas; Shōnen-ai y Yaoi, enfocado en el público LGBT masculino por su contenido de romances entre hombres y el Shōjo-ai y Yuri, que es su equivalente pero para las mujeres. El hentai, por otra parte, traduce “pervertido” y efectivamente es tal vez el género más cercano a la pornografía tradicional, solo que en anime.

 

Dentro de ese pequeño universo de posibilidades se mueven los fanáticos del anime. Sin embargo, los verdaderos fan no siempre esperan a que alguna de sus esperadas series anime salgan televisadas en alguna cadena y hoy en día no solo buscan sus series favoritas para verlas en maratón -seguidas sin cortes comerciales- en servicios de streaming gratuitos o pagados, sino que también son una comunidad que comparten otros gustos que muy seguramente pueden apreciarse en las habitaciones de cada uno.

 

Kit para ser fanático del anime

Aunque no es un asunto definitivo, pues cada fanático es diferente, quisimos hacer un compilado de características que comparte la vasta mayoría de los fanáticos del anime y, a partir de cuatro testimonios de aficionados al animé con los que hablamos, y quienes nos contaron sus experiencias en el mundillo de los seguidores de la animación japonesa.

Lo primero, que como ya explicamos no es una ley universal pero sí es un patrón convencional, es que los verdaderos fanáticos no surgieron de un día para otro con series recientes como Naruto o Yowamushi Pedal únicamente, sino que vienen siguiendo estas producciones desde que son apenas unos infantes. Esto, claro está, no significa que los fanáticos hayan empezado con series Kodomo, sino con historias para públicos de más edad. De acuerdo con Raúl Olarte, Gabriela Ruiz Cortés, Mauricio Giraldo o Diego Contreras, todos empezaron su afición cuando apenas tenían entre seis y ocho años, principalmente por la series televisadas por cadenas nacionales o de otros países de Latinoamérica.

“Mi única fuente, al principio cuando era muy niño, era la televisión, o en otras palabras la ‘perubólica’ (como se le conoce a las conexiones de televisión que principalmente contienen canales de latinoamericanos), que pasaban series como Gondam, Sailor Moon, Ranma ½, Caballeros del zodiaco y todas estas series que hoy son antiguas; y ya después de eso, con la llegada del internet, la investigación sobre las series y los géneros fui descubriendo nuevas para agregar a mi afición”, explicó Giraldo.

 

Ser fanático del anime requiere entonces dos cosas muy necesarias para alimentar la pasión: tiempo y acceso a internet. Por un lado, se necesitan muchas horas dedicadas al anime para autodenominarse fanático, pues ser conocedor requiere mucho más que ser seguidor de un par de series, sino también tener un acervo de conocimiento sobre el tema que sea tan amplio como sea posible sobre las series que ya han pasado, las que están en el presente e incluso las que están por venir.

Pero hay más por decir sobre la necesidad de la internet y esto es tener entre las favoritas del navegador a las páginas en las que se pueden encontrar las series, desde la más antigua hasta la más la que tiene los más recientes estrenos, o la que se permite acceder a contenidos exclusivos del anime por los que hay que pagar.

Al respecto, Giraldo, Olarte, Contreras y Gabriela Ruiz destacaron algunos sitios que frecuentan, como AnimeFLV, Todo Animes e incluso Crunchy Roll, uno de los pocos servicios de anime que cobran por ver sus contenidos. “Cada uno tiene sus ventajas, algunos tienen alojados series muy viejas, que es algo que buscan los nostálgicos, otras son más rápidas y se pueden ver en diferentes dispositivos y otras como Crunchy Roll cobran por ver las series a cambio de no tener que lidiar con las ventanas emergentes del navegador que se abren cuando uno está haciendo la búsqueda de la serie o incluso cuando uno da ampliar la pantalla”, explicó Giraldo.

 

De la misma forma, otra característica que no puede faltar en el kit de los fanáticos del anime son las revistas de manga.

La vida adulta no lo permite tanto como antes, pero aún hoy en día me levanto a las cinco de la mañana y leo algún manga que haya comprado recientemente o que haga parte de la colección.

Raúl Olarte

De acuerdo con Gabriela Ruíz y Olarte, este es un gusto más ‘exquisito’ y depende de las posibilidades económicas de cada fanático, pues el costo promedio de las revistas está entre $30.000 y $40.000, por lo que hacerse de una colección de manga no solo hace parte de los sacrificios del fan, sino también un lujo que pocos no todos se pueden dar.

Sin embargo, como explicaron los fanáticos, en las páginas de anime frecuentemente se alojan links para otros sitios en los que se pueden conseguir los manga en digital. Para estos, como con las series anime, hay que esperar un tiempo prudente mientras algún otro fanático se da a la tarea de traducir las revistas que vienen en el lenguaje nativo de estas tradicionales historietas: japonés.

 

Ahora bien, a medida que las cosas se ponen serias para un fan hay otros dos elementos que no pueden hacer falta en su kit de fanático: el material POP, la frecuente asistencia a convenciones y un lugar favorito en su ciudad donde se pueda encontrar con otros fanáticos con facilidad y, además, puedan conseguir material de sus series favoritas.

“Es muy común que los fanáticos tengan además de mangas, maquetas o figurillas a escala de sus personajes favoritos o de algún personaje representativo en su vida que se ha convertido en uno de tantos con muchísima importancia y cuando eso sucede puede que se interesen en tener muchos objetos alusivos al personaje y a la serie”, afirmó Diego Contreras Pinzón, también conocido por su nombre de artista Cosplayer Diego Contreras Cospley Art.

Siento que todos los elementos que guarde un fanático del animé varía según la personalidad, pero lo mas común serían afiches, tomos de manga y muñecos.

Gabriela Ruíz

De acuerdo con Giraldo, en apoyo al testimonio de Gabriela Ruíz, algo que es muy común y que rara vez hace falta en la vida de un verdadero fanático del anime es al menos un póster de la serie, lo que nos lleva al último elemento del kit de un fanático anime: los lugares de encuentro y tiendas especializadas favoritas.

Si bien el anime se ha convertido en una de las corrientes de animación con más seguidores en el mundo, los lugares especializados no son tantos y conseguir las revistas de manga, material alusivo sus series favoritas -a veces poco conocidas- e incluso gente con el mismo nivel de afición por estas producciones no es fácil y los cuatro fanáticos destacaron lugares como la librería El Loco pensante, el Kurenai Maid Café en Bogota o incluso sitios públicos reconocidos como Maloka, en donde se realizan frecuentemente encuentros de fanáticos del anime.