Bandas que hicieron historia en el punk colombiano


Alejandro Gacham Eljach
14 / 02 / 2018
Foto: Cortesía Odio a Botero
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A propósito de la emisión Clamoroso silencio, documental sobre la historia de la legendaria banda Odio a Botero, te contamos algunas de las bandas que hicieron historia en el punk colombiano, ¿cuál se nos escapó?

El punk como género musical nace a mediados de los años 70 en los suburbios de Londres en Inglaterra y se va de frente a la sociedad con su actitud independiente y contracultural.

En sus inicios el punk era una música muy simple y cruda, con melodías agresivas, temas de corta duración, sonidos de guitarras amplificadas poco controlados y ruidosos cargados de mucha distorsión, pocos arreglos e instrumentos y tempos rápidos.

El punk como movimiento comienza a usar el lenguaje, la música, el arte, la estética y el cuerpo como medios de expresión política para así atacar el statu quo con arengas y denuncias directas. Sin embargo, más allá de los taches, las chaquetas desgastadas, las botas y las crestas el punk es, sin duda, una forma de protesta social para todos los que no tienen representación en los espacios tradicionales de intercambio de pensamiento, buscando sacudir a un país mojigato, dejando ver el carácter facilista de una sociedad temerosa y complaciente.

Porque ir con la corriente siempre ha sido más fácil que ir en contra.

Clamoroso Silencio
Martes 4 de diciembre, 8:30 p. m.

 

Hace cerca de 40 años en Colombia los camiones de la policía y el ejército, camionetas y carros de los capos de las mafias e incluso células de las guerrillas de la época eran parte del paisaje en medio de la violenta realidad que vivía el país, una realidad en la que decenas de personas desaparecían con una facilidad aterradora.

A inicios de los años 80’s, uno de los lugares más violentos de Colombia en donde esa realidad era pan de cada día era Medellín, condiciones que influenciaron la penetriación del género y por eso es una parada obligada al hablar del punk en Colombia.

Ser joven en esa época y vivir en una comuna de la capital antioqueña no era fácil; al crecer entre pocas opciones, en medio de la opresión de la pugna entre el gobierno y los capos, era casi necesario el unirse o elegir una posición radical como ser punketo y mostrar esa inconformidad de una forma transgresora y directa. Si ya todo estaba perdido, ¿qué más daba enfrentarse a las miradas del entorno más cercano?

Si bien al hablar de punk en nuestro país hay que hablar de Medellín por la importancia para el movimiento nacional, por la cantidad de parches que se formaron allá y por la visibilidad nacional e internacional que tuvo gracias a la película Rodrigo D: no futuro del director Víctor Gaviria, la realidad de Medellín reflejaba unas problemáticas que hacían parte de una realidad nacional no más alentadora.

Bogotá, por supuesto, no era ajena. Aunque la escena punk capitalina ha sido más modesta que la paisa, en la capital también crecían parches de jóvenes de estratos 1, 2 y 3 que veían en el punk una forma de liberación a su cotidianidad.

Ellos mismos escaneaban las casetas de la 19 en busca de los pocos casetes y discos que llegaban, todo para conocer más de esa música novedosa porque la goma que mantenía pegado el parche en sus primeros años era la música y las actividades que giraban en torno a ella, como asistir a los pocos toques que se hacían, visitar bares de rock y escuchar este género que los hipnotizaba.

Uno de los referentes inevitables de la época era Héctor Buitrago por ser uno de los pioneros con Brigada Criminal, una de las primeras bandas de punk de la ciudad, y por la posterior formación de La Pestilencia junto a Dilson Díaz; también por difundir la música a través de su tienda Mort-discos.

 

Teniendo a estas dos ciudades como pioneras del movimiento punk en Colombia, quisimos listar las bandas más representativas del género en Bogotá y Medellín por su mensaje crítico y social y trascendencia en el tiempo.

Este es el punk nacional en 10 bandas:

 

I.R.A (Infección respiratoria Aguda)

(Medellín)

I.R.A es una de las bandas más antiguas existentes en Medellín que se nutrió de esa época dura del narcotráfico y la guerra, influencia que se siente en sus letras de fuerte contenido social.

Formada en Medellín en 1985, en sus inicios la banda se hacía llamar S.I.D.A (Sucios y Desordenados Anarquistas) y estaba conformada en ese entonces por su fundador David Viola (voz, guitarra) y algunos de sus amigos: Yoryi (batería), José Juan (guitarra) y José R. (bajo). En 1986 cambiaron el nombre por el de I.R.A para posteriormente cambiar el significado de las siglas al actual ‘Infección Respiratoria Aguda’ y siguen tocando hasta el día de hoy con sus integrantes actuales: Duvan Ocampo (bajo, coros) y Mónica Moreno (voz, batería).

