Escritores que lograron cumplir su sueño: vivir de las letras


Paola Arcila Perdomo
17 / 04 / 2018
Escritores del "Boom latinoamericano" en el documental "La Cláusula Balcells"

¿Se puede hacer de la escritura un camino de vida?, ¿se puede vivir de escribir?, ¿escribir debe ser una lucha por dinero o por gusto? Visitamos las historias de escritores que lograron vivir de las letras.

Estas son algunas de las preguntas de muchos escritores que hasta ahora comienzan en el mundo de las letras y de muchos otros que llevan años intentándolo. Pero, qué tan real es vivir de este oficio y qué tan satisfactorio llega a ser. 

En este artículo hablaremos de esos ejemplos de escritores que detrás de su pasión por las letras, de su disciplina y de su constancia, lograron cumplir el sueño de vivir de la escritura. Según la tradición hay pasión por las letras pero poco dinero en el bolsillo, sin embargo, estas historias nos demuestran todo lo contrario. 

Muchos escritores tuvieron que cambiar su estilo de vida, otros tantos llegaron a las letras muy entrados a la adultez, pero aún así se llenaron de fama y fortuna.

Sus letras funcionaron y demostraron que el camino es viable. Estas son algunas de sus historias. 

Un mes para #VivirEntreLetras

Lunes a viernes, 9:00 p. m. → 'Letra urbana'

Miércoles 18 de abril 8:00 p. m. → 'Gabo y el cine'

Jueves 19 de abril, 8:00 p. m. → 'La cláusula Balcells'

Viernes 20 de abril, 8:00 p. m. → Buscando a Gabo

Domingo 22 y sábado 28 de abril, 6:00 p. m. y lunes 23 de abril 8:00 p. m. → 'Cuando Colombia se volvió Macondo'

Dedicándose a las letras

Nadie mejor para comenzar con este listado que Gabriel García Márquez, escritor que llevó a sus lectores por un vasto mundo literario cargado de seres míticos, escenarios macondianos y realismo mágico. Aunque el camino fue muy largo. 

La vida de Gabo siempre transcurrió entre las letras; fue corresponsal, periodista, reportero y hasta activista político. Sin embargo, fue en la literatura en donde encontró lo que lo llevó a la fama, al prestigio y a la fortuna de vivir de la escritura.

Suspicacia, rigor, trabajo arduo y constancia fueron características de un hombre que escribió durante más de 50 años, que era amante del buen vino y que tenía otra gran pasión: la música. 

No dejes de ver: Conociendo Macondo a fondo, un lugar tan real como imaginario

 

Gabo siempre estuvo claro en que lo suyo era escribir al igual que el escritor japonés que ha conquistado el corazón del mundo, Haruki Murakami. Millones de copias de sus libros han sido vendidos alrededor del planeta, un éxito rotundo. 

Llegar al mundo de las letras se tardó en el escritor. Estudió literatura y teatro griego en la Universidad de Waseda mientras trabajaba como camarero en un restaurante italiano y en una tienda de discos. Posteriormente, tuvo un bar de jazz llamado Peter Cat con el que duró 7 años, trabajando arduamente y disfrutando del espacio. Sin embargo, un día decidió dejarlo todo por el atletismo y la escritura.

Sus textos De qué hablo cuando hablo de escribir y De qué hablo cuando hablo de correr son autobiografías en las que el escritor explica lo que estas disciplinas influyeron en su felicidad, tranquilidad y en su fama. Textos que son un viaje a un mundo interior y sencillo, mundo que deja plasmado en cada uno de sus textos. 

Y si bien, para Murakami hubo un tiempo prudencial para decidir cambiar totalmente de vida y dedicarse a las letras, también podemos recordar escritores que se tardaron muchos años para lograr publicar por primera vez. 

