"El viento se levanta", el testamento de Miyazaki


David Jáuregui Sarmiento
18 / 12 / 2020
El viento se levanta.
0

El viento se levanta, estrenada en 2013, es hasta el momento la última película de Hayao Miyazaki, maestro del cine de anime.

Miyasaki, uno de los máximos referentes del cine de animación japonesa y co fundador del famoso Studio Ghibli anunció en aquella época que esta sería su última película y en ella dejó parte de su vida e hizo énfasis en el legado de su obra.

El viento se levanta también dejó huella en el mundo del cine. Prueba de ello es que fue nominada y seleccionada a mejor película del año en festivales de todo el mundo como los premios Óscar, Globos de oro, el Círculo de críticos de San Francisco, los Critics Choice o el Festival de Venecia; y fue ganadora a mejor película en el Círculo de críticos de Nueva York, Anime Awards, Satellite Awards y los Premios Annie entre otros certámenes de cine.

Con El viento se levanta el mítico Miyasaki dejó un largometraje animado con la calidad del Studio Ghibli pero también una especie de testamento.

A lo largo de los 125 minutos de duración de la película se pueden ver momentos autobiográficos del cineasta tokiota, así como su visión sobre el mundo, su ánimo pacifista y su insistencia en valores como la predilección del amor y amistad, las relaciones privilegiadas con la naturaleza y un profundo interés por el ser humano.

La historia de El viento se levanta

Un joven con gafas se ve divisando un avión que vuela bajo en la película El viento se levanta de Hayao Miyasaki

La película narra la vida de Jirō Horikoshi, el hombre a cargo de diseñar el avión de combate "Zero", una máquina aérea que le dio la ventaja en el aire en todo el pacífico a los japoneses durante la segunda guerra mundial y que fue usado en el ataque a la base estadounidense de Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial.

Horikoshi fue un ingeniero aeronáutico que llegó a desarrollar varios aviones militares, y un hombre que soñó con volar pero quien, por contar una visión reducida, se dedicó al diseño de las aeronaves.

La película empieza desde la niñez, en la que Jirō soñaba con ser piloto de avión, y quien conoce al famoso ingeniero italiano a Giovanni Caproni en sus sueños y este le anima a ser diseñador de aviones.

Dos hombres, uno mayor que el otro divisan el horizonte montados en el ala de un avión, en la película El viento se levanta de Hayao Miyasaki

El relato se centra en los hechos que marcan la vida de Horikoshi -y de Miyasaki-: el terrible terremoto de Kanto en 1923, la Gran Depresión económica de 1929, los estragos por la epidemia de tuberculosis y la entrada del Japón en la Segunda Guerra Mundial.

Uno de los principales nudos dramáticos de la historia se desenvuelve en torno a la relación amorosa entre Jiro y Nahoto Satomi, esta última, víctima de la tuberculosis y quien sobrevivió junto a él en el terremoto de Kanto.

Como es de esperarse, Horikoshi llega conocer la gloria como genio de la aeronáutica, con el mal sabor de que sus creaciones, concebidas al servicio de la paz y la sociedad, no se harán famosos por sus bondades sino por su capacidad de ser usados en la guerra más sangrienta y destructiva que ha tenido la humanidad hasta el presente.

Un hombre acostado junto a una mujer enferma en la película El viento se levanta de Hayao Miyasaki

Polémicas

En Japón la película fue ampliamente criticada por todos diversos sectores. Por un lado, se le criticó por ser aparentemente glorificadora de la guerra y el imperialismo japonés, mientras que también se criticó por asociaciones en contra del uso del tabaco.

Ootros le reprocharon su posición expresada a la par del lanzamiento del filme frente a quienes quieren permitir el rearme de su país.

En un sueño un niño corre al lado de unos aviones tripulados por ingenieros aeronáuticos en la película El viento se levanta de Hayao Miyasaki

Pero también recibió cuestionamientos por parte de movimientos pacifistas, pues la historia de la película se desarrolla alrededor de un personaje que diseñó los mortales aviones de caza Mitsubishi A6M, los temibles «Zero», que dieron a los japoneses la supremacía en el aire en el Pacífico.

Mucho se dijo sobre El viento se levanta, pero lo que está claro es que es una historia humana profunda y reflexiva y que además nos deja entrever los intereses más íntimos del director.

No es de extrañarse entonces que, por ejemplo, el nombre del estudio de animación que fundó junto a otros míticos cineastas tenga su raíz en el ingeniero italiano que se aparece en los sueños del protagonista, y quien diseñó el Caproni Ca.309 Ghibli, avión que dio nombre su compañía de animación.

Contenido relacionado: Isao Takahata, el genio detrás del telón

No te pierdas El viento se levanta, la última película y aparente testamento de Hayao Miyasaki, una leyenda del género de cine de animación japonés.

Una mujer frente a un lienzo se cuida del viento en la película El viento se levanta de Hayao Miyasaki