En su larga trayectoria ha realizado 12 producciones musicales, ha participado en 14 compilaciones, ha grabado 15 video clips y varios video conciertos.

 

Polikarpa y sus viciosas

(Bogotá)

Surgida en 1994 como una propuesta de tres mujeres que buscaban denunciar y crear conciencia política a través de la música, su estilo anarco-punk feminista, también ligado al hardcore y el thrash es bien conocido en Colombia por álbumes como 'Libertad y Desorden' y 'Animales Muertos'.

A través de las letras de sus canciones, Andrea Restrepo (guitarra), Paola Loaiza (batería, voz) y Sandra Rojas (bajo, voz) buscan generar una participación política directa que se plasma socialmente a través de los conciertos, otras actividades y trabajos conjuntos con diversos colectivos, en particular con el movimiento de mujeres en la lucha por la reivindicación del derecho a decidir sobre sus propios cuerpos y en la denuncia de las violencias contra las mujeres a causa del conflicto armado.

 

Desadaptadoz

(Medellín)

Esta es una banda que viene desde 1987 y usa el payaso como su símbolo, mostrando esa capacidad para interrumpic y desobedecer. Está integrada por Carlos Alberto David Bravo 'Caliche' (batería), Angela María Torres (voz), Óscar Zapata (guitarrista) (Q.E.P.D), Johnny Bucheli (guitarrista) y 'El rubio' (bajo). 

Como banda han tenido varias etapas que han caracterizado sus composiciones. Junto a Giovani Oquendo (Q.E.P.D) la banda propuso un tono anti-sistémico; luego, con la integración de Ángela al grupo, toman un nuevo carácter y manejan letras más intimistas que reflejan la búsqueda propia de la juventud.  Evolucionando como grupo adquieren un carácter más profundo en donde utilizan otras expresiones artísticas, trascendiendo lo musical y adquiriendo una teatralidad en sus presentaciones.

 

La Pestilencia

(Bogotá)

En 1986, bajo la iniciativa de Héctor Buitrago (bajo) y Dilson Díaz (voz), dos aficionados coleccionistas de discos de punk de los 80 que se conocieron en Bogotá e hicieron contacto con el guitarrista Francisco Nieto, quien invitó a hacer parte de la banda a Jorge León Pineda, un estudiante de periodismo que tocaba la batería y comprendió rápidamente el concepto del grupo.

La etapa inicial de consolidación del grupo se da en Bogotá, en donde el proyecto de Héctor y Dilson causa revuelo en el barrio Los Alcázares, donde ensayaban, y luego se propagó por otros sectores bogotanos como La Candelaria, Bavaria o la Universidad Nacional. Allí, punketos, metaleros, policías, intelectuales y periodistas pasaban el voz a voz, ganando la reputación de una de las bandas más contestatarias de la ciudad, dando la talla con letras contestatarias y cargadas de crítica social.

En 1989 y gracias a gestiones del baterista Jorge León Pineda, lanzan el álbum 'La muerte... un compromiso de todos', el disco más reconocido del grupo por canciones como Vive tu Vida, Fango y Olé.

Este disco ayudaría a consolidar a La Pestilencia en la escena underground de Colombia. Posteriormente, Dilson y Héctor toman caminos separados; Héctor inicia con Andrea Echeverri el proyecto Aterciopelados y Dilson se traslada con la banda a la ciudad de Medellín. En la actualidad están radicados en Los Ángeles, EE.UU.

 

Pestes y Mutantex (Peste Mutantex)

(Medellín)

Estas dos bandas, no solo tuvieron una importante participación en la película Rodrigo D. No futuro; además de haber hecho parte del casting y de la banda sonora de la misma, marcaron la historia del punk nacional con sus letras anecdóticas.

En 1985, Harbin David Urrego (voz), Oswaldo Restrepo Pulido (bajo) y John Geyver Herrán 'Ringo” (batería) y Jorge Vélez (guitarra) se unieron para formar Pestes. A los dos años de su creación la banda se disuelve y se vuelve a juntar para grabar las canciones de la banda sonora de Rodrigo D. No futuro, álbum en el que incluirían canciones como Dinero, Nunca triunfé y No, no, canciones que hablan de la frustración de su generación.

 

Por otra parte, en el barrio Manrique de Medellín, Omar Alfonso Arroyave y Ramiro Meneses forman Mutantex, que también tuvo un gran impacto en la cinta. Armaron toques para sus parches de amigos, uno de esos en la iglesia del barrio Buenos Aires, por el cual terminaron tres días en la cárcel.

La banda vió su fin en 1987 y, al igual que Peste, retomaron para registrar las canciones Ramera del barrio, Estúpidas miradas, No te desanimes, mátate y Sin reacción, que serían incluidas en la banda sonora de la película.