Gabo era joven cuando publicó publicó La hojarasca, tenía tan solo 28 años, casi igual que Murakami que tenía 30 cuando publicó Escucha la canción del viento; al mexicano Juan Rulfo su Pedro Páramo lo alcanzó a los 38 años; la chilena Isabel Allende comenzó hasta los 40 años con la novela La casa de los espíritus; José Saramago tuvo una primera novela en 1947 que no alcanzó el éxito y fue hasta 33 años después cuando él estaba sobre sus 52 años cuando logró llegar al reconocimiento con Levantado del suelo 

Igual hay muchos escritores, como Saramago, que llegaron a la fama con más de 50 cuando llegaron al éxito, entre ellos encontramos a Daniel Defoe que publicaría Robinson Crusoe a los 59 años; Frank McCourt que con 66 años publicaría Las cenizas de Ángela, libro que le valió un Premio Pulitzer; Alberto Méndez, autor de Los girasoles ciegos quien publicó a sus 63 años o el exitoso J.R.R. Tolkien que a sus 62 años publicó El señor de los anillos.

Datos que demuestran que nunca es tarde para publicar un buen, exitoso y vendedor libro.

 

Antes de triunfar

Como decíamos, la constancia es un punto relevante para ser un escritor reconocido. Muchos escritores famosos fueron rechazados en sus primeros intentos pero eso no logró que se dieran por vencidos.

La británica Agatha Christie pasó años tocando puertas y pidiendo a las editoriales que le dieran una oportunidad. Hoy es una de las escritoras más conocidas del mercado por sus novelas que superan la cifra de 50 textos de suspenso y romance a los que se suman cuentos, obras de teatro radiofónicas, poemas y hasta historias para niños. 

Los ejemplos son cientos, entre ellos está el de Scott Fitzgerald autor de El gran Gastby que fue considerada su obra maestra, novela que fue rechazada por su primer editor quien le aseguró: "Tendrías un libro decente si prescindieras del personaje de Gatsby". El novelista William Gerald Golding y ganador del premio Nobel de literatura en 1983 fue rechazado alrededor de 20 veces con su obra más reconocida actualmente, El señor de las moscas.

Marcel Proust decidió pagarle a alguien para que le publicara sus textos; la periodista y escritora Margaret Mitchell, autora de Lo que el viento se llevó, fue rechazada decenas de veces antes de publicar y hasta la novela Lolita, de Vladimir Nabokov, fue descartada en decenas de editoriales rusas por su polémico tema. 

En América Latina las negativas hacia grandes obras no han sido menos. El escritor Argentino Ernesto Sábato fue rechazado con su libro El túnel por las editoriales de su país, tanto como para aceptar ser publicado en una revista llamada Sur. Y quién pensaría que al también argentino Jorge Luis Borges le dirían al respecto de su famoso texto El Aleph: "Lo siento mucho, pero es absolutamente imposible traducir este texto en algo que se venda". 

Y para no ir más lejos, un editor al recibir el manuscrito de La hojarasca le aconsejó a Gabriel García Márquez que "mejor se dedicara a cualquier otro oficio".

  

Los más vendidos en el mundo de las letras actuales

Forbes año a año realiza la lista de los escritores mejor remunerados y por ende los que le brindan una gran rentabilidad al mercado. En el 2017 la industria alcanzó los 312.5 millones en ingresos, año en el que los autores mejor pagados llegaron a vender 30 millones de textos tan solo en Estados Unidos 

Entre los 5 mejor pagados encontramos a Stephen King que llegó a vender más de 1.5 millones de libros. Le sigue Dan Brown quien consiguió doblar sus ganancias para el año pasado. A continuación se encuentra Jeff Kinney, quien además de escribir se dedica a diseñar juegos.

El gran salto se da en los dos primeros lugares en los que encontramos al autor de novelas de suspenso James Patterson, quien logró recaudar la nada despreciable suma de 9.5 millones y la reina de las ventas en Estados Unidos es la escritora de la saga de Harry Potter: J.K. Rowling con ventas que ascienden a los 4.5 millones de copias. Para ver más puedes hacer clic 'aquí'.

Ahora bien, según el reporte que realizó en 2016 AuthorEarnings, que recolecta información de lo vendido por Amazon y realiza un análisis profundo sobre lo que ganan los escritores que son más solicitados en la plataforma concluye que 9.900 escritores ganan alrededor de 10.000 dólares al año en la plataforma y de ellos 4.600 ganan alrededor de 25.000 dólares al año.