Narrar el conflicto desde lo humano


David Jáuregui Sarmiento
19 / 05 / 2021
Documental

La promesa

Documental la promesa
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El documental La promesa  de William Ospina Ramírez deja ver una historia del conflicto colombiano desde el lado más humano de las personas que participaron directamente en la guerra.

Esta coproducción de Asspa Comunicaciones y Señal Colombia, narra la historia de una excombatiente que por una amistad irrompible llegó a las filas de la extinta guerrilla de las Farc, y que producto de esa amistad hizo una promesa propia de una vida que se vive al límite por el rigor de la guerra.

Yolima, la protagonista, prometió que cuando la mejor de sus amigas muriera en combate, tendría que devolver sus restos a su madre, con el fin de que la familia de su amiga pudiera aliviar el dolor de su deceso.

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Concentrarse en lo humano para hacer a un lado lo político

La promesa se pudo finalizar debido a la constancia de su director, de la humanidad que se impone a las cicatrices del conflicto y al mercado de coproducción de Señal Colombia. Por eso, hablamos con Ospina Ramírez, quien nos contó cómo fue el proceso de creación del documental, sus inquietudes y propósitos con la película, y lo que espera que suceda con la publicación de la película.

Documental la promesa

¿Cómo fue el proceso para dar con la historia de Yolima, la excombatiente que diez años después de su deceso fue en búsqueda de los restos de su amiga caída en combate?

Por el 2016 ya se veía en el ambiente que se firmaría el acuerdo de paz con las Farc, y siempre pensé que era muy curioso vivir en un país en guerra pero que se ve por televisión. Por eso quise conocer de primera mano esta realidad y la oportunidad de conocer esa guerra fue, para mí, cuando se firmó ese acuerdo. 

Sin el apoyo de nadie, sino por vocación de artistas audiovisuales, fuimos a la selva y empezamos a conocer los campamentos, sin saber hacia dónde iba, era una pura exploración de posibles proyectos de investigación.

Hicimos muchas entrevistas, no sabíamos qué íbamos a encontrar, y fue allí que dimos con una joven guerrillera, de unos 25 años apenas. La chica es Yesica, la vimos bailar un 31 de diciembre, cuando celebraban la que sería para muchos la fiesta de fin de año en las filas guerrilleras de las FARC. Un año después la entrevistamos. Ese fue el encuentro con la historia. 

¿Por qué escogió este tema entre tantas historias detrás de la guerra?

Cuando ella me contó su historia inmediatamente quedó pálida. Me habló del combate en 2010, cuando su amiga “La Piña” cayó herida por un impacto de bala . Llora y dice que llegó herida y cayó a sus pies, y ahí se le vino a la mente su infancia. Entendí entonces que ahí la historia era desde la infancia, de niñas en la guerra.

Contó que pronto, cuando ya entienden que la guerra es en serio y no un juego o algo normal como podrían haber pensado en la inocencia de su niñez, las dos hacen la promesa de que cuando alguna muera la otra va a avisar a su mamá que la mataron y que no la esperen más en la casa. Para Yolima es muy duro porque la muerte de su amiga la tomó por sorpresa. La herida de “La Piña” era en la pierna, por lo que no parecía tan grave.

Sin embargo, murió porque la bala que le impactó fue envenenada con cianuro. Para Yolima ese compromiso con su fallecida amiga fue una de tantas promesas que se hicieron desde niñas y eso es algo que tiene mucho impacto, porque no deberían haber niños en la guerra.

Documental la promesa

¿Cuáles son los retos de contar este tipo de historias de un conflicto que aún no termina?

Para llegar hasta el lugar donde estaban los restos de “La Piña” hay que hacer bastante. Es un lugar de muy difícil acceso, minado, y que aún en la actualidad alberga grupos armados ilegales. Para lograrlo nos acercamos a la Comisión de Búsqueda de personas desaparecidas que se conformó después del acuerdo, y a la Cruz Roja Internacional. 

También tuvimos que desarrollar la historia en medio de la pandemia, en 2020, porque fue cuando por fin se pudo ir a hacer la primera parte del proceso de búsqueda, conocido como la “ubicación de las coordenadas”, que es lo que se puede ver en el documental. Además de eso este tipo de temas que parecen políticos son difíciles de desarrollar precisamente porque se trata de un conflicto que aún sigue vigente de una forma u otra, pues también hay disidencias, y porque una parte de la sociedad colombiana todavía tiene muchos sentimientos encontrados con respecto a este tema.

Por eso es que se hace de vital importancia ser neutral y no tomar parte, algo en lo que es muy fácil perder el rumbo. Entonces el esfuerzo ha sido grande para distanciarnos del tema político y concentrarnos en lo humano, en las historias de niños y niñas que estaban peleando una pelea que no era suya.

Entonces ¿es una historia sobre el conflicto, o sobre los niños en la guerra?

En la guerra colombiana se han usado más de dos millones de niños, eso genera mucho para contar historias. Son trabajos de muchos años, complicados, pero también es un compromiso con los personajes, con el de contar sus historias.

Por eso tratamos de sacar de la política y no verlo como el retrato de un conflicto con un lado y otro, sino que buscamos historias de niños que entran a una guerra que no es de ellos. Habían campamentos de niños, iban a la guerra y es difícil entender, pero hay que contar y preguntarnos porqué los niños estaban metidos ahí.

Hay 100.000 mamás de “piñas” y “piñas” por encontrar, y gran parte de la sociedad desconoce estas personas y las historias de los que van y recogen los cuerpos para encontrar alivio, y eso es importante. Muchos de los personajes que hemos seguidos los han asesinado. No se sabe el destino de ellos, son historias muy duras, y son sus historias más allá de cómo acabaron ahí.

Documental la promesa

Para buena parte del documental se recrearon momentos de la historia que cuenta la excombatiente ¿cómo fue el proceso para darle vida a esos momentos?

De la entrevista recreamos la infancia de las niñas, el momento del combate, y en la modernidad vamos a buscar el cuerpo. La promesa parte de la entrevista. Yolima es quién nos explicó como funciona todo, cómo se coge el arma, ella llora de verdad en las representaciones por lo que implica revivir esos momentos. Así ella nos ayudó a revivir el momento del combate. 

Todo el trabajo con muy poco presupuesto, desde luego. Esperamos algún día contar con mucho más nivel y recursos para llegar con estas historias para que lleguen a las plataformas y ser capaces así de mostrar más de estas historias y humanizar un poco también a las víctimas del conflicto que también hicieron parte de él.