En 2011, los integrantes de Peste regresan bajo el nombre de Peste Mutantex para presentarse en el festival Rock al Parque. Como uno de los pioneros en el punk nacional, la agresividad y la crudeza que proponen, marcaron a varias generaciones de nuestro país.

 

Eskoria

(Bogotá)

Creada en 1993 por Robert Medina (guitarra, voz), Vladimir Castillo (voz, batería) y Leonardo Parra (bajista) y conservando los mismos integrantes desde entonces, Eskoria mantiene la necesidad de transmitir de forma libre una cantidad de pensamientos sociales y personales, mostrando que como banda de punk se puedehacer música con mensajes que lleguen a todos.

Dentro del material discográfico de Eskoria se encuentra El Bogotazo (1996), una de las primeras recopilaciones de bandas de punk bogotanas, en las que participaron bandas como Demencia Libertaria y Desarme.

Libra

(Medellín)

Es un poco curioso, que, en un listado de bandas, se encuentre una banda conformada por una sola persona.

Tomás Cipriano, antiguo miembro de Parabellum y HP. HC decide iniciar su proyecto en solitario. Toca los instrumentos, escribe las letras y la música, programa las secuencias necesarias e invita a algunos amigos para que lo apoyen en las voces o en la parte instrumental de algunas canciones. Una propuesta innovadora, con la mayoría de discos autoproducidos y de distribución no convencional. Punk rock nacional con un gran nivel de crítica y conciencia social, influenciado por corrientes inglesas y alemanas pero lleno de una originalidad digna de un poeta del punk.

 

Fértil Miseria

(Medellín)

Banda inicialmente formada en 1990 por Yolanda Molina (batería), Piedad Castro (bajo), Vicky Castro (voz) y Harley Sánchez (guitarra). Tiempo después, Harley se retira y Juan Carlos Londoño llega para ser el nuevo guitarrista de la banda. En la actualidad, la banda está conformada por: Vicky Castro (voz), Juan Carlos Londoño (guitarra), Carlos Durango (guitarra), Piedad Castro (bajo) y Edwin Cortez (batería).

Muchas de sus letras se relacionan con el desplazamiento forzado, la violencia y la corrupción de nuestro país. Con la idea de hacer un punk contestatario y con propuesta social, desde sus inicios hacen trabajo social con la población desplazada por el conflicto armado en Colombia.

 

Odio a Botero

(Bogotá)

La banda nace en 2001 como una agrupación de punk "no convencional”, ya que ninguno de sus integrantes tenía pinta de ser punk; nada de crestas, taches o cuero. Aún así salen con la firme intención de ser transgresores y sacudir los órdenes establecidos a través de la crítica que alcanza más allá que solo al sector político, llegando a tener discusiones con SAYCO (Sociedad de Gestión Colectiva de Derechos de Autor).

La banda está conformada por René Segura (voz), Jaime Angarita (guitarra), Alejandro Pinzón (bajo), Gabriela Ponce (segunda voz) y con una batería por la cual han pasado varios nombres.

Según ellos mismos afirman, las temáticas de Odio a Botero trascienden los clásicos estereotipos del rock, son una crítica a la estupidez y a la pretensión. Lo que sin lugar a dudas queda claro es que esta es una banda que no maneja un discurso complaciente y que plantea profundos cuestionamientos sociales a través del humor negro. Es por estas ideas y por sus posturas que su vocalista, René Segura, se convirtió en una singular figura pública en Bogotá, llegando a lanzarse como candidato a la presidencia como forma de crítica. ¿Qué puede ser más punk que esto?

Conoce más sobre Odio a Botero en el documental Clamoroso silencio,

un repaso por la historia de esta particular manera de hacer punk en Colombia.

 

En el 2009, la banda y principalmente René, mostraron un desacuerdo frontal y claro frente al gobierno de la época, lo que les hizo ganar contradictores al punto de ser blanco de amenazas y una persecución que llevó a la banda a hacer un alto en 2010.

Entre 2013 y 2015 retoman actividades, pero por factores internos las condiciones no se dieron para que Odio a Botero siguiera sacudiendo a la esfera musical y social. Por lo que deciden parar una vez más. Pero en la vida nada es definitivo y para alegría de muchos y pesar de otros, luego de su nuevo disco 'Bardo', que irónicamente hace uso de un término budista que hace referencia a ese tiempo intermedio entre una vida y la otra, no alcanzaron el nirvana y vuelven una vez más para continuar haciendo lo que hacen mejor y es seguir haciendo crítica social a través de su música y su particular e irreverente personalidad como grupo.

Texto: Alejandro Gacham Eljach

Fuentes: René Segura, Felipe Grajales y Ricardo Meléndez.