Así se hizo la nueva temporada de “Las niñas de la guerra”


Paola Arcila Perdomo
28 / 10 / 2016

Conoce la serie documental animada 'Las niñas de la guerra', una producción en la que se narra la experiencia de un grupo de pequeñas que vivieron en la guerra y ahora experimentan la desvinculación en el marco del conflicto armado colombiano. A través de cada capítulo se aborda la historia de una niña que ha tenido esta dura experiencia y que hoy tiene la posibilidad de emprender un nuevo camino para realizar sus sueños.

El director y su creación

Ésta serie se construyó a partir de un estructurado proyecto de investigación con niñas ex guerrilleras reales de cuyos testimonios se arman los guiones. Es una visión de la violencia, desde la perspectiva de género y desde la infancia al tiempo que constituye una obra estética, también es un documento que sirve de memoria y de compromiso de no repetición.

Su director Jaime César Espinosa comenzó el proyecto de 'Las niñas de la guerra' frente a la inquietud por el desarrollo audiovisual en su maestría en Diseño y Creación Interactiva, momento en el que creó el corto "Berenice: La niñez que regresa de la guerra" ó "El documental de animación como herramienta generadora de conciencia y memoria". Así comenzó esta historia y es por esto que ahora queremos recordar y ahondar en su pensamiento y en el desarrollo de su creación. Esto fue lo que nos contó:

Periodista: Para comenzar nada mejor que saber ¿cómo se recopilaron y se estructuraron las historias de 'Las niñas de la guerra'?

Jaime César Espinosa: Al comenzar con el proyecto alguien nos preguntó ¿qué nos daba el derecho de extraer las historias de otras personas o de hacerlos recordar?, nos quedamos con ése cuestionamiento en mente y decidimos dar algo a cambio antes de preguntar y escuchar, es por esto que creamos los talleres de expresión audiovisual y corporal para darle herramientas de acercamiento a los estudiantes.

En nuestro concepto, las estudiantes no eran víctimas o victimarias, eran personas que querían y quizás necesitaban contar una historia. Es así, como durante 13 meses, escuchamos lo que ellas nos quisieron contar. Obtuvimos muchos relatos, tantos que decidimos tomar fragmentos de muchos de ellos y generar unos nuevos. Cabe anotar que fue una selección difícil porque siempre buscas contar todo pero eso no es posible.

En el primer ejercicio de narración lo que sucedió fue un relato crudo, tanto como para hacernos caer en el amarillismo, cosa que claramente no queríamos. Mientras buscábamos qué nos hacía falta nos ganamos una convocatoria de la Universidad de Caldas, y en ése proceso, un día, sentados en silencio, nos dimos cuenta lo que nos faltaba: la poética.

P: Los talleres fueron de gran ayuda para poder relacionarse con las niñas y entender un poco su desarrollo mental y social, pero ¿cómo logran el acercamiento con la comunidad en general?

JCE: También con los talleres, con base en varios textos desarrollamos el acercamiento, aprendimos a amar a las niñas, les presentamos el proyecto mostrando la magia que puede hacerse con las cámaras, danzamos para mostrarles lo que los chicos podían lograr con su cuerpo y les dimos libertad para desarrollar los ejercicios que querían. Enseñarles a bailar bachata o crear una obra a partir de sombras chinas, que fue mostrada a sus familias y a la comunidad, les generó pertenencia durante el proceso e incluso después de éste. Ellas compartieron momentos muy alegres con nosotros.

P: A propósito, ¿qué sucede después con las niñas?

JCE: Todas terminaron sus estudios de colegio, varias están trabajando y muy pocas terminaron sus carreras técnicas. Hemos tratado de vincular en el proceso de creación de los capítulos a algunas jóvenes, en esta temporada trabajaron dos de las chicas y esperamos que para la próxima podamos contratar a más de ellas en los nuevos talleres.

¿Quiénes son ‘Las niñas de la guerra’?

P: Más allá de la guerra y sus secuelas, ¿qué mensaje buscan dejar con 'Las niñas de la guerra'?

JCE: Todos somos personas, no es necesario etiquetarnos, víctimas que fueron victimarios y volvieron a ser víctimas, todos tenemos familia, todos sangramos rojo, todos al final del día somos seres humanos. Si no le damos la oportunidad a quienes quieren cambiar, la humanidad estaría condenada a repetir la historia bélica que ha vivido hasta la actualidad, queremos que Colombia y el mundo vean a las niñas como personas.

P: Jaime, ¿considera que ésta creación fue terapeútica?

JCE: Sí, aprendimos tanto de ellas como ellas de nosotros.

P: Solo por curiosidad y como última pregunta, ¿cómo se produce cada capítulo (grabación y edición) y que técnicas usan para el desarrollo de cada contenido?

JCE: Hemos crecido con la serie y trabajamos con actores que interpretan lo que sucede en la misma. Es decir, trabajamos con niñas de primera infancia hasta los 8 años para que el público se despoje de prejuicios y en algunos casos trabajamos con actrices mayores que comparten ciertas características similares a las de las niñas, pero procurando que no se parezcan por completo.

Para los últimos capítulos grabamos cada personaje por separado para entregar mejores imágenes a los dibujantes, después de la grabación se edita y se selecciona lo mejor con base en un Story board. Las imágenes pasan a ser distribuidas, algunas para rotoscopia y otras para animación 2d; por otro lado, se seleccionan las voces y se graban después de las correcciones necesarias. Después viene la composición, el sonido, se agregan los audios, la musicalización, el diseño sonoro, las correcciones finales y listo.