¿Realmente se le puede hallar gusto a la ópera?


David Jáuregui Sarmiento
07 / 09 / 2018
Ramón Gener, presentador de "Esto es ópera".
Ramón Gener, presentador de Esto es ópera.

Según los expertos la ópera es el equivalente a las telenovelas de hace 200 años, y aunque hoy en día la rodea un mito de alta cultura, los conocedores afirman que es un gusto que se puede desarrollar con bastante facilidad. Estas son sus claves.

El melodrama de las telenovelas mexicanas que veíamos los colombianos en los noventa, caracterizadas por el exceso de pasión, la reivindicación del amor de unos frente a otros, el villano triunfante que se sale con la suya y aún así aprende que ello no le sirvió para encontrar la felicidad; la tragedia del amor no correspondido, de la infidelidad, la corrupción, la deslealtad y todas las situaciones que suscitan tales comportamientos también están en la ópera.

De hecho, de acuerdo con los expertos que consultamos, este género musical teatral cumplía esa función en el pasado, y se trataba de las telenovelas cantadas de hace 200 años. Por eso, te invitamos a descubrir con nosotros este género que tiene siglos de antigüedad, a través del conocimiento de sus aspectos básicos, la serie documental Esto es ópera y las recomendaciones de tres expertos que nos dijeron cómo acercarse y por qué a este género.

Esto es Ópera

Lunes a viernes, 7:30 p. m.

 

¿Cómo adquirir el gusto por la ópera?

De acuerdo con Hyalmar Mitrotti, destacado bajo colombo-italiano, miembro de la Maîtrise Notre-Dame de Paris (escuela y grupo de canto lírico francesa) y estudioso en la Guildhall School of Music and Drama de Londres, la ópera es un espectáculo que no es nada difícil de aprender a disfrutar, pues como toda música solamente hace falta sentarse a disfrutarla y, además, con componentes dramáticos poco o nada complejos, al menos en sus presentaciones más populares.

“Como toda la música, solamente hace falta disfrutarla y entregarse a los sentimientos que despierta, y de la misma forma, hay unas obras que son más sencillas para quienes apenas entran en el mundo de la ópera, como por ejemplo las obras de Verdi, que tienen una belleza musical impresionante, con arias (solos cantados) espectaculares y con tramas que, contrario a lo que se piensa, podrían compararse fácilmente con las de las telenovelas, que aluden a las pasiones humanas. Además, hoy en día se pueden disfrutar incluso con subtítulos, de forma tal que nadie se pierda el contenido de los diálogos”, aseguró Mitrotti.

La ópera es un espectáculo que no es nada difícil de aprender a disfrutar, pues como toda música solamente hace falta sentarse a disfrutarla.

Hyalmar Mitrotti

 

De la misma forma, Leonardo Guevara, primer fagot de la orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, cantante lírico, magister en dirección sinfónica, y docente de la Universidad Nacional y la Universidad El Bosque, explicó que, como todos los géneros, existen algunas óperas por las que empezar y otras que son más exigentes y para quienes ya han adquirido el gusto.

Según el experto, óperas hay para todos los gustos, desde el más principiante en el género hasta otros que requieren incluso exigencia para el público, pues pueden superar las cuatro horas de duración.

“La ópera en realidad es para todos, como toda la música. Puede que algunos tengan la lama fortuna de asistir a una ópera difícil, como algunas óperas de Wagner, por ejemplo, que puede durar hasta cuatro horas. Como recomendación, para entrar en el mundo de la ópera, se puede empezar por las obras de Mozart que son muy buenas para entender la ópera, que son más ligeras de escuchar y entender, pues aunque el género tiene unos dramas muy bien escritos con cuestionamientos muy complejos, en general la ópera -especialmente las de Mozart- pueden ser como telenovelas donde los personajes tienen amantes, hay desamores, hay diferencias sociales de clase que impiden aspirar a un amor, y todo tipo de elementos que tradicionalmente hoy en día veríamos en una telenovela”, afirmó Guevara.

 

Para Guevara es importante que las óperas para adquirir el gusto sean o bien las de Mozart o similares, que tienen temáticas sobre lo que pasa en la vida real de todos y que, además, tienen moralejas y finales rosa que son muy populares entre el público.

