¿Qué ha logrado la Constitución del 91 en 30 años?


David Jáuregui Sarmiento
02 / 07 / 2021
Serie

Constitución de 1991, volvamos al futuro

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Jueves, 02 Diciembre 8:00 pm

Presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente se preparan para promulgar la Constitución de 1991
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La foto de los presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente disponiéndose para firmar la proclamación de la nueva Constitución Política de Colombia, donde se veía a Álvaro Gómez Hurtado, Horacio Serpa, Antonio Navarro Wolf es tal vez una de las imágenes más esperanzadoras del siglo XX en Colombia.

Esta carta constitucional, que reemplazó a la de 1886 -la cual tenía más de un siglo de vigencia-, cumple 30 años como la máxima norma de normas que dicta las reglas y la organización del país.

En medio de una intensa crisis política, económica y social, un movimiento conocido como Séptima papeleta logró repensar la Constitución política colombiana para ajustarla a las necesidades de todo el país, y se depositó en la nueva carta magna la esperanza de una nación más incluyente, justa y próspera para la ciudadanía.

"Colombia vivía una crisis muy compleja, de mucha violencia, donde había desde ataques guerrilleros, masacres de los paramilitares y atentados terroristas del narcotráfico, entre otros problemas. Asesinaron cuatro candidatos presidenciales y la crisis política daba la sensación de que el país estaba en una 'sin salida'. Ese desencanto se volvió esperanza con la idea de que una Asamblea Constituyente permitiría un pacto de ampliación democrática. Y se hizo una constitución de consenso de acuerdos entre diversos sectores sociales y políticos que incluso estaban enfrentados a muerte", explicó Rodrigo Uprimny, constitucionalista e investigador colombiano, miembro del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La preparación de la Constitución Política de Colombia de 1991 fue exhaustiva. Promulgada en la Gaceta Constitucional número 114 del jueves 4 de julio de 1991, durante la presidencia de César Gaviria, la constitución de 1991 también es conocida como la "Constitución de los Derechos Humanos".

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Foto de la gaceta de presidencia con la promulgación de la constitución del 91Imagen: Banco de la República

¿Qué cambió con la Constitución del 91?

La carta política de 1991 puso sobre la mesa un robusto sistema de acceso a la justicia, pensado para garantizar y priorizar derechos fundamentales como la salud, la educación, el acceso a servicios básicos, la participación política y las libertades de culto, pensamiento y expresión.

"La Constitución de 1886 era muy restringida en materia de derechos y libertades. Era satisfactoria en derechos pero solo para un sector de la sociedad. Mujeres, población indígena, LGBTI, ciudadanos con poca o nula estabilidad económica, entre otros, eran excluidos de la Constitución. Con la carta del 91 se hace una apertura de la protección de la Constitución a todos los colombianos: sin importar su entorno, su realidad, grupo cultural o cualquier otro tipo de grupo que exista en la sociedad", argumentó Néstor Osuna, Conjuez de la Corte Constitucional Colombiana (2005-2010) y catedrático de derecho constitucional en la Universidad Externado de Colombia.

Se trató de una constitución pionera e innovadora que priorizó la noción de los derechos para todos los ciudadanos sin distinción de raza, origen étinico, religión, o pensamiento político, y que reconoció la multiculturalidad del país e incluyó dentro del grupo de ciudadanos colombianos a todo ese crisol de razas, tradiciones y formas de vida al interior del país.

Incluso fue la primera en la región en exigir al Estado un respeto especial por el medio ambiente.

Imagen de una estudiante que promueve la séptima papeletaFoto: Banco de la República

¿Qué ha pasado en estos 30 años?

Después de 30 años, de acuerdo con los expertos, el balance es positivo pues ha mejorado el acceso de los derechos fundamentales de los colombianos, aunque aún queda una desazón sobre la capacidad de la Constitución para establecer reglas justas para todos y su verdadera aplicación.

Para Uprimny la creación de un marco jurídico tan amplio no es fácil de superar. "Su amplia carta de derechos y mecanismos de protección se han traducido en una apropiación de la ciudadanía de la efectiva existencia de los derechos debido a la labor de la figura de la tutela y la Corte Constitucional, lo que ha implicado transformaciones en la vida cotidiana de los colombianos de forma significativa", afirmó el jurista.

"Aunque la Constitución se ha cumplido, ha faltado verla con más seriedad por parte de la sociedad. Ha habido avances importantes y el vaso está medio lleno. Hay que cumplirla plenamente para que todos podamos vivir de conformidad con las herramientas y las garantías allí establecidas", agregó el catedrático del Externado.

De acuerdo con Uprimny, para que la Constitución tuviera el impacto que se espera de ella ha faltado también voluntad política y democrática de parte de los colombianos.

"Han faltado políticas económicas acordes a lo que promueve la Constitución en el sentido de enfrentar la desigualdad. También se pensó como herramienta para proteger la paz, pero la guerra no acabó sino que parece haberse intensificado en los años recientes. No obstante, esta constitución con sus fortalezas y debilidades sigue siendo el marco jurídico apropiado para la democracia colombiana", concluyó Uprimny.

¿Cómo se logró promulgar la nueva carta magna colombiana?

En 1986 una fallida reforma política que buscaba extender la participación ciudadana en la política y evitar la corrupción administrativa, dio lugar a un movimiento estudiantil y político que propuso la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para las elecciones de 1990 conocido como la Séptima papeleta.

El movimiento promocionó la Séptima papeleta para las elecciones legislativas de 1991, un ejercicio democrático que consistía en introducir una papeleta adicional durante los comicios para que los colombianos votaran a favor de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que diera origen a una nueva Constitución Política.

Aunque el Consejo Electoral no aceptó la inclusión oficial del voto adicional, la papeleta se contó extraoficialmente y la Corte Suprema de Justicia reconoció la mayoritaria voluntad popular validando el voto, lo que dio inicio al proceso de una nueva constitución para Colombia.

A su vez, las desmovilizaciones de los grupos guerrilleros M-19, Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Movimiento Armado Quintín Lame contribuyeron a crear un ambiente social en el que la transformación del país por la vía política, pacífica y jurídica se veía como el camino correcto para traer mejores días a la nación.