Por ejemplo, exaltó el experto, quienes tiene interés por la ópera pero aún no han adquirido el gusto, pueden partir por Las Bodas de Fígaro de Mozart o Don Giovanni, cuya historia y musicalidad simplifican la ruptura del mito de alta cultura que rodea al género y hace que adquirir el gusto sea no tanto una adquisición sino una simple experiencia musical como muchas otras.

Las óperas -especialmente las de Mozart- pueden ser como telenovelas donde los personajes tienen amantes, hay desamores, hay diferencias sociales de clase que impiden aspirar a un amor.

Leonardo Guevara

“Si quisiéramos poner a la ópera en el plano de un gusto adquirido, como con cualquier género música, que entre más se descubre más se disfruta, podríamos decir que algunos elementos que sirven para despertar los sentidos ante la ópera son las aperturas, introducciones o preludios, conocidas como oberturas, que son piezas musicales instrumentales sin voces que en su mayoría ambientan lo que va a suceder y musicalmente denota los temas que los personajes van a desarrollar. Desde ahí el público puede ver lo que hace la orquesta. De la misma forma, no está demás descubrir las arias, y eso se puede hacer incluso por internet. Algunas de ellas se han hecho tan famosas que se cantan en matrimonios o serenatas, de forma tal que la gente sin saberlo en su cotidianidad ya ha disfrutado de la ópera y solamente hace falta ir a escucharla en su totalidad”, agregó Guevara.

El experto recordó que una de las arias más famosas, que ha llegado a casi todas partes del mundo es la Nessun Dorma (ninguno se duerme), que ha aparecido en los concursos televisados de canto, como “Yo me llamo” o “La voz Kids”, y muchas piezas publicitarias. “Puede que no sea la mejor voz o la mejor interpretación, pero esta aria siempre gana los concursos”, dijo Guevara.

 

Otro motivo por el que a pesar de la cotidianidad de la ópera es algo que hoy en día se aprende a degustar es que, como explicó el miembro de la Sinfónica Nacional, la voz humana no está hecha para cantar ópera, y quienes lo hacen son -para él- deportistas de alto riesgo y alto rendimiento.

Las voces se llevan al extremo, tanto en tiempos de ensayo, sonoridades para auditorios sin micrófono, el desarrollo de la resonancia, entre otros elementos que hacen de este género en las voces algo muy especial que con el tiempo se llega a apreciar mejor.

El maestro Guevara, por su parte, ha liderado junto con otros músicos el programa No le tema a la ópera, en el que se han presentado diferentes tipos de ópera para iniciarse en este mundo, presentando por ejemplo Carmen de Goerges Bizet, La Bohéme de Giacomo Puccini y Elixir de amor de Gaetano Donizetti.

 

Por su parte, Gloria Casas, experta en zarzuela y géneros líricos, cantante lírica y maestra de canto en la Universidad Pedagógica y la Universidad El Bosque, explicó que la ópera no es un género de gusto popular y hoy en día no se aprende a disfrutar por la supuesta tradición de elitismo que se ha creado a su alrededor, ya que todavía la gente piensa que es un género de una cierta clase social, rígidos, inexpresivos.

Por eso la ópera ha ido cambiando, en su forma de hacerse y verse y ha incluido mucho más la actuación expresividad, para llegar al público de formas más simples, con escenografías cercanas al público se conecte con trama y con lo que acontece en las tablas.

Gloria Casas

“La concepción de que se trata de un espectáculo de élites es antigua y descontextualizada, pero es claro que hacerla es costoso y por tanto puede ser un género caro, lo que implica que las boletas sean caras, pero hoy en día son mucho más accesibles para todos y hay diferentes formas, como festivales en los que se puede disfrutar sin destinar mucho presupuesto en su asistencia”, agregó la cantante.

 

De la misma forma, la experta aseguró que se ha convertido en un espectáculo para todo público, y los artistas se han enfocado en el público joven, para renovarlo, y esto se ha hecho con “propuestas novedosas, escenarios frescos, actuaciones más elaboradas sin descuidar la música, que han hecho que el público le llegue tanto el virtuosismo vocal como al teatro, la frescura de los montajes”, concluyó Casas.